sábado, 28 de abril de 2018

Sugerencia a Abel Caballero (sobre la Pass Vigo).

La noticia en Faro de Vigo el pasado miércoles VER.

     Se puede estar de acuerdo o no con esa idea, pero el alcalde de Vigo quiere que los vigueses no paguemos parte del coste del autobús público municipal (Vitrasa) a los vecinos de otros municipios colindantes, ni a nadie que no sea de Vigo.
     Un juez, aplicando la Ley, ha obligado estos días a proporcionar a esos foráneos la nueva tarjeta Pass Vigo, negando que se pueda aplicar el criterio de empadronamiento para ofrecer deducciones en el transporte público.
     Abel Caballero está muy cabreado, y afirma que esa medida nos va a costar cientos de miles de euros (millones ha llegado a decir) a los vigueses.

     Pues tiene fácil la solución: que Vitrasa cobre la tarifa que tenga que cobrar a todo el mundo, tanto a vigueses como a foráneos, sin que el Concello le tenga que pagar nada a la empresa concesionaria del transporte público para compensar lo que deja de cobrar a cada beneficiario de la Pass Vigo; y que después el Concello, al ahorrarse los millones de euros que ahora da a Vitrasa por ese concepto, podría reducir los impuestos municipales que nos cobra a los vigueses y compensar una partida con la otra, lo que no afectaría a sus presupuestos.

     Así todos contentos: porque aunque pagaríamos más por el autobús, lo ahorraríamos en lo que nos cobra el Concello por otros conceptos. Y se puede buscar la forma de que quien más gaste en autobús tenga después mayor reducción en impuestos, o se le compense de otra manera que sea legal.
     Y los vecinos de otros municipios no podrían protestar, porque pagarían lo que realmente cuesta el autobús en Vigo: es evidente que con esta medida pasarían a pagar más, pero en todo caso podrían pedir a sus respectivos Concellos que les reduzcan los impuestos para compensar lo que pagan por el uso del Vitrasa.

martes, 17 de abril de 2018

El alcalde de Coruña y sus aliados (Marea Podemos BNG) prefieren eliminar aguilas que alimentar a los que pasan hambre y no tienen nada.

 
   Fíjense bien en esa foto: es la vidriera del techo del salón de entrada y escaleras principales del Ayuntamiento de La Coruña. ¿Ven algo que les moleste? ¿Algo por lo que valga la pena gastar 65.500 euros?
    Fíjese bien. Podrá ver un águila en el motivo central, en el escudo de España. La mayoría de la gente que entra en ese edificio ni levanta la vista, y si lo hace es muy improbable que se fije en ese detalle.
   Pero a los actuales gobernantes del Concello (desde 2015) les parece imprescindible dedicar 65.500 euros a hacer desaparecer esa pequeña águila, porque la consideran un símbolo fascista que les resulta insoportable.
   Hace años, en 2009, los que entonces gobernaban el Concello de A Coruña estudiaron el caso en relación con la Ley de Memoria Histórica, y asesorados por expertos decidieron que no hacía falta modificar nada ni borrar ese escudo preconstitucional, y que era legal conservar esa vidriera como una "pieza de museo inserta en el edificio municipal".
   Pero los actuales dirigentes de Podemos y de la Marea, apoyados por el Bloque Nacionalista Gallego, se han empeñado en eliminar el águila, con todo el gasto que ello representa: 65.500€. Y para hacerlo, han decidido dejar de aportar ese dinero a ayudas sociales: Ver.
(Ir a la noticia, de hace unos meses, en La Opinión de A Coruña.)
   No me parece coherente el Acalde de A Coruña cuando presenta los presupuestos de la ciudad diciendo que es un dinero que "no estará destinada a enriquecer a unos pocos, sino a favorecer a muchos y muchas. Unas cuentas pensadas para la mayoría social y no para las élites..."
   Xulio Ferreiro, el alcalde, forma parte de las élites que pueden comer todos los días, y el gasto que supone eliminar ese águila solo beneficia a esas nuevas élites políticas y a su bienestar ideológico: a la sensación que les debe producir borrar de la historia imágenes que les dan alergia...
   Muchos coruñeses acuden desde hace años a la institución benéfica Cocina Económica (Ver) para poder comer y asearse y ser atendidos. También son muchos los atendidos por Caritas en Coruña.
   El Alcalde coruñés y su gobierno van reduciendo las ayudas a esas instituciones. Cocina Económica recibió 45.000€ en 2016 y 30.000 en 2017. Caritas 200.000 en 2016 y 100.000 en 2017 (Ver).
  Todas las personas atendidas por esas Organizaciones Benéficas forman parte de la mayoría social, que no obtiene ningún beneficio con el gasto de 65.500€ para borrar "el águila fascista", y que serán peor atendidos, comerán peor y pasarán más hambre y frío por culpa del fanatismo ideológico de los políticos de En Marea, Podemos y el BNG.
   Lo cual queda dicho para que la próxima vez engañen a menos gente.

    PD. Captura de convenios del Concello de A Coruña con Cocina Económica: en 2016 dieron 45.000€, en 2017 solo 30.000€:

 
Noticia de noviembre de 2017 en La Voz sobre el Concello de A Coruña: Leer.
 

jueves, 5 de abril de 2018

Cómo conseguir que se respete el himno en la final de la Copa.

(Este artículo ha sido publicado en El Confidencial Digital: VER).

   Propongo un protocolo para conseguir que lo que pasó estos últimos años en algunas finales de la Copa del Rey no vuelva a suceder:
1. Saltan al campo los dos equipos finalistas.
2. Poco después, los jugadores y los árbitros se sitúan en el centro del campo, en formación.
3. Se ponen en pié las autoridades.
4. Empieza a sonar el himno nacional por los altavoces del estadio.
5. Como reacción, se origina en las gradas un atronador pitido, acompañado de gritos y abucheos.
6. Se interrumpe la emisión del himno.
7. Poco a poco los hinchas nacionalistas y antiespañoles van dejando de pitar, silbar, abuchear e insultar.
8. Se espera el tiempo que haga falta a que se recupere el silencio.
9. Vuelve a comenzar el himno nacional desde el comienzo. Y aquí pueden ocurrir dos cosas.
10-A. Se vuelve a producir la pitada, y entonces se vuelve al punto nº 6: se silencia la megafonía, se interrumpe el himno, y se espera otra vez a que se recupere el silencio. Este bucle se repite todas las veces que haga falta.
10-B. Cuando se completa la audición del Himno, guardando el público el debido respeto exigible, se sientan las autoridades y ya puede comenzar el partido.
   Si el bucle 10-A se repite muchas veces, se avisa por la megafonía que una vez que transcurra una hora desde el primer intento de escuchar el himno en silencio, se procederá a desalojar las gradas, inicialmente en donde se originen los pitidos, o en el peor de los casos, y transcurridas dos horas, a desalojar el estadio y a jugar el partido sin espectadores en el campo.
 
La pitada del 2015 en Marca: Ver.
   Se puede considerar un principio vital para la convivencia civilizada que todos debemos tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Algunos nacionalistas alegan su derecho a pitar el himno nacional en virtud de la libertad de expresión. La Audiencia Nacional reconoció hace años que no era un delito, aunque en la sentencia decía que "no era un ejemplo ni de educación ni del mínimo civismo exigible para ser respetado...
   Pero los nacionalistas no pueden pretender que se les respete a ellos si ellos no respetan a los demás. ¿Se imaginan lo que pasaría si en un acto institucional en Catalunya, Galicia, Euskadi... al empezar a sonar el Himno autonómico, un grupo de personas empezara a pitar y a abuchear ese himno? Muchos de los presentes se sentirían insultados, y esos "antinacionalistas" serían "masacrados", por decirlo simbólica y expresamente.
   En la venta de entradas para el partido de la final del próximo día 24, entre el Barcelona y el Sevilla, en el que se puede prever que se van a producir gritos y abucheos contra los símbolos que representan a España, habría que advertir antes lo que se va a hacer (una vez que se haya decidido aplicar el protocolo u organigrama expuesto arriba), y que los nacionalistas antiespañoles decidan si quieren gastar su dinero (viaje y entrada) para pasarse dos horas pitando y gritando, y quedarse al final sin ver el partido...
 
Los deportistas de todo el mundo respetan su himno,
sean de la ideología política que sean.
   El himno actual representa a España: es el que hay, el que establece la Constitución, ley suprema que tenemos que cumplir todos los españoles (nos guste o no). Si en una fiesta infantil los invitados se ponen a insultar o a abuchear al celebrante, él o sus padres acabarán echando a todos los alborotadores irrespetuosos. Quizá muchos españoles seamos más dignos que Juan Carlos y que Felipe para llevar la corona y defender a España, porque al menos yo, si fuera el Rey, no hubiera aguantado lo que ha pasado otros años: bajo al campo, cojo el balón, y mientras me marcho les digo: ¡Ahí os quedáis: me he cabreado y hoy no se juega el partido; esta es la Copa del Rey, yo soy el Rey, y no le doy la Copa a nadie! Y se aplaza el partido para otro día a puerta cerrada. Es otra opción.

martes, 27 de marzo de 2018

¿Hay segregación o discriminación en los colegios unisex?

   Los centros educativos que admiten sólo a chicas o solo a chicos son acusados con frecuencia de segregar, de discriminar y de ser sexistas. Cualquier persona tiene derecho a estar en desacuerdo con que se permita el funcionamiento de ese tipo de colegios. Pero se equivoca si emplea los términos mencionados: pues el significado de esas palabras no se puede aplicar para calificar la realidad de esas instituciones.
   Acudiendo al diccionario, vemos que segregar supone separar a alguien de otra u otras personas: pero nadie sufre segregación si escoge voluntariamente estar separado. Discriminar es seleccionar excluyendo, dar trato desigual a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, de sexo... pero cuando alguien elige ese trato no puede decirse que sea discriminado. Si por ejemplo los colegios masculinos del Opus dieran mejor formación que los femeninos sí que estarían discriminando: pero se puede demostrar (por ejemplo con datos de resultados de selectividad) que eso no ocurre. Y si no hay discriminación no hay sexismo, que es discriminar a una persona por razón de sexo.
 
   Atender en distintos sitios a mujeres y a hombres no es discriminar. Una peluquería para mujeres no discrimina a los hombres; un restaurante vegetariano no discrimina a los que comen carne; una habitación de hospital destinada solo a hombres o solo a mujeres no discrimina; un club deportivo subvencionado que mantiene equipos en ligas masculinas o femeninas tampoco discrimina; ni tampoco lo hacen las instituciones públicas o privadas que tienen vestuarios o cuartos de baños separados para mujeres y para varones... 
 
   No soy parte interesada, pues mis hijas van a un colegio concertado mixto donde no hay clases de religión. Pero estoy en contra del pensamiento único, de la intromisión del Estado en nuestras vidas, del fascismo y del comunismo... Y defiendo la libertad de los padres para elegir la que consideren mejor educación para sus hijos, siempre que incluya los valores cívicos y constitucionales de nuestra sociedad. Por eso me alegro de que el Tribunal Constitucional se pronuncie a favor de miles de padres que quieren elegir ese tipo de enseñanza. Creo que es justo que lo que esas familias ahorran de gasto en enseñanza pública lo reciban -si no todo, en parte, como se hace- en ayudas a sus colegios. Y pienso que sí que supondría una discriminación impedir que esas familias (que también pagan impuestos, y aunque algunos tengan mayor poder adquisitivo ya se les aplica un IRPF proporcional y progresivo) tengan ayudas de dinero público para poder educar a sus hijos en centros privados concertados.
 
   Cualquier persona que se considere defensora de la libertad debe defender no solo su libertad, sino también la libertad de los demás. Los enemigos de la libertad de elección de escuela deberían intentar demostrar que ese tipo de enseñanza discrimina o causa algún perjuicio a alguien (¿a los estudiantes?, ¿a la sociedad?): pero nadie ha sido capaz de demostrar eso.
 
   Cada verano cientos de alumnos de mi ciudad (y de muchos otros sitios) pasan una temporada en colegios de Inglaterra, con becas pagadas con fondos públicos: y muchos de esos colegios ingleses son solo para chicos o solo para chicas. Allí bastantes pedagogos consideran la enseñanza diferenciada una ventaja, y argumentan y prueban que los alumnos suelen obtener mejores resultados académicos sin sufrir ninguna tara, ningún menoscabo en su educación humana o social. A ningún británico se le ocurre acusarles de sexistas, y ni siquiera las feministas están en contra.
 
   Los que en España quieren arruinar a los colegios españoles que hacen lo mismo, si fueran coherentes, deberían pedir que no se destinen fondos públicos a esas becas en Inglaterra, y en la misma línea negar dinero de las arcas públicas a cualquier destino que beneficie a equipos deportivos solo para chicos o solo para chicas, y así con todo lo  demás... No lo hacen porque quedaría en evidencia su falta de razón y de fundamento, y todos entenderían que su rechazo es liberticida: fruto de una ideología que considera que nadie puede pensar de manera diferente.

   PD. Artículo 2 de la Convención de la UNESCO de 1960 contra la discriminación: “No será considerada como constitutiva de discriminación la creación o el mantenimiento de sistemas o establecimientos de enseñanza separados para los alumnos de sexo masculino y femenino”.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Vigo no es ciudad para Erasmus. ¿Influyen las llamadas "lenguas propias" en la elección de Universidad de los europeos?

   Es razonable pensar que si los universitarios europeos quieren venir a estudiar una temporada a una Universidad de España, uno de los factores que más les puede atraer es aprender el idioma español, el segundo o tercero en importancia del mundo. Pero ya deben saber que en España en las Universidades de las Comunidades Autónomas con dos lenguas oficiales se le da más importancia a la llamada lengua propia. ¿Influye ese factor en su elección?

   España es según algunos estudios el mejor país para disfrutar los intercambios universitarios europeos conocidos como Erasmus. Pero España es muy grande, y tiene 50 universidades públicas.
   No sin dificultad he conseguido información sobre número de alumnos Erasmus que vienen a nuestro País distribuidos por destinos, con datos facilitados por las propias Universidades: Ver. Estos datos son antiguos (la fuente no especifica el año, quizá del 2012: no he conseguido encontrar datos actualizados). La que más alumnos recibía entonces era la U. Politécnica de Valencia, 2.118 (el 5,28% del total de alumnos que tiene, un porcentaje o ratio que puede considerase más orientativa de su "capacidad de atracción" que el número absoluto) seguida de la de Granada (1.947, 4,46%), Complutense de Madrid (1.800, 2,12%) y Sevilla (1.653, 2,64%). (Como he dicho esos datos son de hace años: actualmente Granada ocupa el primer puesto en el ranking, habiendo recibido 2.319 alumnos en 2014).
   La Universidad de Vigo, que es la decimocuarta ciudad de España en población, ocupaba el puesto 32 de la lista, y solo recibía 386 erasmus, el 1,73% del total de sus alumnos.
   Me parece muy baja esa cifra, sobre todo si la comparamos con otras Universidades de ciudades más pequeñas, como Salamanca (1.298, 4,08%), Valladolid (950, 3,81%), Alicante (906, 3,19%), Murcia (643, 2,24%), Cádiz (3,43%), Córdoba (502, 3,17%), Oviedo (502, 2,05%), Cantabria (453, 3,63%), León (410, 2,98%)... Por las tres últimas ciudades mencionadas se puede deducir que tampoco el clima frío del norte de España sea un factor definitivo para hacer que Vigo sea menos elegida. Vigo es una buena Universidad. Algunas valoraciones la han calificado en el puesto 27 por calidad. Si tenemos una ciudad y un entorno maravilloso, con el atractivo del mar y un clima más suave que el de otras universidades del norte, ¿qué es lo que hace que pocos europeos elijan Vigo?
Una de las hipótesis es la barrera del idioma.
    Quizá por ese motivo entre otros las universidades vascas y catalanas reciben pocos Erasmus, y tienen las ratios más bajas: en el estudio citado arriba, la U. del País Vasco recibió 400 alumnos, solo el 0,95% del total de alumnos; la Universitat de Barcelona el 1,18%; la de Valencia el 0,39%; Elche (CV) 0,81; Illes Balears 0,73%, Girona 1,05%... Santiago de Compostela tiene el atractivo de ser ciudad histórica, y recibió 610 alumnos (2,05%) mientras que A Coruña estaba un poco por encima de Vigo (435, 1,84%).
   Habría que hacer un estudio para confirmar esta hipótesis, pero nadie que tenga una mente abierta, propia del espíritu universitario, puede descartarla. Tendríamos que asumir entonces -caso de confirmarse- la conclusión de que el uso en las universidades españolas de lenguas distintas del español no favorece la elección de los estudiantes europeos que disfrutan de becas Erasmus de esas universidades.
   El idioma de las universidades, cuando se creó esa institución, era el latín, y lo siguió siendo hasta el siglo XIX: tener una única lengua era, es y será una ventaja en el intercambio de comunicación. Al final es inevitable que dentro de unos años se imponga una lengua universal, que desgraciadamente será un inglés neutro o internacional, con aportaciones del español y de otros idiomas. Digo desgraciadamente porque fue una pena lo del esperanto, una lengua neutra y racional, aunque quizá alguien lo pueda resucitar...

    PD: No acabo de entender por qué se están ocultando los datos de los destinos de Erasmus en España: me es imposible encontrarlos, y sospecho que alguien no quiere que se conozcan. ¿Por qué? Agradeceré mucho cualquier información o enlace a donde estén publicados esos datos.

lunes, 12 de marzo de 2018

Sobre el castellano en Galicia, y unos periodistas de La SER que a veces no saben de lo que hablan.

   El otro día me decepcionó profundamente el programa de Radio La SER "Hoy por Hoy", que escucho con frecuencia. Hasta ahora consideraba que Pepa Bueno y Manuel Jabois eran profesionales fiables, que saben de lo que hablan.
   Hace unos días, el 20 de febrero, comentaron la estupidez que hizo un árbitro en un partido de fútbol en Guipúzcoa, al amenazar a los futbolistas con expulsarles si hablaban en euskera..., supongo que pensaba que le estaban insultando. La noticia no deja de ser una anécdota, y nadie en los últimos años ha prohibido nunca a ningún vaso que hable euskera.
   Pero los periodistas de La Ser siguieron hablando, criticando la problemática creada en relación con los idiomas cooficiales, dando a entender que realmente no existen problemas, y que el debate es sólo fruto de la intolerancia de los que hablan español en las Comunidades con dos lenguas oficiales, que no son capaces -según ellos- de valorar la riqueza cultural que supone la existencia de esos idiomas (vasco, gallego, catalán, etc).
   Manuel Jabois, declarando sus raíces gallegas, afirmó que "en Galicia tenemos una asociación que promueve el bilingüismo para que el castellano no desaparezca", valorando que eso era una locura, un extremismo ocasionado por una politización absurda... (Adjunto imagen de transcripción del texto facilitado por La SER, remarcando las frases citadas en amarillo).
   Le envié un tuit a ese periodista para preguntarle cuál era esa asociación, sospechando que su crítica se refería a Galicia Bilingüe (ver abajo). No me contestó, por lo que aplicando el principio de que el que calla otorga, doy por supuesto que el señor Jabois hablaba de esa Asociación (a la que pertenezco como asociado, pero no tengo ni he tenido en ella ningún cargo). Demuestra no estar bien informado y hablar sin saber, y tiene la idea equivocada de que esa asociación  defiende cosas que no defiende. Y al basarse en una falsedad, esos periodistas de La Ser (tanto Manuel Jabois como Pepa Bueno, que apoyaba la misma idea) están favoreciendo que sigan y aumenten las injusticias y discriminaciones que se producen en esas Comunidades, y que ellos encubren. E incluso nos acusan a los que las sufrimos de intolerantes, y de inventarnos el problema.
   Los gallegos que tenemos como lengua materna el castellano o español y lo hablamos habitualmente consideramos una gran riqueza el idioma propio de nuestra Comunidad, y no conozco a ningún gallego que no lo valore, que no ame al idioma gallego, que no se emocione al escuchar "Cando penso que te fuches...", y no lo sienta como algo propio.
   Pero la realidad es que tenemos muchos problemas reales en Galicia, que nos afectan a las personas concretas, y no son causados por los gallegos que hablan en gallego, sino por culpa de las políticas lingüísticas de los dirigentes nacionalistas, ya sean del Bloque, socialistas o populares (porque el PP de Feijóo en este tema, además de aplicar políticas nacionalistas, miente y traiciona a los gallegos, como he explicado en otro artículo: VER).
   Son muchos los perjuicios concretos que sufrimos miles de gallegos (y también todos los demás españoles que vienen por cualquier motivo a Galicia) que motivaron la creación de esa asociación, Galicia Bilingüe, y como puede comprobar el señor Jabois (y si quiere ser un buen periodista debería informarse antes de hablar), nuestra lucha no tienen nada que ver con la pervivencia del castellano, sino con las discriminaciones, injusticias y perjuicios que nos produce la imposición del monolingüismo en gallego. Le pongo algunos ejemplos (sin ánimo de ser exhaustivo):
   La mayor parte de la información oficial que ofrecen las administraciones gallegas está solo en gallego: Xunta, Diputaciones, Concellos, Instituciones públicas diversas, Empresas subvencionadas con fondos públicos, páginas webs oficiales, impresos para el ciudadano..., están la mayoría de las veces disponibles sólo en gallego. Galicia Bilingüe lucha para que estén también siempre en castellano. Incluso folletos de información sanitaria para prevención de enfermedades están solo en gallego, con lo que una persona que no sepa gallego puede tener incapacidad o dificultad para entenderlos (o simplemente no los leen).
   Aparte de que -por Ley y por sentido común- la Administración debe ofrecer la información en el idioma oficial que el ciudadano elija o en el que mejor entienda, hay estudios que demuestran que la mayoría de los gallegos prefieren leer en castellano (porque lo entienden mejor) y que un porcentaje de gallegos (cerca del 30% según un trabajo publicado por la Universidad de Vigo) no entienden bien el gallego escrito u oral. Y no digamos los hispanohablantes que vienen a nuestra comunidad y tienen que utilizar los servicios públicos (hay muchos gallegos que han regresado de Cuba o Venezuela o de cualquier otro sitio y no saben gallego). Otros ejemplos de este monolingüismo oficial es que muchos letreros informativos están solo en gallego (por ejemplo toda la cartelería del nuevo Hospital de Vigo), y algunos Museos gallegos solo ofrecen la información en gallego...
   En la enseñanza, se impide la elección de la lengua vehicular, y los niños castellano hablantes reciben menos de la mitad de las asignaturas en su lengua habitual durante todo el proceso de escolarización. Pueden pensar en un profesional español con hijos en edad escolar que es enviado a trabajar a Galicia, y sus hijos se encuentran con ese panorama.
   La ley gallega nos otorga a los padres el derecho a que nuestros hijos reciban la primera enseñanza en su lengua materna (que según todos los expertos y la UNESCO es lo mejor para los niños): pero la Xunta nos impide ejercer ese derecho, y no le importa causar un grave perjuicio pedagógico a muchos niños. La asociación Galicia Bilingüe defiende el derecho a elegir lengua vehicular, y defiende que las familias gallegohablantes puedan enviar a sus hijos a colegios donde todo se imparta en gallego, estudiando también el castellano como asignatura. Y lo equivalente para los castellano hablantes. Lo que pedimos en definitiva es libertad de elección y acabar con la imposición del gallego (que cínicamente niegan, como cualquier tirano niega y oculta que esté limitando los derechos de los que sufren sus políticas opresivas) y que cese la discriminación que sufrimos.
   En la adjudicación de algunos puestos de trabajo la Xunta da más valor a saber hablar gallego que a la capacitación profesional. Las Universidades gallegas han decretado que el único idioma oficial es el gallego, y todos los documentos y cada vez más materias se imparten solo en gallego, disuadiendo a miles de estudiantes y a cientos de buenos profesores que no saben gallego a trabajar en nuestra Comunidad. La mayoría de las subvenciones a actividades culturales se adjudican solo a proyectos en gallego, discriminando a los creadores gallegos que son castellano hablantes y obligándoles a marcharse a otras Comunidades. Se impide o dificulta el empleo del gallego en programas de la televisión pública gallega, como si los gallegos hispanohablantes no tuvieran los mismos derechos a participar en esa entidad que los demás gallegos. Y podría seguir poniendo ejemplor...
   En febrero de 2009 la asociación Galicia Bilingüe presentó en el Registro General de la Xunta de Galicia las firmas de 100.000 ciudadanos residentes en Galicia que apoyamos sus propuestas y que pedimos reformas legales y libertad para poder educar a nuestros hijos en castellano. Esos firmantes no somos los únicos que sufrimos la imposición del gallego. Pero en cualquier caso el Sr. Jabois y la Sra. Bueno no deberían insultar a nadie llamándonos intolerantes y acusándonos de no valorar el idioma gallego y de inventarnos problemas. Ojalá sepan reconocer que se han equivocado y rectifiquen.

martes, 13 de febrero de 2018

Feijóo, suspenso en política lingüística. Mentiras, ilegalidades, falta de libertad y nacionalismo encubierto del PP gallego.

    Aunque es un tema conocido (Ver), voy a recordar algunas mentiras de Alberto Núñez Feijoo en el tema lingüístico, y cómo la Xunta incumple la Ley de Normalización Lingüística, favorece a los nacionalistas, discrimina los hispanohablantes, perjudica a todos los gallegos, y también impide la libertad para estudiar en gallego.
  Respeto a aquellos que consideran que el Presidente de la Xunta es un buen político. Cada uno es libre de opinar lo que quiera. Pero en relación con el problema de los dos idiomas oficiales que hay en Galicia, pienso que nadie que haga una valoración objetiva puede negar que el Sr. Feijóo se merece un suspenso.
   ¿Tendrá Feijóo un subconsciente nacionalista que le traiciona, y que le hace gobernar en la línea de desterrar el uso del castellano de nuestra Comunidad? Yo creo que sí, y que no se da cuenta de lo incoherente que resulta, ni del empobrecimiento y los perjuicios que sus decisiones nos ocasionan a tantos gallegos y no gallegos.
 
   Los hechos lo dejan claro:
   Feijóo hizo a todos los gallegos unas promesas electorales que nunca cumplió. Llegó al poder el año 2009, y en aquella campaña electoral afirmó que si le votábamos y ganaba, reformaría la ley para que los padres gallegos pudiéramos elegir el idioma de la enseñanza de nuestros hijos. Ganó y después no cumplió su palabra (Ver). Mintió para conseguir votos (Ver). Desde entonces lleva tres legislaturas con mayoría absoluta, y los padres gallegos seguimos sin poder elegir nada. Ahora Feijóo ya no habla de libertad lingüística, porque en Galicia no la hay: porque él no quiere que la haya. El PP a nivel nacional lleva en su programa electoral ese punto (libertad para elegir lengua vehicular y derecho a utilizar el español) (Ver), lo contrario de lo que hace Feijóo, demostrando una supina incoherencia ante la que Rajoy no se atreve a decir nada. Feijóo y la Xunta mienten también sobre la enseñanza plurilingüe en Galicia, afirmando que en los colegios se da un tercio de las materias en inglés, cuando la mayoría de las veces solo se imparte en ese idioma una asignatura secundaria, aparte del propio inglés: Ver.

    Feijóo incumple constantemente la Ley de Normalización Lingüística de Galicia, aprobada por unanimidad en nuestro Parlamento en 1983, y que establece en su artículo 13.1 el derecho de todos los niños gallegos a recibir la primera enseñanza en su lengua materna. Feijoo y el PP no cumplen la Ley y nos roban a los gallegos ese derecho, al no permitir que se cumpla lo que dice ese artículo de la Ley (Ver). Y por ello (y por otras cosas) está causando un grave perjuicio a miles de niños gallegos (y a sus familias): la OCDE, analizando los estudios PISA, ha concluido sin ninguna duda que enseñar a los niños en una lengua distinta a la que usan en casa influye negativamente en su rendimiento (Ver). Más de 100.000 firmas (Ver) pidiendo a Feijóo que nos devuelva la libertad, y las denuncias de muchos padres (Ver) no han conseguido cambiar nada.

   Feijóo fomenta y permite el uso exclusivo del gallego en la Xunta y en los medios de comunicación oficiales. El desprecio de Feijóo por los castellano hablantes quedó patente el verano de 2013 cuando ocurrió el accidente del tren Alvia en Santiago que causó 80 víctimas mortales (la mayoría no gallegos): toda España y todo el mundo estaban pendientes de la tragedia y Feijóo se dirigió los medios de comunicación hablando solo en gallego (Ver). Aparte, podemos pasar revista a su política calificable de nacionalista e impositora del gallego: paginas web de la administración autonómica solo en gallego (Ver), notificaciones a los gallegos solo en gallego (Ver), información sanitaria solo en gallego (con el riesgo para la salud de los que no lo entiendan bien) (Ver), respuestas en gallego de la Xunta a escritos enviados en castellano, impedir declaraciones de gallegos en la televisión pública gallega por hablar castellano (Ver), dinero público para universitarios por publicar sus tesis en gallego (Ver), millones en subvenciones culturales para actividades y premios solo en gallego (echando de Galicia a los gallegos que puedan ser creadores en castellano) (Ver), trabas lingüísticas para las empresas que quieran trabajar en Galicia (de lo que se han quejado los empresarios), y así podríamos seguir...

   Feijóo tampoco satisface a los gallegos que quieren educar a sus hijos solo en gallego, lo que demuestra su falta de sensibilidad y de empatía, pues si permitiera la libertad de elección de idioma podría haber en muchas ciudades colegios donde toda la enseñanza se impartiera en gallego y otros en castellano (aprendiendo también todos los escolares la otra lengua oficial, por supuesto), algo que la mayoría de los gallegos defendemos (Ver, artículo en gallego).