domingo, 6 de julio de 2014

Repasando el mal gobierno del Alcalde de Vigo: trató de boicotear la actuación de James Blunt, e impidió a miles de vigueses que asistieran al concierto.

   En las elecciones locales del 22 de mayo de 2011 el PSOE mejoró sus resultados en Vigo a costa del BNG, que empeoró: en la nueva legislatura, Abel Caballero siguió siendo Alcalde, pero se rompió el pacto entre ambos partidos y los nacionalistas salieron del gobierno municipal.
   Pocos días antes de esas elecciones el Concejal de Cultura de Vigo, el nacionalista Xesús López Carreira, había anunciado que el concierto estrella de las fiestas de ese verano en nuestra ciudad sería el del famoso cantante James Blunt: iba a ser su única actuación en la península, y la noticia tuvo una excelente acogida. En los medios de comunicación y en las webs sobre música salió anunciado el concierto de James Blunt en el Parque de Castrelos, a celebrar el 31 de julio. En la campaña electoral los socialistas vigueses también pudieron presumir de ese evento, que se anunció en prensa antes de las elecciones municipales (Ver).
   Pero después de su celebración el Alcalde decidió modificar el programa de fiestas del verano (a pesar de estar prácticamente cerrado por el anterior equipo responsable), y encargó a su nueva concejala del área de cultura y fiestas, Isaura Abelairas, que anunciara que el Concello no organizaría el concierto de James Blunt, y que se desligaba totalmente de ese evento. Alegaron reajustes presupuestarios, diciendo que los 120.000 euros comprometidos por su predecesor en la concejalía para invertir en el concierto de James Blunt eran un gasto excesivo (y eso que los presupuestos se hacen de un año para otro, y no en verano). La concejala Abelairas "se hizo la tonta" ante los medios, diciendo: «De James Blunt eu non sei nada. O Concello non ten nada que ver» (Ver), y ratificó que el cantante británico no podría usar el Parque de Castrelos (Ver).
Lleno total en el Auditorio Mar de Vigo
con James Blunt (Ref).
   La promotora del concierto decidió hacerlo a pesar de todo, de forma privada, en el Auditorio Mar de Vigo. En cuanto pusieron las entradas a la venta, se agotaron. Entonces la promotora (la empresa viguesa Media Artiket) intentó llegar a un acuerdo con el Concello para que si no era en el Parque de Castrelos (que puede acoger a más de 15.000 personas) al menos fuera en el Pabellón de As Traviesas (con capacidad para 3.500 espectadores), para que pudieran ir al concierto muchas personas (tanto vigueses como de fuera) que se habían quedado sin entrada por la falta de aforo (VER). Pero el Concello tampoco lo aceptó, y al final el concierto se celebró en el Mar de Vigo, en la fecha prevista (31 de julio), con una ocupación total de las 1.400 plazas que tiene ese Auditorio. Fue un gran éxito. Lo único lamentable fue la profunda decepción y el cabreo de tantos que no pudieron asistir por la incomprensible decisión del alcalde Abel Caballero.
   Una posible explicación para entender lo que hizo el Alcalde es que actuó como lo hizo por despecho y afán de venganza hacia el Bloque: no quiso participar en el éxito de un evento organizado inicialmente por los nacionalistas, y trató de boicotearlo, o de que repercutiera lo menos posible en beneficio de sus enemigos políticos. También es posible, como algunos (quizá malpensados) han sugerido, que el Alcalde se gastara el dinero disponible para los festejos en su campaña electoral: Abel Caballero no fue nada claro sobre cuánto dinero iba a dedicar a las fiestas de Vigo ese año (fue el año que menos se gastó), y dijo que cuando acabaran las fiestas haría público el gasto (Ver) ¿por qué no quiso hacerlo público antes? Y que yo sepa nunca aclaró ese asunto. Resulta curioso además que justo antes de las elecciones municipales Abel Caballero se empeñara en hacer e inaugurar a toda prisa una fuente pública en la Gran Vía de Vigo, en el cruce con la calle Illas Baleares (Ver), en una rotonda nueva (que no hacía ninguna falta y que provoca miles de accidentes y problemas a los conductores de Vigo): y en esa inútil y perjudicial fuente, claramente electoralista, el Alcalde se gastó 120.000 euros que no estaban presupuestados (¿de donde los sacó?). El verano siguiente la Alcaldía de Vigo, siempre bien controlada por Abel Caballero, que no había querido gastar 120.000 euros en James Blunt, se gastó 270.000 en un concierto de Serrat y Sabina. Muchos pensamos que algunos se llevaron una buena comisión. Y las críticas de la oposición sobre los oscuros manejos con el dinero para fiestas se reactivaron (Ver).
   Pienso que hay muchos políticos mezquinos a los que el bien de los ciudadanos, sus condiciones de vida, su disfrute y felicidad, apenas les importa. Una vez detectado ese problema, tendremos que hacer algo.

1 comentario:

  1. Esto fue vergonzoso muchos fans se quedaron sin ver el concierto por la culpa de los políticos de los cojones. A si que este año en su nueva gira no va a Vigo para evitar problemas.
    Estará el 5 de agosto en Girona, y en Noviembre el 13 en Donosti,14 Barcelona,15 Madrid.

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