jueves, 24 de octubre de 2019

Por qué siendo inocente no he podido recurrir la sentencia que me ha condenado. Donde también se demuestra que los Jueces se han equivocado.

   En marzo de 2017 fui condenado por una Jueza de Vigo como responsable de la amputación de la pierna de una paciente. Recurrí esa sentencia por considerarla totalmente infundada e injusta. En enero de 2019 la Audiencia Provincial de Pontevedra publicó su resolución, aceptando parcialmente mi recurso, aunque volvió a considerar que mis actuaciones médicas habían sido las causantes de esa amputación. Anuncié que iba a recurrir otra vez hasta conseguir que los jueces entendieran lo que realmente había pasado, y que declararan mi inocencia: y sin embargo no lo hice, no presenté recurso…


   Quiero explicar aquí los motivos por los que no pude presentar ese recurso y recordar lo que ocurrió en ese caso: para que si alguien que lee esto está poco y mal informado y piensa que yo fui culpable, disponga de los datos reales -todos ellos comprobables- que aclaran quién fue realmente el responsable de esa amputación.
   Y lo que ocurrió fue que sufrí una vil calumnia de un médico miserable que me echó la culpa de su error, sufrí también la malicia de varios abogados y peritos mentirosos, y fui víctima de numerosos errores cometidos por personas que trabajan en el Sistema Judicial Español (jueces, fiscales y forenses): un sistema del que yo nunca habría podido pensar que pudiera resultar tan falible e injusto.
   Compartir todo esto puede ayudar a aprender una gran lección (escarmentando en cabeza ajena): la vida puede ser muy injusta. Lo que me ha pasado a mi -o algo parecido- le puede pasar a cualquier otra persona. Por eso cuando ahora leo u oigo que alguien ha sido condenado por un juez, lo primero que pienso es que no es seguro que esa condena sea justa, que el condenado y convicto puede ser inocente, y que el Juez puede haberse equivocado (o tener intereses ocultos) ... Porque los jueces, igual que los médicos, se pueden equivocar. Pero en este caso yo -ejerciendo como médico- no me equivoqué, no cometí ningún error ni ningún delito, no fui el culpable de la amputación de esa pierna: y sin embargo he sufrido un proceso y una condena que me ha hecho mucho daño y ha estado a punto de destrozarme la vida.

   En febrero de 2015 una joven de 15 años sufrió un grave traumatismo en su rodilla derecha (con fracturas a varios niveles, lesiones complejas de ligamentos, elongación local del nervio ciático poplíteo...) haciendo saltos mortales en un Gimnasio de Vigo, al caer fuera de la colchoneta mientras entrenaba. Por cierto: quedó demostrado que la paciente menor de edad estaba saltando sin la obligada presencia de ningún entrenador ni monitor (lo que hubiera evitado el accidente): pero ni Jueces ni Fiscales quisieron juzgar esa imprudencia. El gimnasio pertenecía a la red deportiva del Ayuntamiento de Vigo.
   Fue trasladada en ambulancia, e ingresó por Urgencias en el Hospital donde trabajo. Y durante tres días y medio varios médicos y enfermeras atendimos a esa paciente. El cuarto día fue trasladada a otro Hospital de la Ciudad donde dos días más tarde, el sexto desde el accidente, le amputaron la pierna.
   Yo fui el Traumatólogo responsable del primer ingreso. A las 24 horas del accidente operé a la paciente en el quirófano (bajo anestesia raquídea realizada por un Anestesista) para descomprimir el gran hematoma que tenía alrededor de la rodilla. Se le hicieron también dos Resonancia Magnéticas, estuvo con diversos tratamientos médicos, se le realizó una transfusión de sangre, y se mantuvieron controles constantes y periódicos de su evolución, que fue buena.
   El tercer día por la mañana, tras hacerle la cura de la operación previa, apareció un nuevo dato clínico: una bajada moderada del registro de pulsioximetría. El pulsioxímetro es un conocido aparato que se pone en los dedos de la mano (en este caso del pie) y detecta la llegada de sangre, el pulso o latido y el oxígeno que llega al dedo.
El primer AngioTAC.
La flecha señala la zona
de trombosis. Se ve una
abundante circulación
colateral, y que la sangre
llega hasta el pie.
   El descenso detectado de saturación de oxígeno me llevó a solicitar una nueva prueba, un AngioTAC, para comprobar cómo estaba la circulación arterial. El AngioTAC se hizo esa misma tarde, y diagnosticó una trombosis en la arteria poplítea de la rodilla, comprobando (en imagen y en informe) muy buena circulación colateral y llegada de sangre al pie por dos de las tres arterias principales de la pierna. El día siguiente por la mañana realizamos el traslado de la paciente a ese otro Hospital de Vigo, y por la tarde fue operada allí por un cirujano vascular que realizó un bypass. A continuación, fue operada por un traumatólogo que colocó un Fijador Externo que estabilizaba el fémur con la tibia.
   Tras las cirugías realizadas la paciente pasó al Postoperatorio y a la UCI. El bypass realizado no funcionó (porque se hizo mal, como después se verá), y debido a esas dos operaciones la situación circulatoria empeoró. La pierna evolucionó mal, y apareció isquemia (falta completa de llegada de sangre al pie). Y dos días después el mismo cirujano vascular que había hecho el bypass realizó la amputación de la pierna.
   El caso es que ese cirujano vascular habló con los padres de la paciente y les dijo que yo tenía la culpa de la amputación, afirmando que desde el momento del accidente la pierna había dejado de recibir sangre, y que cuando la paciente había llegado trasladada a su hospital su pierna ya llevaba 80 horas en isquemia (sin sangre): y les dijo a los padres que le extrañaba que ni yo ni nadie de mi Hospital nos hubiéramos dado cuenta de que no le llegaba sangre al pie... Todo eso era falso, y las pruebas lo demuestran. Pero les convenció para que le creyeran, y les dijo que él ya no había podido hacer nada por salvar la pierna. Lógicamente la familia me denunció. Ese cirujano vascular falsificó después datos de sus informes, mintió en sus declaraciones... y asombrósamente los Jueces le creyeron. Cuando lleguen a leer el final de este texto entenderán por qué los Jueces creyeron sus mentiras.

   El Proceso Judicial fue precedido por un juicio paralelo en la Prensa y Medios de Comunicación, para los que el abogado de la paciente organizó varias ruedas de prensa en las que me calumnió, dando datos falsos y denigrándome. Los Medios repitieron hasta la saciedad su falsa versión de los hechos, junto con la foto de la joven paciente con la pierna amputada (a la que presentaban como campeona de España de Gimnasia, lo que era mentira): y el impacto mediático convenció a la opinión pública y a todo el mundo (incluidos los Jueces que tenían que juzgarme) de que yo era el culpable: y ya nadie dudaba de mi horrible crimen...
   La sentencia me condenó como culpable de la amputación, amputación que realmente causó e hizo ése miserable cirujano vascular, que se jubiló un mes después de hacer la amputación... Por cierto, ese cirujano vascular ya había sido enjuiciado varias veces por mala praxis, mientras que yo en más de 30 años de ejercicio profesional nunca había sido denunciado: y han pasado más de cinco años desde aquellos sucesos, años en los que he seguido trabajando todos los días como Traumatólogo, contando con el aprecio y la valoración de mis pacientes, y no he sido denunciado por nadie más...

   La Sentencia del Juzgado de lo Penal partía de aceptar la versión de ese cirujano vascular, que afirmaba que cuando se realizó el traslado a su Hospital la pierna estaba en situación de isquemia irreversible (más de seis u ocho horas sin sangre): y se hiciese lo que se hiciere acabaría siendo amputada.
   Y la Juez de Penal 3 de Vigo fundamentó su condena en base a tres decisiones médicas que yo había tomado, que ella consideraba equivocadas y causantes de la isquemia: primero, por no pedir antes la prueba diagnóstica del AngioTAC; segundo por permitir un retraso de siete horas desde que pedí esa prueba hasta que se hizo; y tercero por no haber realizado el traslado al otro Hospital nada más conocer el resultado de la prueba.
   Creo que va a ser muy fácil que usted, estimado lector, entienda que la Juez se equivocó completamente.
   Si no pedí antes el AngioTAC fue porque hasta el momento en que lo pedí no tuve ninguna sospecha de que pudiera haber ningún problema circulatorio que hiciera necesaria esa prueba. La paciente tenía un grave traumatismo de la rodilla, con la habitual alteración de la circulación causada por las fracturas que tenía en la rodilla (tibia y peroné), que se asociaban a lesiones ligamentosas graves y a un gran edema: pero no detecté ningún signo isquemia. Por supuesto que yo estaba pendiente de su circulación, y queda constancia en la historia de ello (incluso prescribí un medicamento -pentoxifilina- que la favorece): y durante los dos primeros días los registros de pulsioximetrías fueron constantes y normales (96-98%), y cuando el tercer día bajaron a 86 y 92% fue cuando pedí el AngioTAC.
   Si la pierna hubiera tenido isquemia (fata de circulación de sangre) desde el primer día, como el cirujano vascular del segundo hospital (y la Juez que le cree) afirma que tuvo, se le habría puesto la pierna morada (cianosis), estaría fría, y habría tenido un dolor insoportable en la pierna y el pie. Pero en todo momento durante el ingreso en nuestro Hospital (y no sólo antes de hacer el AngioTAC, sino también después) la pierna y el pie de la paciente tuvo buen color (y hay fotos que lo demuestran) y buena temperatura, y todo el personal facultativo (médicos y enfermeras), y todos los registros clínicos sin excepción así lo confirman. Además, el dolor de la pierna de la paciente (pierna que estaba vendada y colocada en una férula de yeso) fue disminuyendo cada día, y los registros de administración de calmantes lo corroboran (pues cada día se le pusieron menos analgésicos).
   El cirujano vascular que realizó la amputación dijo que la pierna estaba morada cuando llegó a su hospital. La madre de la paciente dijo en el juicio que los primeros días la pierna estaba morada. Otros testigos de su parte no quisieron mentir y dijeron que no se acordaban. Pero si alguien tiene dudas puede salir de ellas viendo varias fotos tomadas durante el proceso (incluso una que se hizo seis horas después de haberse realizado el traslado) que demuestran que el color de la pierna era normal, no tenía cianosis ni amoratamiento. Es muy significativo que ningún médico ni enfermera de los que atendimos a la paciente, tampoco del segundo Hospital, escribió o declaró en el juicio que hubiera cianosis: solo lo afirmó -mintiendo- el cirujano vascular que realizó la amputación. Pero la juez quiso creer -contra todos los testimonios y pruebas- que era verdad lo que decía ese miserable cirujano vascular y la madre de la paciente (que probablemente mentía arengada por su abogado, y con la perspectiva de poder ganar una indemnización millonaria).
   Probablemente todos los lectores sepan que seis u ocho horas después de presentarse una isquemia en una pierna (o en cualquier extremidad), si no se hace un bypass que recupere la circulación, hay que realizar una amputación urgente, para evitar complicaciones (incluso riesgo de muerte). Nada de eso pasó, ni antes ni después de realizar el AngioTAC (que se hizo 17 horas antes del traslado de un Hospital a otro), y todos los testimonios de los médicos y enfermeras que atendimos a la paciente coinciden en que no había signos de isquemia.

   NOTA: Aquí había una Foto tomada en el quirófano del segundo hospital, el lunes a las 19:30h, cuarto día tras el accidente. Acababa de terminar la operación del bypass e iba a comenzar la colocación del Fijador Externo. Habían pasado 6 horas desde el traslado y no había cianosis: el color del tobillo y del dedo del pie es normal. Y si el traumatólogo realizó a continuación su operación fue evidentemente porque la pierna no estaba en isquemia,  pues hubiera sido algo contrario a la lógica y a la buena praxis operar una pierna muerta, en estado de necrosis. Se ha retirado la FOTOGRAFÍA a petición de la paciente. El abogado de la paciente y demandante negó en el juicio que esa foto fuera de su representada, y engañó a los Jueces que no tuvieron esa foto en cuenta. La foto muestra que tanto el Dr Lores como los testigos presentados por la familia mintieron en el juicio al decir que desde el primer o el segundo día de ingreso en El Castro la pierna estaba MORADA Y AZUL: si eso fuera verdad, estaría mucho peor el cuarto día, casi negra: y esa la foto es un testimonio que demuestra que cuando se hizo el traslado (tres días y medio tras el accidente) no había isquemia, por lo que la amputación no fue por culpa de retrasar el traslado, y la isquemia empezó en Povisa, bien por causas naturales (evolución fisiopatológica del proceso traumático) o por el presunto error que cometió el Dr Lores, que después quiso ocultar mintiendo y calumniándome.

   Respecto al segundo punto, yo pedí el AngioTAC el domingo a las 13 horas, y aunque lo pedí urgente sabía que por motivos técnicos no se iba a hacer hasta el domingo a las 20 horas. La Juez afirma que sabiendo que se iba a producir ese retraso si se hacía la prueba en mi Hospital, tenía que haber ordenado el traslado de la paciente a otro Centro donde se la hicieran antes. Yo no lo consideré necesario, porque tenía la seguridad de que no había isquemia. Y se puede demostrar que el retraso en realizar el AngioTAC no ocasionó ningún empeoramiento ni ningún problema clínico a la paciente: y en ese periodo no apareció ningún nuevo síntoma ni signo que hiciera pensar en alguna complicación.
   El tercer motivo por el que me condenan consiste en afirmar que la isquemia y la amputación se produjo por mi culpa debido a que permití o decidí que el traslado de la paciente no se hiciera justo tras conocer el resultado del AngioTAC, sino que se realizó 17 horas después, el lunes a las 13 horas.
   En los hechos probados del juicio quedó demostrado que nada más conocer el resultado del AngioTAC (del que me informó el Radiólogo que lo hizo), y antes de las 21 h de ese domingo, yo contacté por teléfono con un Cirujano Vascular de mi confianza, que era el que solía venir a operar a mi Hospital, y le trasmití la información sobre el caso y el resultado del AngioTAC: y ese Cirujano Vascular (lo pongo con mayúsculas) me indicó que al no haber isquemia (lo que quedaba demostrado no solo por los datos clínicos sino también por el AngioTAC, que evidenciaba la llegada de sangre al pie por dos de las tres arterias principales que hay en la pierna, que estaban permeables, con flujo y circulación), y al estar la situación estacionaria después de tres días desde el accidente, no hacía falta operar de urgencia ni trasladar a esa paciente a su Hospital esa noche, y me indicó que hiciera el traslado el día siguiente (lunes) por la mañana, comentándome que probablemente la operaría el martes. Así se lo informamos a la paciente y a su familia. Ese Cirujano Vascular que el domingo por la tarde se hizo cargo de la paciente es uno de los mejores de Galicia, y consideré su criterio completamente acertado: pues, aunque había una trombosis de la arteria poplítea de la rodilla, eso no significaba que hubiera isquemia, porque se mantenía abundante circulación colateral y distal (la que llegaba al pie), como demostraba el mismo AngioTAC. Y la pierna no corría riesgo de isquemia ni de amputación. Así lo defendió en el Juicio ese Cirujano Vascular, y todas las pruebas objetivas lo confirman.
   Resulta incomprensible que los Jueces me hayan condenado por no hacer el traslado esa tarde-noche del domingo, por retrasar el traslado hasta el lunes: porque esa decisión no la tomé yo sino el Cirujano Vascular con el que hablé. Los Jueces dan a entender al condenarme que lo que yo tenía que haber hecho para actuar correctamente y librarme de su condena tendría que haber sido no hacer caso al criterio de ese Cirujano Vascular, y tendría que haber metido a la paciente en una ambulancia y trasladarla "a traición" a su hospital para que llegara a las once de la noche... Resulta a todas luces absurdo.
   Sin embargo, al día siguiente, lunes, cuando íbamos a realizar el traslado al hospital de nuestro Cirujano Vascular (con el que yo había hablado la tarde anterior), una llamada de la Compañía de Seguros del gimnasio nos obligó a trasladar a la paciente a un Hospital distinto del que yo había acordado el domingo por la tarde (Hospital donde además esos días reinaba el caos por diversos conflictos laborales, algo que pudo influir en el desenlace final). Yo no pude oponerme a ese traslado porque el Seguro tenía autoridad para decidir. Para desgracia de la paciente, en el Hospital donde fue trasladada le atendió el miserable cirujano vascular que le amputó la pierna y me echó a mí la culpa.

   Cuando el lunes por la mañana la paciente se trasladó de un Hospital a otro seguía sin tener apenas dolor, y su pierna continuaba con temperatura y color normales. Todos los enfermeros y enfermeras que la atendieron lo confirman, al igual que todos los informes y datos clínicos, incluidas imágenes de AngioTACs y fotografías.
Ver explicación abajo.
   Ese lunes al mediodía, tras llegar a las 13 horas, se realizó en ese segundo Hospital -por petición de ese cirujano vascular- un segundo AngioTAC. Yo creo que era innecesario, pero en todo caso se hizo y confirmaba que a pesar de evidenciarse una obstrucción de la arteria poplítea existía abundante circulación colateral y buena llegada de sangre al pie. No había isquemia. Y de hecho la circulación había mejorado con respecto al primer AngioTAC realizado la tarde anterior.
   Pero el cirujano vascular del Hospital al que llegó la paciente no leyó con atención los informes que le mandamos, ni tampoco vio los resultados de las pruebas: y que hizo eso se puede asegurar porque él mismo lo reconoció en el juicio, presumiendo de que no le hacía falta consultar esos documentos porque él era cirujano vascular y no necesitaba información de ningún traumatólogo ni de ningún radiólogo... Pero por no valorar correctamente esas pruebas cometió un gran error en su diagnóstico, y pensó que en el momento del accidente se había producido una sección o rotura aguda de la arteria, y la pierna había quedado en isquemia... Como consecuencia de ese error diagnóstico, cuando realizó la operación que hizo a la paciente esa tarde, la hizo mal. El creía que la arteria tenía una sección, un corte localizado, y que por tanto antes y después de ese corte la arteria estaba sana. Sin embargo la lesión era una trombosis secundaria al estiramiento de la arteria, y no era una lesión local sino que afectaba a la parte más distal o baja de la arteria poplítea (la que pasa por detrás de la rodilla), y en una extensión de más o  menos a la mitad del trayecto de la arteria (y eso no solo se comprobaba en las imágenes de los AngioTACs, sino que también se comprobó en el estudio que hicieron los patólogos forenses de la pierna amputada). La operación de bypass tendría que haber puenteado con un segmento de vena toda la zona lesionada, pero el cirujano vascular solo puenteó el comienzo de la lesión (pensando que era solo un corte) y realizó el bypass abocando o suturando el final de la vena a una zona de la arteria que estaba trombosada. Ese error quedó en evidencia durante el juicio, y fue definitivo para el pronóstico de la pierna, que fue amputada dos días más tarde. Probablemente tras acabar la operación y darse cuenta de su error fue cuando ese cirujano vascular se inventó que la pierna había llegado a su Hospital en "isquemia irreversible de 80 horas", como falsa coartada para eludir su responsabilidad.
   Es curioso que la propia sentencia del Juzgado de lo Penal afirma tajantemente que no se puede aceptar que sea verdad que la isquemia hubiera empezado en el momento del accidente; y sin embargo la Juez no se para a analizar ni a sacar consecuencias de por qué el cirujano vascular se inventó esa mentira: una mentira que le salvaba a él de su responsabilidad, pues todo su propósito era demostrar que cuando se realizó el traslado la pierna estaba en situación de isquemia irreversible y no había nada que hacer. Es evidente que eso es absurdo y mentira, pues en ese caso la pierna no estaría morada sino negra y gangrenada, y no hubiera tenido sentido realizar la operación de bypass, ni después la operación que hizo el traumatólogo, y lo único que se podría haber hecho si fuera verdad lo que dijo ese cirujano vascular habría sido una amputación urgente ese mismo lunes por la tarde...
   Por cierto, el Fiscal y la Jueza se negaron a permitir que ni uno solo de los médicos de ese segundo Hospital fueran citados a testificar, como pidió mi defensa. Estoy seguro de que no les interesaba que se supiera la verdad, porque ya habían decidido condenarme a pesar de lo que decían las pruebas, y no querían que esos médicos dijeran que era falso que hubiera isquemia, aunque es algo que se deduce de lo que ponen en sus informes, si bien ni los Forenses ni la Juez quisieron tener en cuenta. Y la realidad es que ninguno de los médicos de ese segundo Hospital (ni el de Urgencias, ni el Radiólogo, ni el Traumatólogo, ni los Anestesistas) ponen en sus informes que la pierna de la paciente tuviera signos de isquemia. Y hubiera sido algo ridículo (inconcebible) que el traumatólogo que colocó en la pierna de la paciente el Fijador Externo a las ocho de la tarde de ese lunes hubiera realizado esa operación si la pierna realmente se encontrara en situación de isquemia irreversible: operar una pierna así sería tan improcedente como operar a un cadáver.
   Quedó probado (aunque los Jueces no quisieron darse por enterados a la hora de dictar sentencia) que ese cirujano vascular mintió en sus informes, inventándose datos falsos: cianosis, frialdad, dolor intenso, insensibilidad completa, rigidez... y hasta se atrevió a falsificar el texto del resultado del AngioTAC escrito por el radiólogo de su propio Hospital, omitiendo que se trataba de una trombosis (repitiendo que había sido una sección) y negando contra toda evidencia que sí que había abundante circulación colateral, que había evitado y seguía evitando la isquemia (pues en un alto porcentaje de casos de trombosis aguda de la arteria poplítea, valorado en algunos estudios en el 30%, la circulación colateral puede mantener la pierna sin isquemia incluso de manera permanente, y eso ocurre con mayor frecuencia en pacientes jóvenes y deportistas, que tienen mucha más circulación colateral, como era el caso, lo que explicaba que no hubiera signos ni síntomas de isquemia).
   Al día siguiente de la operación de ese cirujano vascular (el martes) la paciente estuvo en la UCI, y allí comenzó a tener un dolor insoportable en la pierna: fue tanto el dolor que no cedía con seis ampollas de morfina, y el martes por la mañana los médicos de UCI tuvieron que poner a la paciente un catéter epidural para mantener analgesia continua... Era el quinto día tras el accidente, y en ese momento ya sí que había comenzado la isquemia (como consecuencia de las manipulaciones quirúrgicas erróneas llevadas a cabo en las operaciones de la tarde anterior, como algunos Peritos apuntaron, y esa fue a la larga la causa de la amputación). Pero ese martes la isquemia todavía no era completa, y se podía haber hecho algo por salvar la pierna: y así se lo pidió al cirujano vascular el médico de la UCI, pues todavía no había isquemia completa ni necrosis (y los datos objetivos lo demuestran): pero ese cirujano vascular no supo o no quiso reaccionar, y no hizo nada (ni siquiera algo tan elemental como pedir un nuevo AngioTAC, y no lo pidió para que sus errores no quedaran en evidencia). Y al día siguiente (sexto desde el accidente, miércoles) realizó la amputación.

   La familia me denunció, y la Juez de Penal N.º 3 de Vigo me condenó con una de las sentencias más duras emitidas hasta el momento para un médico en España: prisión, inhabilitación, y más de dos millones de indemnización. Como los seguros no cubrían esa cantidad, me embargaron mis ahorros, mi casa y la mitad de mi salario. Recurrí ante la Audiencia Provincial de Pontevedra proclamando mi inocencia y denunciando las mentiras proferidas por el verdadero culpable...
   Yo confiaba en la justicia, y acepté que la primera Juez pudiera equivocarse tan escandalosamente. Confiaba en que alguno de los tres jueces de la Audiencia Provincial entendiera lo que realmente había pasado. Pero no fue así. No lo vieron, o no quisieron reconocerlo: y hubo expertos que me dijeron que habían confirmado la sentencia para no dejar a la paciente sin indemnización, y para no contradecir la indefendible sentencia previa dictada por su colega la Juez de Penal, para que nadie pudiera pensar que era una incompetente y un peligro...
Mis conversaciones de WhatsApp
esos días con el cirujano vascular.
¿Qué médico con la conciencia tranquila
no responde a estos mensajes?
   Mi decepción fue suprema. ¿Se puede confiar en unos jueces que son capaces de creer a un médico que dice que la pierna llevaba 80 horas sin sangre, estaba morada, tenía necrosis, no tenía ninguna sensibilidad... cuando las pruebas objetivas dicen todo lo contrario? Los dos AngioTACs demuestran que sí que llegaba sangre a toda la extremidad (y todas las arterias del pie se ven rellenas de contraste); hay fotos tomadas seis horas después del traslado que muestran la pierna con color normal (descartando que estuviera en isquemia); los análisis de sangre eran normales (incluso los del quinto día en la UCI, lo cual es una prueba objetiva que descarta que hubiera isquemia o necrosis); médicos de la UCI de ese segundo Hospital (que no fueron al Juicio porque ni la Juez ni el Fiscal ni el abogado de la acusación quisieron) registran en sus informes que el quinto día no había todavía cianosis, sino que solo había palidez; ni había rigidez, ni había falta total de sensibilidad... todo lo cual tendría que estar presente en un caso de isquemia de más de seis horas...

   El lector que haya llegado hasta aquí se puede imaginar el problema añadido del desprestigio profesional y el daño personal y familiar que causó la difusión de la noticia, agrandada y filtrada a una prensa que se portó mezquina y miserablemente, presentándome como un monstruo. El linchamiento mediático fue demoledor, y el abogado de la paciente se ocupó de ello, montando dos ruedas de prensa en las que trató de denigrarme -y lo consiguió- incluyendo calumnias (como que yo no había atendido las llamadas que me hicieron desde el hospital, o que había hecho una operación que no era necesaria, y ambas afirmaciones son mentiras). El juicio mediático fue inapelable: yo era el culpable.
   La primera Sentencia tuvo el agravante de que la Juez de lo Penal nº 3 de Vigo me atribuyó, además de errores médicos, desidia y falta de preocupación, llegando a escribir que mis actuaciones demostraban que a mí no me había importado nada lo que le pasara a mi paciente, algo increíble, que ni la acusación había dicho nunca de mí, pues los tres días que estuvo a mi cargo estuve siempre pendiente de la paciente y de su evolución con toda mi atención, tomando las decisiones que consideraba mejores para ella... Y la prensa amplificó esa miserable y falsa valoración subjetiva de esa Juez plasmada en la Sentencia, y recibí anónimos insultándome y amenazándome... Pero al menos la Audiencia Provincial en su sentencia corrigió ese párrafo, le dio un tirón de orejas a la Juez de Penal 3, afirmando que lo que ella había dicho sobre mi no era verdad, que no se podía decir que yo no hubiera estado atento al caso, ni que no me importara nada lo que le pasaba a la paciente... Pero el daño que aquel calumnioso juicio de intenciones que la Jueza había hecho sobre mi ya estaba hecho.
   Y también sufrió mucho daño mi Hospital. Mis jefes sabían que yo era inocente, pero no pudieron evitar el deterioro de su imagen que supuso la difusión de la noticia, y que se hablara en los medios del caso, mencionando al Hospital.
   Tras la sentencia de la Audiencia Provincial, desde mi Hospital me hicieron saber que a ellos les interesaba mucho que mi caso no volviera a salir en prensa ni en medios de comunicación, para que se fuera olvidando cuanto antes, para minimizar los efectos perniciosos que la acusación y al caso provocaron. Y me insinuaron que "si recurría la sentencia quizá se podrían plantear tomar medidas contra mi..." Entendí que me decían que si recurría me despedirían: y por eso me replanteé qué debía hacer... La verdad es que la Audiencia Provincial había reducido mucho la pena impuesta, levantando la inhabilitación y cambiando la pena de prisión por una cuantiosa multa, y reduciendo también la cuantía de la indemnización a pagar a la paciente, que debía basarse en las tablas del baremo, y no podía ser la burrada que la Juez y el Fiscal dictaminaron en primera instancia, dos millones y medio de euros (está claro que me cogieron mucha manía y querían destruir mi vida, quizá algún día sabremos por qué, yo tengo algunas sospechas...).
   Yo necesitaba recurrir hasta conseguir que se demostrara mi total inocencia. Pero a la vista de lo que me dijeron mis jefes, lo consulté con mi familia y con varios asesores, y me planteé que en las actuales circunstancias no me podía jugar perder mi puesto de trabajo. A esas dudas se unía mi falta de confianza en la Justicia, surgida lógicamente a raíz de este caso y de estas sentencias, con el agravante de que un Recurso judicial ante el Supremo o ante el Constitucional me costaría mucho dinero (un dinero que no tengo, pues he tenido que pedir ayudas económicas a amigos y familiares para poder sobrevivir y atender a mi familia). Y todavía estamos pendientes de que la Juez de lo Penal determine el total de la indemnización a pagar a la paciente (sobre todo para que pueda comprar prótesis para su pierna), que si ella decide que supere lo que cubren los seguros (por ejemplo aceptando como buenos los presupuestos hinchados presentados por una Ortopedia con oscuros antecedentes, interesada en el negocio; o considerando que la paciente va a seguir haciendo deporte de competición hasta los ochenta años, como hasta ahora han planteado... ) y en contra del criterio de la Audiencia Provincial, me pueden embargar mi casa. Y en ese caso sí que tendría que recurrir a la fuerza, por instinto de supervivencia.
   Alguien me aconsejó que recusara a esa Juez, para que no fuera esa señora (que ha demostrado me tiene "tanto cariño") quien dictaminara la cuantía de la indemnización: pero me advirtieron que si hacía eso el caso podría pasar a alguna de sus amigas o compañeras, que por corporativismo se podrían "cebar" conmigo, y el resultado sería todavía peor... Esta es la triste y penosa visión que tengo ahora de la Justicia Española. 
   Y por todo lo dicho -y con gran sufrimiento personal- tuve que renunciar a luchar judicialmente para dejar de ser considerado culpable según la ley, y no pude recurrir la sentencia de la Audiencia Provincial.

   PD. Por su estrecha vinculación con el caso y las sentencias relatadas, es necesario conocer otro proceso judicial paralelo: el de las presuntas falsificaciones del historial médico de la paciente.
   Cuando se produjo la denuncia enviamos al juzgado todo el Historial y la documentación médica. Pero un mes después pidieron al Hospital las anotaciones de las Enfermeras, que no estaban impresas ni formaban parte de la historia clínica propiamente dicha. Todas esas anotaciones hechas durante los tres días y medio que estuvo ingresada la paciente en mi Hospital confirmaban que no se había producido isquemia: en ningún momento se constató alteración del color de la pierna, ni palidez, ni cianosis, ni frialdad, ni pérdida completa de la sensibilidad en el pie, ni aumento del dolor, ni se detectó pérdida de señal de pulsioximetría... Lo único destacable era que una enfermera había escrito que ella no había conseguido palpar el pulso en el pie (que estaba metido en un yeso, pero otras enfermeras si que lo palparon) y que un enfermero detectó la segunda noche una bajada moderada de pulsioximetría (que enseguida se recuperó volviendo a la normalidad, 96-98% durante todo el día). Sin embargo, antes de enviar al juzgado esas anotaciones el Director Médico del Hospital realizó unas correcciones de unos errores tipográficos y elimino unos datos administrativos que eran incorrectos. No se alteró ningún dato clínico. El juzgado averiguó que se habían realizado esas modificaciones, y maliciosamente interpretó que se había modificado toda la Historia Clínica con intención de encubrir alguna situación clínica distinta de la real... Y la Juez de Instrucción (que también estaba convencida de mi culpabilidad antes de juzgarme, y así me lo manifestó) consideró que el director del Hospital había cometido un grave delito de falsedad documental y de obstrucción a la justicia. La Juez abrió una nueva Causa y el Fiscal pidió para el director del Hospital cuatro años de cárcel.

   Ese Procedimiento paralelo a mi Juicio fue muy lento, por diversos motivos: y cuando yo fui condenado (tanto en Penal como en la resolución del recurso que hizo la Audiencia Provincial), el Procedimiento seguía abierto: y seguían saliendo en la prensa de vez en cuando titulares que daban a entender que realmente se había falsificado toda la historia clínica de la paciente que sufrió la amputación de la pierna, para encubrir algún fatal error...
   Ese ambiente de sospecha judicial y de condena mediática por esa presunta falsificación influyó sin duda en las Sentencias dictadas en mi contra: porque los jueces que me condenaron pensaban que yo, y todos los médicos y enfermeras de mi hospital que testificamos en el juicio, estábamos mintiendo, encubriendo errores...
   Y así lo dio a entender la Juez de lo Penal, que compara lo que llama "las dos versiones": la mía y la del cirujano vascular que realizó la amputación. Y dice en su Sentencia "que tiene razonables dudas de si lo que el acusado estaba contando era verdad, porque sabía que se habían realizado modificaciones en la historia clínica"... Sin embargo la Juez sabía -o debía saber- que no había ninguna duda de que todo el resto de la historia y de los informes médicos no se habían modificado en absoluto, solo habían sido modificadas unas "notas de observaciones" de enfermería sin ninguna repercusión: pero ella -la Juez- pensó que toda nuestra versión era falsa, y que cuando se realizó el traslado de nuestro Hospital al segundo Hospital la pierna ya estaba en isquemia irreversible, como dijo el cirujano vascular que realizó la amputación. Ante la sospecha de que nuestra documentación y nuestro testimonio era falso, la juez aceptó como alternativa la versión del cirujano vascular, y la consideró como única verdad, a pesar de que esa versión es absolutamente incongruente, y de que todas las pruebas objetivas demuestran que su versión es falsa.
   Como he dicho, la Juez reconoce en su sentencia que tenía dudas razonables sobre si lo que yo decía era verdad o no: pero decidió condenarme sin resolver esas dudas. Y podía haberlas resuelto por ejemplo llamando a declarar a los médicos del segundo Hospital, algo que mi defensa había solicitado, pero ella no quiso que fueran citados (y voluntariamente no se presentaron, lógicamente, porque dar a conocer la verdad habría perjudicado al segundo Hospital). El principio jurídico "in dubio pro reo" establece que toda persona es inocente hasta que no se demuestre que es culpable, y si hay dudas no está demostrado que sea culpable y no se le puede condenar. Los Jueces que me han condenado "pasan" de ese principio, y les ha dado igual condenar a un inocente manteniendo sus dudas...
   Cuando me juzgó la Audiencia Provincial el otro juicio por presunta falsedad documental estaba todavía abierto, y los Jueces lo sabían, y seguían pensando que la Historia clínica se había modificado y manipulado intencionalmente para encubrir algún error. Por eso no creyeron lo que yo defendía como verdad, y ratificaron mi culpabilidad.
   Pero unos meses después, en verano de 2019, la Juez de Instrucción de Vigo que llevaba la causa de la presunta manipulación de la historia clínica se dio por fin cuenta de que las pequeñas modificaciones que se habían hecho en las anotaciones de enfermería no tenían la mínima importancia, ni malicia ni trascendencia: y decidió cerrar el expediente declarando sobreseído el caso. Se confirmó que no se había producido manipulación de la historia clínica ni ningún delito. Pero la prensa que había puesto en titulares que habíamos falsificado la historia clínica no se hizo eco de esa novedad, que no salió en las noticias.
   Al final, se confirmaba lo que era evidente: que no se había manipulado la historia clínica y que todo lo que dijimos era verdad. Pero la sentencia que me condenaba, que se había basado en afirmar que yo había mentido (en base a ese proceso judicial) ya era firme, y el sobreseimiento del caso de la presunta falsificación del Historial se produjo después de que hubiera prescrito el plazo para recurrir... 
   Todos los datos médicos expuestos se corresponden con la realidad y con los hechos probados en el juicio. Algún día esas sentencias que me han declarado convicto se estudiará como ejemplo de error judicial y de lo incompetentes que son algunos Jueces para entender de asuntos médicos. Y se tomen medidas para evitar errores judiciales como este. Eso espero.
Dibujo esquemático de la arteria poplítea
copiado del angioTAC realizado en el segundo Hospital.
Se señalan las tres porciones (1P 2P y 3P) de la arteria.
Se muestra en azul la localización del trombo,
que afectaba al final de la segunda porción y a toda la tercera porción.
Se señalan los troncos distales: TA tibial anterior, TTP tronco tibio
peroneo, P peronea, TP tibial posterior, que eran permeables.
(Que se hagan visibles por al contraste significa que por ellos circula sangre),
Esquema del bypass que hizo el cirujano vascular.
La vena safena que se usó como injerto fue la de la pierna
derecha de la paciente, lo que también descarta totalmente
que esa pierna estuviera en situación de isquemia irreversible
(lo que hubiera provocado necrosis -muerte- de todos los tejidos).
No hay ninguna duda de que suturó la vena safena en plena
zona de trombosis, en la tercera porción de la arteria poplítea.
Por eso fracasó el bypass y no funcionó.
PD. Ver otros artículos relacionados:
- ¿De quién fue la culpa de la amputación de la pierna? Imágenes que valen más que muchas palabras. VER.
No estoy para celebraciones (Sobre la sentencia que me sigue considerando culpable).
- Sobre mi responsabilidad en la amputación de la pierna a una gimnasta. VER.
- ¿Puede un abogado mentir a los jueces para que condenen a un inocente? (En referencia a mi caso). VER.
- Errores, contradicciones y mentiras de Manuel Lores, el verdadero responsable de la amputación de la pierna de la gimnasta de Vigo. VER.
- La manipulación interesada en el informe pericial de un cirujano vascular de Ourense en el caso de la gimnasta de Vigo que sufrió la amputación de una pierna. VER.
- In dubio pro reo? Los informes periciales en la resolución de las demandas a médicos. VER.

PD: El abogado de la acusación, el coruñés Alfonso Iglesias, la persona más mentirosa que he conocido en mi vida (VER), afirmaba en una entrevista que es suficiente con que haya una duda razonable para que un  Juez no condene y absuelva al medico demandado (ver texto marcado en la foto). En este caso los Jueces que me condenaron lo hicieron manteniendo dudas razonables, y reconociéndolo.


PD2: En una entrevista que le hicieron en 2017 la gimnasta afirmaba: "Yo no se de quien ha sido la culpa, pero yo no tengo pierna". Estoy seguro de que ella ya sabe que la culpa fue del cirujano vascular que le amputó la pierna, pero probablemente no quiere decirlo para no ver peligrar el cobro de la indemnización.
En esa misma entrevista se afirmaba que la gimnasta había sido campeona de España en categoría juvenil. Eso no es verdad, y sin embargo en todas las entrevista dice que fue campeona de España. El equipo en el que competía (un trío) quedó tercero en el campeonato de España juvenil de 2014 celebrado en Vigo, que además fue un campeonato en el que solo se presentaron seis equipos. Si alguien tiene dudas, que busque en las hemerotecas una foto en el podio con su equipo recibiendo la medalla de oro como campeonas: nadie puede mostrar esa foto, porque no existe: porque su equipo no ganó el campeonato de España.


viernes, 11 de octubre de 2019

Volveré a votar a Ciudadanos.



   En las elecciones del pasado mes de abril voté a Ciudadanos (C's), y volveré a votar a ese Partido el 10 de noviembre. No soy afiliado de ningún Partido, ni participo en política activa: soy solo un ciudadano más. Pero quiero decir a todos los que afirman que C's ha defraudado a sus votantes que considero que están totalmente equivocados.
   Los que critican a Albert Rivera y a su Partido repiten lo que todos sabemos: que no facilitaron un gobierno del PSOE. Pero han debido olvidar que durante la pasada campaña electoral C's dejó muy claro que no harían ningún pacto con Sánchez ni con el PSOE: fue una decisión tomada por unanimidad por la Ejecutiva del "Partido Naranja", y así se hizo público en febrero.
   Un programa electoral es como un contrato con los ciudadanos: y un Partido que no cumple sus promesas no merece que se le vuelva a votar. Los que votamos a C's en abril sabíamos que, tras las elecciones, no apoyarían al PSOE. Si Albert Rivera hubiera apoyado estos meses una investidura o un gobierno de Pedro Sánchez, ahora tendríamos motivos para no votarlos otra vez, porque nos sentiríamos traicionados. Pero cumplieron su compromiso: no nos han defraudado.
   Sí que es cierto que en la última semana de la anterior legislatura, quizá comprobado que el PSOE estaba menos dispuesto a ceder al creciente chantaje de los nacionalistas, y viendo también el daño que iba a ocasionar a España el tener que repetir elecciones, Albert Rivera y la Ejecutiva de su Partido tomaron la decisión de ofrecer un pacto de apoyo a la investidura de Pedro Sánchez a cambio de que el PSOE se comprometiera a cumplir tres exigencias, referentes a no ceder ante los nacionalistas y a no subir impuestos. La emergencia del caso lo justificaba. Pero Sánchez no quiso aceptar la oferta lanzada in extremis por Albert Rivera, en mi opinión por miedo a que muchos de sus votantes (los que la noche electoral habían gritado “con Rivera no”) no se lo perdonaran, y se fueran a Podemos. Tengo muy claro que la repetición de elecciones se ha debido a que el PSOE no ha sabido ponerse de acuerdo con sus aliados naturales, Podemos y los Nacionalistas (quizá por sus exigencias desproporcionadas), ya que entre todos ellos podían organizar una mayoría más que suficiente para gobernar.
   La novedad es que para las nuevas elecciones del 10N Albert Rivera ha anunciado que esta vez sí que estará dispuesto a negociar un pacto post-electoral con Pedro Sánchez. Es algo que parece razonable y beneficia a España, pues en caso de repetirse los mismos o parecidos resultados a los de abril, si C's no apoya al PSOE entraríamos en el bucle que a los que han visto la película les recordará lo del día de la marmota...
   A mí personalmente me parece bien que C's apoye (y controle) al PSOE. Pero si a alguien que haya votado a C's no le parece aceptable, que no les vote esta vez (si encuentra algo mejor). Lo malo sería que Albert Rivera dijera ahora que acepta pactar con el PSOE tras las elecciones, y después del 10N no lo hiciera. Pero C's, al menos en este aspecto de su comportamiento, ha demostrado que es un Partido responsable, y que podemos confiar en sus promesas electorales. Algo que otros no pueden decir...

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Crisis de Podemos en Andalucía. Pablo Iglesias ha defendido el egonacionalismo, y ahora lo puede pagar.

Enlace a la noticia
   Pablo Iglesias ha fracasado en su intento de hacer de Podemos una fuerza política capaz de influir en el futuro de España.
   Y no se trata solo de que líderes como Íñigo Errejón le abandonen y le disputen un caladero de votantes con ideas más o menos parecidas.
   El principal problema de Podemos, lo que le va a llevar a la insignificancia, es que sus votantes y sus apoyos de territorios más o menos nacionalistas están abandonando al Partido (que ahora se llama paradójicamente Unidas Podemos, cuando más desunido está), para embarcarse en proyectos que persigan su propio beneficio, los intereses de su Comunidad, pasando olímpica y egoístamente del bien común de todo el País.
   Ya se veía venir con las Mareas gallegas y con Compromís en Valencia... Ahora Teresa Rodríguez y los líderes de Podemos andaluces están profundizando en la escisión llamada Adelante Andalucía... Y estoy seguro de que dentro de unos días tendremos lo mismo en Cataluña, País Vasco, Navarra, Baleares... Y poco a poco en otras CCAA periféricas (Canarias, Aragón, Murcia...), donde los votantes de Podemos conformarán grupos de carácter nacionalista, dedicados a "lo suyo"... 
  
Enlace a la noticia.
   España y los partidos políticos españoles necesitan líderes con visión de Estado, que hayan aprendido la lección que nos dio el Califato de Córdoba y los reinos de Taifas (Ver). A Pablo Iglesias le toca ahora sufrirlo en sus propias carnes. Espero que otros partidos (especialmente el PP y el Psoe) lo tengan en cuenta, porque van por el mismo camino, arrastrando a España a una letal fragmentación...

martes, 10 de septiembre de 2019

Vacúnate contra los bulos oficiales: el caso "las mujeres sufren 27 veces más violencia online que los hombres".

   Mucha gente afirma que algo es verdad porque lo afirma una institución oficial. Pues incluso así puede ser falso, fruto del error o de una manipulación hecha con afán de exagerar y engañar.
   El caso que quiero contar es muy educativo, y lo ha "destapado" el tuitero llamado Bou. Aunque ya se ha difundido en varios sitios, lo quiero reflejar en mi Blog, con la esperanza de que le pueda servir a quien pase por aquí, y también sabiendo que al escribirlo me queda a mí todavía más claro, y aumenta mi espíritu crítico y me "re-vacuna" contra la credulidad de tantas cosas que oímos repetir mil veces, y todo el mundo las da por cierto, y sin embargo no son verdad.
   La Comisión Europea lanzó en abril de este año 2019 la campaña "Digital Respect4Her", dirigida a que las mujeres se sientan seguras y respetadas en internet. En su folleto principal, bajo el subtítulo "La violencia en línea afecta en una medida desproporcionada a mujeres y niñas", afirmaban en un recuadro: "A nivel mundial, la posibilidad de que las mujeres sufran acoso por internet es 27 veces mayor que la de los hombres".
   Cuando una institución oficial o científica publica un dato tiene que comprobar que es verdad, o dar la referencia donde se demuestre que lo es. Pero ese dato no está demostrado que sea verdad, y además la referencia que daba la Comisión Europea no era la correcta.
   Así lo publicó hace unos días el tuitero Bou (@elsacodelcoco), y como consecuencia de su denuncia la Comisión Europea borró del folleto de su campaña el recuadro donde ponía "27 veces más..." Pero lo hizo inicialmente solo en los folletos en español e inglés, dejando los otros 22 idiomas (disponibles en internet) sin corregir la falsedad. Unos días después los corrigió todos. (En este enlace de Maldito Bulo se explica: VER).
   Sin embargo no se ha podido evitar que cientos de instituciones oficiales y de medios de comunicación privados hayan difundido ese dato falso, que ya corre por la Red como bulo imparable, y que se difundirá como si fuera verdad..

   ¿De dónde sacaron los de la Comisión Europea ese dato?
   Copiaron su afirmación errónea ("27 veces más riesgo de acoso...") de un informe del año 2015 de la Comisión para el Desarrollo Digital de las Naciones Unidas. Esa Comisión es una institución promovida por la ONU, pero no es oficial. Su informe titulado "Ciber-violencia contra las mujeres y niñas" fue una co-producción dirigida por la activista feminista canadiense Nidhi Tandom. En ese informe se copiaba y se daba por bueno lo que había expresado en 2013 un artículo de opinión de la organización feminista canadiense Witopoli (Women in toronto politics): Las mujeres tienen 27 veces más probabilidades de recibir mensaje amenazadores o explicitamente sexuales. ("In fact, women are 27 times more likely to get sexually explicit/threatening messages online").
   Esas feministas canadienses se basaban para decir eso en un estudio realizado en la Universidad de Maryland en 2006, en el que publicaban los resultados de un experimento en el que introdujeron un perfil masculino y otro femenino en tres canales de internet usados por jóvenes y adolescentes, y tiempo después analizaron los mensajes privados considerados maliciosos o agresivos recibidos en esos perfiles: y el resultado mostraba que por cada mensaje dirigido al perfil de hombre se recibían 27 al perfil de mujer. Hay que aclarar que no se discernía qué grado de agresividad tenían esos comentarios, y que un alto porcentaje los usuarios de esos canales eran varones. Es evidente que las feministas canadienses se basaron en ese trabajo, pero manipularon los resultados y publicaron es su Blog conclusiones no demostradas, pues el diseño del experimento no era extrapolable a las agresiones on line en general. Y la Comisión Europea lo copió sin comprobar que no era cierto lo que decían.
Un ejemplo de la difusión del
bulo en medios oficiales.
Hay otros muchos ejemplos,
en medios de comunicación
privados de todo el mundo.
   La Comisión Europea afirmaba en el texto de su folleto que las mujeres tenían más riesgo de sufrir acoso poniendo a pie de página una referencia: pero esa referencia llevaba a un estudio no académico publicado en la India en 2013 que abordaba el problema de los abusos verbales online (por internet) que sufrían las mujeres en redes sociales en la India. El trabajo se basaba en 17 entrevistas a mujeres, era descriptivo, y no hacía ningún análisis estadístico, ni tampoco se valoraban ni comparaban las agresiones a hombres. Estaba firmado por la Dra. Kovacs, directora de la fundación Internet Democracy Project in Delhi, y concluía comentando las diversas estrategias que se podían emplear para frenar ese problema...
   Lo que afirmaba la Comisión Europea no estaba correctamente avalado por la referencia que daban. Y si las instituciones públicas no son rigurosas al hacer sus campañas (como han demostrado al tener que rectificar una vez que se denunció que el dato no era correcto) entonces estamos expuestos a manipulaciones y engaños también por su parte, producto de los muchos prejuicios que algunos políticos y directivos de ONGs mantienen...


   Puede comprobarse que el bulo de las "27 veces más" comenzó a difundirse antes de la actual campaña de la Comisión Europea.
   Por un lado la ONG Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) difundió en mayo de 2017 ese dato: "Las mujeres son 27 veces más propensas que los hombres a enfrentar acoso y abuso en línea, lo que limita su derecho a comunicarse" en su estudio titulado “Un marco de acción feminista sobre el desarrollo y las tecnologías digitales”, escrito por las activistas feministas Anita Gurumurthy y Nandini Chami, donde copiaban la falsedad afirmada en el trabajo citado de 2015 redactado por la Comisión auxiliar de la ONU.
   Por otro lado, en un Panel de Discusión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU celebrado en junio de 2018, sobre violencia online contra mujeres, intervino la activista británica Seyi Akiwowo, que trabaja en pro de los derechos de la mujer: y afirmaba: Gobalmente las mujeres tienen 27 veces más probabilidades de ser acosadas online ("Globally women were 27 times more likely to be harassed online"). Así lo publicó la ONU, aunque dando a entender que era una postura u opinión de una participante en el debate.

   PD. Un informe del Pew Research Center, del año 2017, señala que “las mujeres tienen el doble de probabilidades que los hombres a la hora de decir que han sido atacadas como resultado de su género (11% frente a un 5%)”. VER

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¿Feminismo o debilismo?: la sociedad debe proteger a los débiles.


   


martes, 20 de agosto de 2019

El efecto "contagio" de las noticias de suicidios, matanzas y violaciones.

   El año 2017 se consumaron en España 3.679 suicidios, cifra que supone el doble que los fallecidos en accidente de tráfico. Pero salvo excepciones, esas trágicas muertes -una media de diez suicidios cada día- no salieron en los medios de comunicación.
   Un reciente estudio publicado por la Academia de Psiquiatria Infantil y Juvenil Americana demostraba que tras la difusión de la serie de Netflix titulada "Por trece razones", que versa sobre una adolescente que se suicida y sobre los motivos que tiene para hacerlo, los suicidios en Estados Unidos de América (EUA) en la franja de edad de 10 a 17 años aumentaron un 28,9%
   Es un dato innegable que cuando "se hace publicidad" o se difunden noticias de suicidios, las personas que sufren un problema y tienen en la cabeza esa información, tienen más probabilidades de imitar la conducta suicida: es el llamado efecto Werther. Por eso los Medios de Comunicación restringen la información sobre suicidios: y al no hablar de ellos consiguen reducir su número.
   Ese mismo principio se puede aplicar a las matanzas o asesinatos masivos que ocurren con frecuencia en EUA, causados por alguien que entra armado en un colegio (o lugar similar)... disparando a diestro y siniestro. Ese País americano tienen menos del 5% de la población del mundo, pero en él se producen el 31% de ese tipo de ataques (tiroteos masivos).
Tras EUA y Yemen los países con más armas
entre la población civil son Suiza y Finlandia.
   Hay quien dice que la culpa de ese problema es la facilidad con que se pueden adquirir armas en ese país. Pero esa explicación no puede ser la única causa. Los dos países europeos donde más armas hay por habitante son Suiza y Finlandia, y allí no se producen ese tipo de atentados. En España hay tres millones y medio de armas en posesión de civiles, de personas que las tienen legalmente en sus casas: y no se producen hechos similares a los que ocurren en EUA. Cualquiera puede comprar un arma ilegal en el mercado negro, o hacerse con un veneno, o con los materiales necesarios para hacer una bomba, o arremeter con un camión contra los peatones... y provocar una matanza. No matan las armas sino las personas que las disparan, y la clave de la prevención de esos atentados está en la educación, y en el control de los desequilibrios psicológicos.
   Se ha buscado una explicación para explicar la proliferación de esas matanzas, y tiene relación con el asunto de los suicidios: la teoría del contagio a través de los Medios. Cuando una persona "predispuesta" (con algún tipo de desequilibrio psicológico, permanente o transitorio) escucha o ve en las noticias que se ha producido una masacre de ese tipo, y más si sucede en su propio País, se le queda esa idea en la cabeza... Y cuando después tiene un problema o una crisis, se le puede ocurrir hacer lo mismo: suicidarse, o matar indiscriminadamente...
Referencia.
   Pienso que podría aplicarse el mismo razonamiento al caso de los crímenes machistas, o las violaciones, especialmente las que se hacen en grupo. Hay quien se llama feminista e insiste en que los delitos de violencia sexual (o "de género", como dicen) deben ocupar las portadas y titulares de todos los Medios "para visibilizar el problema". Y vemos que lo han conseguido, que realmente ocurre eso...
   La pregunta clave es: ¿darle esa difusión a esos actos ayuda a prevenir actos de violencia sexual, o al contrario los aumentan? Muchos pensamos que lo que actualmente se hace, darle máxima difusión, es pernicioso, produce un efecto contagio o llamada, y es causa de que se produzcan más delitos de ese tipo. Incluso aunque alguien no lo tenga claro y no comparta esa teoría, al menos tendía que asumir que existen dudas razonables: y sería obligatorio en ese caso confirmar con estudios científicos (psicosociológicos y epidemiológicos) si realmente la difusión de esos crímenes sexuales, la atención desmesurada que se les presta, influye positiva o negativamente en la comisión de nuevas violaciones o agresiones contra las mujeres. Porque mucho me temo que esa obsesión por visibilizar el problema lo que consigue es lo contrario de lo que todos pretendemos, que es o debería ser eliminar totalmente esas agresiones.
Otros artículos en los Medios.
- Psicólogos hablan sobre el efecto contagio del caso de La Manada. Artículo en ABC: VER.
- ¿Favorecen los vídeo-juegos violentos los atentados, como ha dicho Donald Trump? Hay quien defiende que no. Artículo en El Mundo: VER.
- La pornografía, el exhibicionismo de las redes sociales y la intolerancia a la frustración, factores que pueden ser causantes del aumento de violaciones "en manada". Artículo en El Ideal: VER.

miércoles, 24 de julio de 2019

¿Hay más problemas lingüísticos en Galicia o en el País Vasco? Una experiencia en las Universidades de Vigo y de Bilbao.

    Alguien puede pensar que un español que no habla otra lengua más que el español o castellano va a tener más problemas lingüísticos en Euskadi que en Galicia. Pero eso no es así. 
   Hace unos días traté a una persona que por motivos profesionales se ha trasladado desde la provincia de Vizcaya a la de Pontevedra. Aunque es bilbaino no habla euskera. Y me contó que en la Universidad de su ciudad nunca tuvo ningún problema con el idioma, porque todos los documentos, comunicados, carteles, formularios e informaciones estaban y están disponibles tanto en euskera como en castellano.
   Sin embargo, en la Universidad de Vigo ese ciudadano español está teniendo muchos problemas: porque muchas cosas solo están en gallego, conteniendo palabras técnicas y expresiones que le cuesta mucho entender. Y me contó un detalle: en algunos casos encontraba la opción de elegir entre los dos idiomas oficiales que tenemos en Galicia, y aunque él elegía el castellano, enseguida le aparecían en la Web textos sólo en gallego...  Yo ya sabía que eso era así, en esa Universidad y en múltiples instituciones gallegas: y a mi personalmente eso no me causa problemas porque soy gallego (desde hace 36 años, según el Estatuto de Galicia) y entiendo bien el gallego, y lo leo y lo hablo un poco y me encanta... Pero muchos españoles hispano hablantes que viven o pasan por Galicia no conocen suficientemente esa lengua (y no tienen obligación legal de conocerla): y la realidad es que se les está perjudicando y discriminando en su propio País, España, ocasionándoles perjuicios y molestias que no tienen por qué aguantar. Conozco a personas que no han venido a Galicia o se han ido de Galicia por los problemas causados por la imposición del gallego (que los nacionalistas niegan cínicamente que exista).
   Si los gobiernos tienen que garantizar que se respeten los derechos de las minorías, al menos con la misma intensidad deben hacerlo con los derechos de las mayorías. En España somos mayoría los que hablamos habitualmente en español y que queremos que todas las Administraciones e Instituciones Públicas (pagadas con nuestros impuestos) nos atiendan en español, lengua oficial en todo el Estado. Tenemos derecho a ello. Y aunque fuéramos minoría también tendríamos derecho a ello.
   La aplicación efectiva del derecho a recibir atención en español no le restaría ningún derecho a ningún ciudadano gallego ni vasco que quisiera ser atendido e informado en gallego o en euskera por los Servicios Públicos de su Comunidad. Lo relatado deja claro que en el País Vasco, en este tema, las Autoridades son más respetuosas con los ciudadanos que las de Galicia. En cualquier caso, la mayoría de los españoles necesitamos políticos que entiendan este problema y se decidan de una vez a arreglarlo, garantizando los derechos de todos los españoles, acabando con la imposición de lo que se podría llamar "el monolingüismo de los idiomas nacionalistas".


Artículos relacionados:
Feijoo impone el gallego y miente.
Los perjuicios de recibir la enseñanza en una lengua distinta a la materna y habitual. 
Los nacionalistas exigen elegir nación pero prohíben elegir idioma.

viernes, 5 de julio de 2019

Vigo no es ciudad para árboles. El triste caso de la calle Torrecedeira.

   Torrecedeira es una calle típica de Vigo, con muchas viviendas y mucho tránsito. Nadie duda de que es muy bueno para los vecinos (y para la ciudad) que en esa calle haya muchos árboles, y mejor si son sanos y grandes.
   He sentido tristeza e indignación al comprobar el deplorable estado de muchos los árboles que hay en esa calle en el tramo entre la plaza de Juan XXIII y la Plaza de la Industria.
   Las fotos son de finales de junio. No hace falta comentar las imágenes:






   El responsable de ese estado debería dar explicaciones y poner remedio. Pero está muy ocupado cortando los árboles de Gran Vía para poner bancos, escaleras y rampas... ¿Querrá convertir a Vigo en una ciudad para perezosos y gordos? Vigo es la ciudad de las cuestas, y a mucha honra. Y antes era una ciudad con grandes árboles...
Una imagen de Vigo tras el paso del alcalde.
Eso es lo que entiende por humanizar.