sábado, 28 de junio de 2014

La mano negra del Alcalde de Vigo: los medios de comunicación local ocultan que un alto cargo socialista vigués ha sido imputado por corrupción.

¿Cree el Alcalde de Vigo que puede seguir engañándonos, controlando y censurando a los medios de comunicación tradicionales, pagándoles además con nuestro dinero?

(Nota: la información con la que he elaborado este Post ha sido obtenida de Internet: está todo publicado. Agradeceré cualquier información aclaratoria o rectificación. Este Artículo fue inicialmente publicado en Noticias de Vigo, pero por diversos motivos ha sido eliminado).


R. Ballesteros en campaña, bien arropado,
 entre el Alcalde Abel Caballero y Carmela Silva.
   Hace pocos días, el pasado 20 de junio, la jueza Margarita Guillén (Instrucción nº 8 de Vigo) decidió imputar a Roberto Ballesteros, militante socialista de Vigo y Alcalde Pedáneo de Bembrive (Ver Nota abajo), por presunto tráfico de influencias (VER). Según se ha publicado, la defensa ha recurrido el levantamiento del secreto del sumario (VER).
   Sin embargo, los hechos ya eran conocidos desde hace tiempo: la causa judicial se abrió el año 2011 cuando una compañera del partido socialista vigués presentó una denuncia contra Roberto Ballesteros (VER), acusándole de cobrar comisiones a cambio de facilitar tramitaciones urbanísticas, de conseguir que varias personas accedieran a puestos de trabajo en el Concello de Vigo, y de facilitar la superación de unas oposiciones a cambio de favores sexuales.
   La denuncia iba acompañada de capturas del Facebook de Roberto Ballesteros (al que la denunciante tenía acceso, según declaró el propio Ballesteros VER) que trasmitían una especial relación personal (VER). El escándalo fue tal que hasta la Revista Interviú se hizo eco (VER), en un artículo publicado en septiembre de 2011 titulado con la pregunta que (según se leía en su FB) le hizo el denunciado a una mujer, “¿Cuándo nos damos el revolcón?”, según ellos pidiendo sexo a cambio a cambio de ayuda para conseguir un puesto de trabajo.
  El acusado (y ahora imputado) trabajaba como funcionario en Urbanismo en el Concello de Vigo: rechazó todas las acusaciones, las atribuyó a una especie de venganza por asuntos personales, y dijo que no tenía ningún motivo para dimitir (aunque dejó de trabajar en la Gerencia de Urbanismo de Vigo, cambiando a otro departamento) (VER).
   El Grupo Municipal del PP pidió una comisión de investigación, y tuvo el apoyo del BNG (VER). Los socialistas pusieron al principio bastantes pegas (VER), pero después accedieron (VER), sólo para concluir (en enero de 2012) que no quedaba probado que Roberto Ballesteros cometiera ninguna actuación irregular, por lo que no procedía ni siquiera abrir expediente disciplinario (VER): el presidente de oficio de esa comisión era el alcalde Abel Caballero, aunque quienes dieron la cara para defender a quien seguía siendo Alcalde Pedáneo de Bembrive fueron el Jefe de Recursos Humanos (puesto de confianza del Alcalde) y el Edil Carlos López Font (uno más de quienes se dice que no hacen nada que no les mande o autorice el Alcalde).
   Más de dos años después el criterio de la Magistrada deja en evidencia aquella absolución política, propia del aforamiento que otorga ir en la misma lista electoral del Alcalde. Ya sabemos que ser imputado no es lo mismo que ser condenado, pero lo asombroso del caso es que sólo La Voz de Galicia publicó, el pasado día 21, la noticia de la imputación de Roberto Ballesteros. Ni una palabra en Faro de Vigo ni en Atlántico Diario (que en cambio sí que siguen muy de cerca las imputaciones de otros políticos de otras ciudades de Galicia). Y tampoco he encontrado rastro de la noticia en las emisoras de Radio y Televisión local (si me equivoco espero que alguien me lo diga y rectificaré). Y han pasado varios días, y todos esos medios siguen manteniendo un sorprendente mutismo sobre el caso. ¿Por qué? Hago la siguiente reflexión, para intentar explicarlo:
   Los Medios de Comunicación (salvo los públicos) son empresas privadas que, especialmente en época de crisis, hacen lo que pueden para sobrevivir; por eso, en cierta medida no se les puede recriminar que acepten dinero a cambio de informar a gusto de los patrocinadores. La Alcaldía de Vigo destina mucho dinero a cuidar la imagen del Alcalde, a su permanente campaña electoral: los programas de autobombo en radio y TV, y los suplementos promocionales que aparecen en prensa, llenos de falsas promesas y de mentiras (como la de que Vigo es la Ciudad más limpia de España, que no se lo cree ni Abel Caballero) no salen gratis. Otro asunto es saber cuánto paga Abel Caballero a esos Medios, y si todo es legal o en negro (y de dónde lo saca): alguna vez el Alcalde ha recibido informes negativos del Interventor Municipal, que rechazaba partidas que pretendía conceder a algún Medio concreto de Vigo a cambio de que promocionara su imagen (VER); pero al final el Alcalde hace lo que le da la gana, incluso puede destituir al Interventor (como hizo: VER).
   En cualquier caso, resulta intolerable que nuestro Alcalde siga utilizando el dinero de todos los vigueses, sin ninguna claridad ni transparencia, en beneficio propio. Y al exigirles a esos Medios de Comunicación un trato de favor, y al imponerles una censura no sólo sobre cómo enfocar las noticias, sino sobre cuáles noticias dar y cuáles no dar (lo estamos comprobando con el caso Roberto Ballesteros) está limitando la libertad de muchos vigueses que sólo se informan por esos medios, al impedirles el acceso a una información veraz. Eso supone que nuestro Alcalde nos engaña… y lo hace para seguir manteniéndose en el poder.
   Hace dos días La Voz volvió a referirse al caso, contando que Abel Caballero no quiso contestar a las preguntas (“no sé de qué me habla” repitió en dos ocasiones cuando se le pidió una valoración VER) que le hicieron sobre la imputación judicial del alcalde pedáneo de Bembrive, su amigo y compañero de partido Roberto Ballesteros. Después Caballero dirá que La Voz de Galicia es el periódico enemigo de Vigo: produce sonrojo recordar cuando le pillaron yendo a la manifestación del 1º de mayo en coche oficial, y Abel Caballero lo negó, y los de La Voz sacaron la foto, y lo siguió negando…
   No tengo nada especial a favor de La Voz de Galicia, pero les agradezco su independencia, pues sin ellos quizá no nos enteraríamos de muchas más cacicadas de nuestro regidor municipal.
   Estoy convencido de que sólo con su cinismo y sus mentiras, y con al apoyo cómplice de todos sus amigos, mantenidos, pelotas y aduladores (a los que después el Alcalde encubre y protege, como también estamos comprobando en éste caso), Abel Caballero podría ser elegido de nuevo Alcalde. ¿Vamos los vigueses decentes a permitirlo? Sería insufrible. Emplazo a todos los afectados (todos los vigueses) a difundir todas las falsas promesas, abusos y mentiras de Abel Caballero: y a echar en cara a cada votante socialista vigués que conozcan o encuentren que con su voto están apoyando a un alcalde-cacique que desprecia a los vigueses, que se ríe de nosotros: el más mentiroso y para muchos el más nefasto de la historia de Vigo. Aunque sólo sea por recuperar la libertad de información, vale la pena que echemos del Concello al déspota que ejerce de Dictador de Vigo.

   Nota: La Pedanía de Bembrive, perteneciente a Vigo y que cuenta con unos 4.400 habitantes, es una de las nueve entidades locales menores o pedanías que hay en Galicia (ocho de ellas en Pontevedra, como Morgadans, Camposancos, Chenlo, Vilasobroso…) y proceden de la conservación de antiguas peculiaridades feudales de ciertos territorios. En España hay más de 3.500 pedanías, regidas por “segundos alcaldes” o “alcaldes pedáneos”. Tienen diversos reglamentos y competencias, y para muchos están llamadas a desaparecer.

   ("Mano negra": fuerza o poder que actúa de forma oculta).

Una versión de este Artículo fue publicado en Noticias de Vigo: http://www.noticiasvigo.es/la-mano-negra-del-alcalde-de-vigo/

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