jueves, 2 de agosto de 2018

La hermana pequeña de la Cruz del Valle de los Caídos está en Vigo. Un poco de Historia y una propuesta.

   Aprovechando la polémica actual sobre la tumba de Franco, y teniendo en cuenta que en España persisten dos grandes cruces franquistas (la del Valle de los Caídos y la de nuestra Ciudad) me pregunto: ¿vale la pena hacer algo con la Cruz de Vigo? ¿debemos exigirle al alcalde que rectifique y acceda a demolerla? ¿pretenderá acaso Abel Caballero ser enterrado a los pies de esa gran Cruz cuando muera?


   Yo no creo que la cruz de la ladera del Castro de Vigo tenga valor artístico ni religioso (no veo a nadie rezando ante ella). Tampoco creo que compense gastar mucho dinero en demolerla. Pero me encantaría ver en su lugar un monumento que simbolizara la reconciliación y la tolerancia, la unión entre todos los españoles. Quizá se podría hacer un concurso de ideas para modificarla... quizá crear un Patronato con ese fin y buscar la colaboración de los vigueses para colocar en ese sitio una gran escultura artística, con valor estético, y con una simbología acorde con los tiempos actuales, y con el sentir que creo mayoritario entre los vigueses...
   Es inevitable, es ley de vida, que esa cruz de Vigo sea destruida, como se hecho recientemente con otras cruces y monumentos similares, por ejemplo en Larrabetzu - Vizcaya (Ver), Vilassar de Dalt - Barcelona (Ver), Callosa del Segura - Alicante (Ver), El Rosario - Tenerife (Ver)...

   Repasemos la historia de la cruz de Vigo: 
   En 1936 la situación política y social en España estaba a punto de estallar... y estalló. Un grupo de militares y políticos dio un golpe de Estado. Tras una guerra civil que duró tres años, el año 39 el general Francisco Franco se hizo con el poder absoluto y comenzó a gobernar en dictadura...
   El año 1961, al cumplirse 25 años de su Victoria, Franco vino a Vigo e inauguró el monolito de las Islas Cíes y la Cruz de los Caídos de El Castro, en memoria de todos los que lucharon en su bando, los "caídos por Dios y por España", como se decía entonces...
   El año 1975 Franco murió y acabó la dictadura. Pero el problema de la división entre las dos Españas siguió vivo, y aún no lo hemos resuelto...
   El año 1981 el Gobierno Municipal de Vigo se reunió y decretó que la Cruz ya no era un símbolo franquista, sino "religioso", ordenó retirar los signos franquistas, el emblema de la Falange y la inscripción "Caídos por Dios y por España", y se inventó que esa cruz ya no era un símbolo de los caídos del llamado bando nacional, sino de todos los caídos...
    A finales de 2007 entró en vigor la Ley de Memoria Histórica, promovida por el gobierno socialista del presidente Zapatero. Esa ley establece que los objetos conmemorativos de la exaltación del levantamiento militar, de la guerra civil y de la represión de la dictadura deberán ser retirados de los espacios públicos, salvo cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas  protegidas por la ley, lo cual podrá aplicarse a las iglesias.
   El año 2008 fue demolido (volado con dinamita) el monolito franquista de las Islas Cíes.
   Pero en 2013 el Concello de Vigo presidido por el alcalde socialista Abel Caballero rechazó la petición 
de la Asociación Viguesa para la Memoria Histórica de demoler esa cruz, y se rechazó también una propuesta del Bloque Nacionalista Gallego en el mismo sentido.
   En septiembre de 2014 un juzgado de Vigo ordenó por sentencia derribar de inmediato esa cruz, en cumplimiento de la Ley de memoria Histórica y "por ser una humillación para los vencidos" . Pero el Alcalde se opuso y recurrió, y en febrero de 2015 el Tribunal Superior de Justicia de Galicia TSXG revocó esa sentencia, afirmando que una vez retirados los símbolos franquistas era solo un símbolo religioso y podía considerarse que representaba a los caídos de los dos bandos.... La Asociación por la Memoria Histórica presentó, el verano de 2015, recurso de amparo al Tribunal Constitucional.
   Ojalá la sentencia sea a favor de destruir esa cruz. También se puede hacer una colecta y trasladarla a Ponteareas, villa natal de Caballero, si tanto le gusta. Muchos nos alegremos cuando esa cruz sea eliminada. Tarde o temprano ocurrirá. Pero podríamos buscar una alternativa positiva...

lunes, 30 de julio de 2018

Carta publicada: Sobre el juicio por una modificación de historial médico.

   Trascribo la carta que me han publicado en Atlántico Diario de Vigo, donde aclaro que las pretendidas modificaciones de documentos médicos en el caso por el que he sido juzgado y condenado se refieren a correcciones de anotaciones de enfermería que no tienen nada que ver con el historial médico ni con las decisiones médicas que se tomaron. Una muestra más de la obsesión del fiscal por interpretar equivocadamente todo lo que pasó, ocultando la verdad: que la culpa de esa amputación la tuvo el cirujano vascular de Povisa: pero el Fiscal se empeña en creer sus mentiras y se aprovecha de los medios de comunicación para calumniarme...



Agradezco a ATLANTICO DIARIO la publicación de esta carta.
Este medio está demostrando ser mucho mejor que Faro de Vigo
en cuanto a profesionalidad; no entiendo por qué Faro de Vigo sigue
  difamándome, tras las calumnias y desprecios previos que me hizo.
¿Alguien lo sabe?

  Carta publicada el día 21 de este mes en Atlántico Diario de Vigo (Ver en edición digital).

   En relación con la noticia aparecida hace dos días sobre el juicio que se va a celebrar en Vigo contra un Gestor de la antigua Clínica El Castro, acusado de alterar el historial clínico de una paciente que sufrió la amputación de una pierna, agradecería la publicación de este escrito aclaratorio, pues aunque no estoy imputado en ese juicio he sido mencionado, y la noticia me atañe.
   No es cierto que se modificaran partes médicos, como se afirma. La noticia omite decir que lo que se modificaron no fueron informes médicos, sino unas anotaciones de las Observaciones de Enfermería, en las que se escriben datos y valoraciones para trasmitir novedades a la enfermera que entra en el siguiente turno, y que estrictamente hablando no forman parte de la historia clínica (de hecho el Historial de Povisa no las aporta).
   Antes de imprimirlas y enviarlas al juzgado se revisaron esas Observaciones, y se realizaron cinco pequeñas correcciones de errores o inexactitudes que contenían, sin que esas modificaciones aporten ninguna novedad a lo que se había plasmado en los informes médicos. Una enfermera anotó dos veces que la sensibilidad de la pierna era nula, cuando realmente estaba disminuida, como consta en todos los informes, en anotaciones de otras enfermeras y en el informe de la UCI de Povisa. Por eso se modificó poniendo lo correcto: “sensibilidad disminuida”. Además, esa falta de sensibilidad no tenía que ver con falta de circulación (que al final ocasionó la amputación), sino con la gravedad del traumatismo inicial, que produjo estiramiento del nervio, como han afirmado todos los médicos que han participado en el juicio.
Otra enfermera escribió entre sus Observaciones que durante la cura del domingo se había producido una disminución de la perfusión distal, y que no se había captado oximetría en Quirófano. Lo primero era cierto pero lo segundo no. Esa enfermera estaba en planta, y no en quirófano: no presenció lo ocurrido y entendió mal lo que había pasado. En los informes médicos dejé constancia de que “tras la cura se comprobó disminución de la perfusión distal”, que fue lo que me llevó a pedir un angioTAC urgente. En quirófano captamos señal, y al subir a planta esa misma enfermera también registró señal de oximetría en todos los dedos del pie, y así lo anotó. Por tanto se eliminó la frase “no captándose oximetría en Qx”, porque no era cierto.
    Es importante saber que en esas Observaciones una enfermera consignó que no palpaba pulso en el dorso del pie. Al ser esa una valoración que había hecho directamente esa enfermera, no se modificó su anotación. Es evidente que si se hubiera querido falsificar esas Observaciones para encubrir un estado clínico circulatorio distinto al real, se habría borrado esa anotación sobre el pulso, y no hubiera tenido sentido hacer las modificaciones que se hicieron. Aclaro que posteriormente otras enfermeras y médicos sí que palparon pulso, y que en ningún momento se produjo isquemia (ausencia de llegada de sangre al pie).
   La última modificación que se realizó de esas Observaciones de Enfermería se refiere a una anotación del domingo por la tarde, cuando yo informé a la enfermera de turno de que ya había visto el resultado del angioTAC, y le dije que había hablado con un cirujano vascular y que la paciente se trasladaría el día siguiente a la Clínica Quirón, y que ya le había notificado el traslado al Director Médico para que lo supiera (un trámite rutinario). Si antes de entregar esas hojas al Juzgado se borró la frase “que ya habló con el director médico”, fue porque el director médico no vio necesario que figurara en las Observaciones de enfermería ese pormenor de tipo administrativo: y es evidente que la supresión de esas siete palabras no tiene ninguna trascendencia a efectos médicos.
   Según dice la noticia, la Fiscalía “entiende que esos datos suprimidos o alterados eran fundamentales y determinantes para conocer el estado y la evolución clínica de la lesionada y por lo tanto para objetivar si los médicos operaron según la lex artis o no, objeto esencial de la pretensión que se dilucida en el procedimiento penal”. Parece poco razonable sospechar que esas modificaciones mencionadas se hicieran para reducir la gravedad de la situación o para encubrir una negligencia médica.
   La noticia publicada remarca que yo fui condenado por retrasar 15 horas el traslado de la paciente. La Juez en su sentencia dijo que tenía “dudas razonables”, pero acabó asumiendo que cuando llegó a Povisa la pierna ya estaba en isquemia. Todos los datos médicos objetivos y el testimonio pericial de una decena de médicos especialistas demuestran que no había isquemia: pero en cualquier caso ese retraso lo decidió e indicó -con buen criterio, pues la situación era estable- el cirujano vascular de la Clínica Quirón a quien yo consulté un día antes del traslado.
    Yo sigo esperando que los Jueces de la Audiencia Provincial, que están estudiando el recurso presentado por mi abogado, consideren correctamente todas las pruebas, entiendan el complejo proceso médico que se produjo en este caso, y decreten mi inocencia. Y que después investiguen si tras el traslado a Povisa se cometió algún error, pues hasta ahora se han creído la versión del cirujano vascular de ese Hospital, y se han negado a investigar lo que pasó allí entre el lunes y el miércoles, día en que se realizó la amputación. Espero que pronto salga a la luz la verdad: que ese cirujano vascular que trabajaba en Povisa, que reconoció no haber leído los informes ni ver las prueba, se equivocó en el diagnóstico e hizo mal la operación, y después, para encubrir su error y evadir su responsabilidad, mintió y falsificó informes (se ha comprobado), echándome a mí la culpa de la amputación, descaradamente. Una calumnia que me ha ocasionado y me sigue ocasionando -a mi y a mi familia- un grande e injustísimo perjuicio.


Enlace a la noticia publicada en FARO de VIGO: VER.
He mandado una carta de rectificación, pero ni me han contestado.



miércoles, 11 de julio de 2018

La Ministra de Ecología debe elegir entre salvar el planeta o salvar a los dirigentes sindicales de CCOO y otros.

Ganar dinero con el carbón sale demasiado caro.
Cuanto antes se deje de contaminar con combustibles fósiles mucho mejor.
   Si alguien ha demostrado que le importa un pimiento la ecología son los sindicatos de clase. Lo dejaron claro con las violentas huelgas que promovieron hace seis años en la minería de León y Palencia. CCOO y UGT pedían más ayudas para el carbón, para seguir explotándolo y contaminando, y lo hacían con el argumento de que era necesario "por la supervivencia de los trabajadores del carbón". Para mí, esos sindicatos representan en ese sentido la antítesis del bien común, pues parece que no les importa para nada la supervivencia de todos los humanos ni del planeta.
La Ministra de Ecología Teresa Ribera
con Unai Sordo, Secretario de CCOO.
   La nueva Ministra para la Transición Ecológica del Gobierno del PSOE se ha juntado con el enemigo. El otro día participó en un acto con CCOO, y anunció que la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética irá acompañada de un Plan de Transición Justa. "Teresa Ribera considera indispensable que las personas estén situadas «en el centro» de este proceso y apuesta por activar un diálogo real con los agentes sociales para abrir una nueva etapa en España, «más justa socialmente y más realista ambientalmente»".
   La Ministra me da miedo: o no se entera o nos engaña.
   Y yo le pregunto: ¿Qué personas deben estar situadas en el centro del proceso ecológico, como ella dice? ¿Los sindicalistas y los trabajadores de empresas contaminantes? ¿O quizá y por el contrario todos los seres vivos afectados por lo que ellos hacen?
   Señora Ministra: o se libera de lastres y compromisos que le impiden hacer bien su trabajo, cumplir la misión de dar un giro radical a la insoportable actividad contaminante de España, o dimita ya, cuanto antes mejor... 
Los argumentos de CCOO y de UGT a favor del carbón
quedan bien expuestos en esta imagen. VER.

sábado, 23 de junio de 2018

Lo que no nos cuentan los políticos sobre los trasplantes de órganos en España.

   Hablando sobre la sanidad pública (a lo que he dedicado mi anterior post, demostrando la falsedad del mantra de que tenemos la mejor sanidad del mundo: Ver) siempre sale a relucir la afirmación de que nuestro sistema de trasplantes de órganos es el mejor del mundo. La publicidad de la Marca España (Ver) no deja de presumir y de destacar ese "liderazgo".
   Es indudable que somos el País del Mundo que más trasplantes realiza en relación con su población.
   Pero la cuestión es saber si eso es bueno o malo... ¿Cantidad es lo mismo que calidad? ¿Y a qué precio hacemos más trasplantes que los demás? ¿Hay intereses ocultos y gente que se aprovecha? ¿Compensa ese gasto...?
   Es evidente que si en otros países no hacen más trasplantes no es porque no puedan, sino porque no quieren. Y no quieren porque saben que los medios son limitados y hay que emplearlos bien: y los responsables de la salud pública han decidido que no les compensa el gasto de hacer tantos trasplantes, porque no es eficiente ni beneficioso para la salud de toda la población...
   En España en cambio el dinero público parece que no es de nadie, y nuestros gobernantes han demostrado su irresponsabilidad.
   Como se ha denunciado, el modelo de la ONT (organización nacional de trasplantes) está "dopado con dinero" (Ver artículo denuncia), y no hay transparencia sobre el gasto en trasplantes.
   Hace dos años una eurodiputada checa denunciaba en el Parlamento Europeo la absoluta falta de transparencia y la complicidad de las autoridades sanitarias en España (Ver).
   En España los gestores políticos deciden por los médicos, y no se atienden a criterios científicos sino a intereses publicitarios y electoralistas.
   Tampoco hay criterios unificados de indicación de trasplantes en las diversas Comunidades, aumentando la falta de equidad.
Artículo denuncia: Ver Referencia. 
   Hay muchos intereses privados por medio: los médicos también han denunciado (Ver) el despilfarro de millones (nadie sabe cuántos) y el amiguismo de los grupos de gerentes y médicos que se forran gracias a esa actividad.
   En Galicia por ejemplo los trasplantes solo se hacen en Coruña y Santiago, pero no en Vigo, que es la ciudad más poblada: se ha publicado que un cirujano que hace trasplantes gana 150.000 €/año, y otro que no los hace, trabajando lo mismo, gana 60.000 (Ver). Me han contado peleas entre Jefes de Servicios Médicos en Coruña para conseguir hacerse con la exclusividad de esa actividad... ¿no les suena a mafia?
   Nuestros políticos y la gente interesada en el negocio presume de realizar muchos trasplantes, pro no nos dicen lo que se gastan. Tampoco sabemos los resultados de esas operaciones, ni podemos comprobar si se hacen bien y evolucionan bien todos los trasplantes que se hacen (para poder ajustar las indicaciones por ejemplo). Y no sabemos cuántos años de vida sana proporcionan a los enfermos trasplantados, y cuántos años de salud y de vida se podrían conseguir si parte de esos medios gastados en el oscuro mundo de los trasplantes se emplearan en otros ámbitos de salud que son muy necesarios para la población general.
   Basarse en el número de trasplantes para presumir es superficial e imprudente, y puede encubrir falta de ética y despilfarro: sería como si presumiéramos de tener más aeropuertos fantasma que nadie (aunque no funcionen: Ver), o más vías de trenes de alta velocidad (Ver), o más plantas desaladoras de agua que no son rentables (Ver)..,, aunque luego no tengamos dinero para pagar bien a los profesionales, o para tratamientos, o para dependencia, o para pensiones...

viernes, 22 de junio de 2018

¿Tiene España la mejor sanidad del mundo? La mentira de los políticos y de los Medios que mucha gente se cree.

   - Oiga, que llevo dos años esperando para operarme...
   - No se queje, que en España tenemos la mejor sanidad del mundo !

   Es como un axioma, un "mantra", algo que a la gente le sirve de consuelo, al compensar psicológicamente la deprimente situación de deterioro de nuestra sociedad... Pero es sobre todo una mentira que se han inventado los políticos y la han impuesto maquiavélicamente, consiguiendo que sus súbditos se lo crean y lo repitan como borregos...
   En diversas discusiones, también con otros médicos, cuando afirmo que no es cierto lo que dicen, que la sanidad española es la mejor del mundo, me suelo encontrar como respuesta con una agria reacción de desprecio y rechazo, como si al decir la verdad yo estuviera causando daño a alguien, o atacando a todos españoles... y es todo lo contrario.

Titular en El Mundo hace un año: dicen que España
está en el octavo puesto de la sanidad mundial... y lo
estaba según ese trabajo de The Lancet del 2017, pero
con datos que no analizan bien lo que se quiere probar.
  En un reciente debate, un amigo bien informado defendía el buen nivel de la sanidad española aportando los resultados de un estudio de la revista médica The Lancet, publicado en mayo de 2017 (con datos de 2016), que venía a decir que España estaba en el octavo puesto de las mejores sanidades mundiales... Cuando salió publicado ese ranking tan positivo para España, la prensa se hizo amplio eco de la noticia, y los titulares afirmaban: "España, en el 'top ten' de atención sanitaria" o "España el octavo País con mejor sanidad"... Pero ese famoso artículo (citado por todos los que defienden el falso mantra) es engañoso e inadecuado para valorara la calidad de la asistencia sanitaria, pues se basa en el análisis de las tasas de mortalidad de 32 enfermedades que pueden prevenirse médicamente (y que implican condicionantes genéticos que no dependen de la Sanidad): y además no hace ninguna distinción entre pública y privada. Los dos primeros países en ese ranking eran Andorra e Islandia (países de 80 mil y de 340 mil habitantes respectivamente), y si se analiza la metodología del trabajo se comprueba que realmente no se valora la calidad de la sanidad.
   Pero incluso aunque se aceptara como probatorio ese ranking, realizado por una Universidad de Washington, esos resultados ya están desfasados, porque en mayo de este año 2018 The Lancet ha publicado el mismo análisis perfeccionado y actualizado, con datos del año 2017, y ahora España ha perdido el puesto 8º y ocupa el puesto 19º (y ahí está empatada con otros cuatro Países, por lo  que realmente puede decirse que ocupa el puesto 21º, ex aequo entre el 19 y el 23). Y en las observaciones del trabajo se destacan los malos resultados de España en tratamiento del cáncer... Curiosamente cuando salió publicado este nuevo ranking, los medios casi no se hicieron eco de la noticia, porque no convenía a sus intereses (a los de sus "mecenas", los políticos en el poder...). En cualquier caso, quien use esos estudios para valorar el nivel de la Sanidad Pública comete un error de bulto.

con propaganda engañosa.
   Un ranking mucho más fiable que el de The Lancet es el que hacen los expertos de la Organización Mundial de la Salud -OMS- de condiciones de salud. Los datos del año 2015 situaban a España en el puesto 7º, pero el año 2017 España pasaba a estar situada en el puesto nº 23 (Ver). Los expertos destacaban negativamente los parámetros de obesidad infantil, tabaco y alcohol...  Curiosamente -otra vez-, cuando salió publicado este nuevo ranking de la OMS, en septiembre de 2017, los medios de comunicación (subvencionados por la Administración todos ellos) no se hicieron ningún eco de la noticia: nos la ocultaron.
  La publicidad Institucional del Gobierno de España miente en su página web, como se puede ver en la imagen que adjunto, manteniendo datos desfasados. En diciembre de 2017 citaban a la OMS para ponernos en el puesto 7º, cuando en esa fecha ya estábamos en el 23º; y siguen manteniendo los datos de 2016 de The Lancet (que nos ponía octavos, cuando ahora estamos en el puesto 23): no han querido actualizar la información que publican, y lo hacen de manera interesada, dando una imagen falsa del verdadero nivel de la sanidad española, por lo que están engañando a los ciudadanos (Ver).

   Un ranking mucho más fiable todavía que el de OMS (y yo creo que el más adecuado para nuestro propósito) es el que hace la Euro Health Consumer Index, una organización sueca de consumidores especializada en Sanidad y que colabora con la Comisión Europea de Sanidad. Su Indice Europeo de Salud es un referente en la UE en cuanto a la medición de los sistemas nacionales de salud. Los datos de 2017, publicados el 20 de enero de 2018 (VER), son muy claros: los cinco primeros países en calidad de su Sanidad Pública son: Holanda, Suiza, Dinamarca, Noruega y Luxemburgo; y España está situada en el puesto nº 18 de los 35 países europeos analizados. Pero en la valoración por Listas de Espera Quirúrgica y por Acceso a un Especialista, España baja en el ranking a los puestos 20 y 28 (de 35).

   Sabiendo esto, que estamos de la mitad para atrás en Europa ¿alguien puede seguir diciendo que tenemos la mejor sanidad del mundo? Porque además está demostrado que muchos otros países no europeos tienen sanidades mejores que la nuestra, como Singapur, Japón, Hong Kong, Australia, Israel, Nueva Zelanda, Quatar y Canadá (Ver), por lo que no llegamos a estar ni entre los 25 mejores países en sanidad, siendo España el 13º país del mundo en riqueza (PIB), y el 29º en PIB per cápita.
   Para arreglar un problema primero hay que tener muy clara su existencia, y si se niega que hay un problema nunca se pondrán los medios para solucionarlo. Si seguimos creyendo que tenemos una buena sanidad, nuestros gobernantes no harán nada por mejorarla.

   ¿A alguien le resulta explicable que tengamos la mejor sanidad pública del mundo, y sin embargo estemos en la cola (entre los países equiparables):
- en gasto sanitario por habitante,
- en salarios de médicos,
- en número de enfermeras por habitante,
- en camas hospitalarias por habitante,
- en psiquiatras por habitante,
- en número de psicólogos clínicos,
- en uso de nuevos anticoagulantes,
- en asistencia sanitaria a diabéticos,
- en consumo de productos ecológicos,
   Somos también el único país de Europa sin nutricionistas en la sanidad pública.
   Tenemos las mayores listas de espera de Europa, y pagamos más de nuestro bolsillo que el resto de europeos que acuden a sus sanidad pública. en sus países.
   Y desde Europa destacan la gran diferencia de atención entre unas CCAA y otras., Un problema que aumenta año tras año, y que ocasiona una grave injusticia por falta de equidad entre españoles: en unas CCAA invierten 1.695 euros por habitante en su sistema de salud y en otras sólo 1.158 euros (Ver).
   Y por otro lado estamos a la cabeza en:
- consumo de cocaína y cannabis,
- en obesidad y sedentarismo,
- en uso de pesticidas (dañinos para la salud humana y ambiental),
- en uso descontrolado de antibióticos (creando resistencias y superbacterias)

   El engaño del mantra de que tenemos la mejor sanidad pública, o simplemente de que el sistema sanitario público funciona bien (lo que creen 2 de cada tres españoles), se mantiene gracias a que la mayor parte de la población está sana y no precisa asistencia sanitaria: pero cuando se acude a un centro sanitario público se puede llevar uno una sorpresa, y se publican muchas cartas y artículos de protesta (como este) de gente que se sorprende con lo que encuentra... porque se había creído hasta ese momento lo del mantra.
   Otro factor que ayuda a que la población pueda ser engañada y no perciba el estado real de salud de la sanidad pública es que más de ocho millones de españoles cuentan con un seguro privado de salud, y no acuden a la pública: es llamativo que el gasto en sanidad privada en España está  por encima de la media de los países desarrollados de la OCDE (Ver)... Si tan buena es la sanidad pública ¿por qué tanta gente se hace un seguro privado?

   Si alguien quiere saber cómo está realmente España, que repase los indicadores generales.
   Estamos a la cola de todos los niveles que valoran a los países europeos (Ver), solo superados por Grecia. A la cola en salarios (y con excesivas diferencias entre CCAA), También estamos a la cola en gasto público e ingresos fiscales, investigación y desarrollo (y empeorando en I+D cada año),.. 
   Solo estamos por arriba en los rankings mundiales de turismo y en resultados deportivos (aunque estamos en el puesto 29º en número de medallas olímpicas conseguidas). Y en trasplantes de órganos, y en esperanza de vida...
  Si alguien quiere saber lo que opino sobre los trasplantes, expongo unas ideas preliminares en mi siguiente post: Ver.


   España es líder en esperanza de vida: 83.1 años (hombres 80.4 y mujeres 85.7, Ver). ¿Significa eso que tenemos una buena sanidad pública? No. Ese índice depende más de la genética y del ambiente que del sistema de salud. Hay un pueblo en las montañas de Ecuador, Vilcaramba (Ver), que tiene el mayor porcentaje de personas centenarias del mundo: 0.11%, más de uno de cada mil: y está claro que esa longevidad no depende del sistema sanitario, sino de la genética y del medio natural de vida. También en Cerdeña (Ver) tienen más centenarios que en ningún otro sitio de toda Europa, y su sanidad no es distinta de la del resto del Estado Italiano.
   Pero lo más importante no es vivir muchos años, sino tener salud muchos años, y eso no estamos por encima del resto de Europa: lo podemos analizar con el índice de esperanza de vida saludable del EHLE (Ver): en España la esperanza de vida con salud no está por encima de la del resto de Europa: es de entre 72.4 y 74.2 años (y sin muchas diferencias entre varones y mujeres): y a partir de esa edad todo lo que se vive es con mala salud. Por lo tanto está claro que en España se envejece con menos salud que en el resto de Europa... Será porque estamos a la cola en hábitos de vida saludable (Ver).
   ¿La mejor sanidad del mundo? No me hagan reír... o llorar.

   PD: Y no hemos hablado de las mentiras de los gobiernos autonómicos sobre las listas de espera. Aquí un ejemplo de un post antiguo. Ver.