martes, 25 de noviembre de 2014

Ángel Rivas, concejal imputado de Vigo, tiene que dimitir: debe seguir los pasos de Esther Díaz, política socialista asturiana que hizo lo mismo que él, y sí que dimitió.

Miembros de Xuntos repartiendo el escrito con la
petición de dimisión del edil Ángel Rivas, esta mañana
a las 8, en la entrada al Concello de Vigo (la foto la hice yo).
La prensa se ha hecho eco (Ver en Faro).
   La plataforma ciudadana Xuntos, a la que pertenezco, está difundiendo una nota pidiendo la dimisión del Concejal Ángel Rivas, así como transparencia máxima en el Concello de Vigo.
   El “caso del hormigón” comenzó hace dos años y medio, en verano de 2012, cuando se difundió en la prensa que Ángel Rivas, concejal y secretario de Organización del PSOE de Vigo, siendo miembro de la Junta de Gobierno Municipal había aprobado varios contratos millonarios para arreglar las calles de Vigo (lo que algunos llaman “humanizaciones”, término que resulta inadecuado por petulante y demagógico) sabiendo que gran parte de ese dinero público iba a ir a parar a su propia empresa, Hormigones Valle Miñor, que era la que suministraba el hormigón, y de la que Ángel Rivas era Director General (Ver noticia). Preguntado sobre el particular, primero quiso negarlo, diciendo que no sabía si su empresa trabajaba o no en obras de las calles de Vigo (lo más razonable es pensar que sí que lo sabía y que estaba mintiendo). A continuación Rivas dejó su cargo en la empresa de Hormigones (en la que ganaba 61.000 € anuales) y la Junta de Gobierno le nombró concejal liberado con plena dedicación (aumentando el gasto público de Vigo en 56.000 € anuales para su salario, según se ha publicado).
Carlos Font sujeta al Concejal Ángel Rivas, en un Pleno
en que el imputado se encaró con el público asistente (Ver)
   La justicia siguió su curso y parece que en este caso ha funcionado (sabemos que en otros muchos casos los políticos corruptos consiguen controlarla) y el pasado 15 de septiembre el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Vigo imputó a Ángel Rivas por presunta prevaricación administrativa y negociaciones prohibidas (Ver noticia). En octubre, el imputado y actual concejal de Parques y Jardines, Limpieza y Distritos del Ayuntamiento de Vigo, ha tenido que declarar ante el Juez. Le ha acompañado, imputado también, por un presunto delito de prevaricación continuada, el Jefe de Área de Fomento del Concello, Álvaro Crespo. A petición del fiscal, el juzgado está investigando un buen número de expedientes de contratos de adjudicación de obras y de reconocimientos extrajudiciales de crédito (realizados sin expediente ni concurso previo, y sin existir consignación presupuestaria) concedidos por la Junta de Gobierno, al considerar que los responsables del Concello de Vigo recurrían a ese mecanismo “de forma excesiva o no adecuada”. La mayoría de esos contratos eran del área de Fomento y con la empresa Movexvial, que era la que subcontrataba con Hormigones Valle Miñor. Los dos máximos responsables de Movexvial también han sido imputados en este caso.
   Al hacerse pública la imputación judicial, el Portavoz del grupo municipal del PSOE y compañero de gobierno de Rivas, Carlos Font, declaró que el gobierno local confiaba en la inocencia del concejal imputado. El Alcalde de Vigo no se ha pronunciado ni ha querido responder a ninguna pregunta sobre el caso. Y Ángel Rivas, que ha basado su defensa en que todo lo que hizo era legal porque su empresa de hormigones no tenía relación contractual directa con el Ayuntamiento de Vigo, sino que era subcontratada por Movexvial, sigue en sus cargos públicos como si nada.

Esther Díaz dimite tras 22 años en el PSOE.
Rivas y Caballero deben seguir su ejemplo.
   Contrasta mucho ese proceder con el de la política socialista Esther Díaz, quien había sido alcaldesa de Langreo y era, hasta hace unos días, Consejera de Bienestar Social y Vivienda del Principado de Asturias.
   Esther Díaz dimitió de sus cargos el pasado día 17 noviembre, tras difundirse en la prensa que la administración asturiana, de cuyo Gobierno ella formaba parte, había hecho contratos con empresas que después subcontrataban con la empresa Davelco S.A. (dedicada al alquiler y venta de maquinaria), empresa de la que su marido era administrador y en la que ella tenía participaciones.
   Ni siquiera ha llegado a intervenir la justicia en ese caso. Pero Esther Díaz ha dimitido por razones evidentes: los políticos deben ser ejemplares o abandonar la política.

Un camión hormigonera de la empresa de Rivas
trabajando en las obras del Concello de Vigo.
   Pero el caso del hormigón de Vigo trasciende la imputación del edil Rivas y demuestra la falta de transparencia de nuestro Concello (como llamamos en Galicia al Ayuntamiento).
   En el escrito de denuncia en el que Ángel Rivas era imputado, el Ministerio Público afirma haber descubierto que cinco expedientes de adjudicación que la Fiscalía solicitó al Ayuntamiento vigués correspondían a «obras encargadas al margen de todo procedimiento administrativo, incumpliéndose de manera generalizada las normas de contratación administrativa y de gestión presupuestaria, sin que en los expedientes se haya motivado dicho incumplimiento». Añaden que el Concello cometió «irregularidades que suponían un absoluto quebrantamiento de las normas de contratación administrativa que atentaban directamente contra los principios de transparencia, publicidad e igualdad de condiciones, así como contra los principios de estabilidad presupuestaria y fiabilidad de la información presupuestaria». No solo eso, sino que esas obras tampoco se sometieron «al preceptivo informe de Intervención». (Ver Noticia). La Justicia sigue investigando, y están analizando 14 expedientes más.
Abel Caballero, un alcalde antitransparencia;
David Regades, concejal de Fomento bajo
sospecha (la policía registró su despacho);
y Álvaro Crespo, imputado por los contratos
de obra que firmaba, muy poco claros...
¡Vaya trío!
   En cualquier caso, la honorabilidad del Ayuntamiento de Vigo está en entredicho, y más cada día que pasa, al estar imputado uno de sus miembros gobernantes, el concejal Ángel Rivas, quien sin ninguna duda se benefició personalmente con las obras municipales de Vigo.
   Cuando el pasado mes de febrero la policía judicial, en el curso de la "Operación Patos" aún abierta, registró los despachos de los ediles socialistas vigueses Ángel Rivas y David Regades (responsable de Fomento), y también el despacho del ahora imputado Álvaro Crespo, técnico responsable de contratación de obras, el Alcalde Abel Caballero no quiso declarar nada y sólo respondió a los periodistas con dos palabras: “máxima transparencia (Ver noticia).
   Pedimos la dimisión del Concejal Ángel Rivas (dimisión que ya han pedido varias voces antes) y exigimos al Alcalde Abel Caballero que cumpla su palabra (“transparencia máxima”): que no eluda su responsabilidad y que dé la cara ante los ciudadanos de Vigo, que ya estamos muy hartos de mentiras, amiguismos y corrupción.

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