sábado, 30 de julio de 2016

Bienvenido el nuevo partido político Centrum, nacido en Galicia.

   Hacía falta. Muchos ya no sabíamos a quién votar. Lo estábamos esperando. Lo necesitábamos (Ver).
   Diógenes deambulaba con un farol, en pleno día, y explicaba que estaba buscando hombres… hombres honestos. A esos extremos había llegado en sus tiempos la degeneración de la ciudadanía en Atenas. En cierto sentido igual que ahora...
   Somos muchos los que en pasadas elecciones hemos votado a diversos partidos que tienen que ver con el centro político: PP, PSOE, UPyD, Ciudadanos, otros… y que ahora estamos convencidos de que ninguno de ellos es mínimamente aceptable: por su falta de democracia interna, por su corrupción intrínseca, por sus incongruencias… No se merecen nuestro voto (Ver artículo reciente sobre la degeneración de Ciudadanos, especialmente en Galicia). Y nos negamos a seguir aceptándoles como un mal menor...
   Somos muchos los que no estamos dispuestos a seguir dejando que quienes controlan y dirigen esta sociedad sigan usando del engaño y actuando chapuceramente, cuando no robándonos y repartiéndose fraudulentamente nuestra riqueza común, entre ellos y sus amigos… Ni a que sigan aplicando sus ideas extremistas, antisitema y/o totalitarias, reduciendo cada vez más nuestra libertad y nuestras posibilidades reales de participar activamente en un buen gobierno de la sociedad en la que vivimos.
   Somos muchos los que, no satisfechos con criticar lo mal que está todo, queríamos hacer algo más, y -con farol o sin él- estábamos buscando un nuevo partido político que se pudiera calificar de centrista, renovador, democrático y, sobre todo decente, para apoyarlo y para unirnos al necesario movimiento regenerador y revolucionario (sin permitir la mínima violencia) que debe iniciar y culminar… Nada es ni será perfecto, ni personas ni partidos: pero “más vale encender una cerilla que maldecir la oscuridad”.
   Por eso a muchos, especialmente a los que defendemos la llamada Tercera España (Ver artículo de este Blog) nos ha llenado de alegría y esperanza la noticia de la creación de Centrum, o en su versión completa (nombre registrado en el Ministerio del Interior), Vía Centrum Partido Demócrata. Un partido creado por gallegos y nacido en Galicia, pero de ámbito estatal.
   La noticia de su llegada al mundo (Ver en La Voz de Galicia, Ver en El Mundo, Ver en El País) nos alegra como cuando unos amigos nos anuncian que van a ser padres. El niño que va a nacer ya tiene nombre: Centrum. Todavía podemos hablar poco de él, pero la ecografía previa al parto nos ofrece un esbozo de lo que será esa criatura: un partido ideológicamente de centro, no nacionalista (aunque formado por gallegos que aman a Galicia y que -muchos de ellos- se autocalifican con orgullo de galleguistas), que pretende demostrar que se puede cumplir el mandato de la Constitución española que obliga a los partidos a funcionar de forma democrática, algo que ninguno o casi ninguno de los actuales partidos hace.
¿Dónde está el Centro? Gráfica de El País: Ref.
Centrum no pretende agradar a todo el mundo,
pero puede atraer a votantes de todos los partidos.
   Ciudadanos nació en Cataluña, UPyD en el País Vasco, Centrum en Galicia. Ojalá se cumpla el dicho: “a la tercera va la vencida”. Esperemos que aunque dé sus primeros pasos como criatura débil y recién nacida que es, aproveche todo el potencial de los miles de gallegos y españoles que estamos esperando tener y usar un instrumento político "centrado" para canalizar nuestras ganas de arreglar los problemas que padecemos como sociedad. Esperemos que Centrum aprenda de los errores ajenos y no caiga en el autoritarismo, el amiguismo, el personalismo y el oscurantismo. Que ofrezca un cauce amplio y transversal pero a la vez concreto, no para contentar a todos, pero sí para defender el bien común, aunando la energía con la moderación y la tolerancia. Que defienda los derechos de las minorías y a las personas concretas contra el poder del Estado o de grupos de presión, tanto económicos como de ideologías políticas nacionalistas y excluyentes… Que sepa aprovechar todas las energías positivas de todos los que quieran colaborar a impulsar las mejoras que necesitamos, tanto de España como Estado, como de cada colectividad del ámbito que sea, sin localismos ni privilegios injustos, luchando contra toda injusticia, contra las discriminaciones y contra las desigualdades…
   Veremos dentro de poco cómo se va desarrollando Centrum. El nombre me gusta. Las ideas también. El núcleo ideológico de Centrum parece que queda claro, por haber sido defendido en su esencia por otros partidos de centro: pero su programa se podrá ir perfilando y actualizando, con nuestra colaboración...
   Las ideas se pueden copiar, pero las personas no. La clave del éxito de Centrum es que atraiga y mantenga el apoyo, en mayor o menor medida, de miles de ciudadanos concretos que pueden dar lo mejor de sí mismos en la tarea común que vamos a afrontar. Nos guste o no, los partidos políticos son imprescindibles para arreglar los problemas que vemos todos los días a nuestro alrededor, y mientras sigan mandando los mismos partidos y los mismos políticos no saldremos adelante… Una persona en solitario corre más, pero un grupo llega más lejos. Y lo que sabemos y podemos hacer entre todos no lo sabe ni lo puede hacer ninguno solo…
   Bienvenido Centrum! Seguro que algunos se lanzarán –con saña y miedo- a criticar sus primeros pasos que, como los de todo niño pequeño, serán titubeantes. Calma y paciencia, sin perder el tiempo parándose a tirar piedras a los perros que nos ladren en el camino. Quizá no haya tiempo para presentarse a las próximas autonómicas gallegas, aunque para los que no vemos ninguna otra opción decente será de agradecer poder votar a Centrum ya este otoño.
   Larga vida a este nuevo partido.
   Yo estoy con Centrum.
El diagrama de Nolan, para saber si uno es de derechas de izquierdas o de centro REF

lunes, 4 de julio de 2016

La gran cagada del partido Ciudadanos en A Coruña antes y después del 26J.

   NB. Pido perdón de entrada por utilizar en el título una palabra malsonante: pero sale en el diccionario y es la que mejor define a Ciudadanos en Galicia. "Cagada" (RAE): Resultado muy insatisfactorio de algo en relación con lo que se pretende o se espera.

   Parábola / resumen: el número tres de un partido político destituyó a un candidato porque le dio la gana, y colocó en su puesto a un amigo. Muchos afiliados protestaron. Como consecuencia de esa cacicada, el partido perdió el escaño que tenía en la provincia. Y después de las elecciones, en vez de castigar al dirigente y a sus cómplices, el partido decidió expedientar a todos los afiliados que protestaron...
¡Qué mal lo hemos hecho en Galicia!

   ANTECEDENTES: Cuando hace poco más de dos años Ciudadanos decidió salir de Cataluña, ofreció a todos los españoles la posibilidad de sumarse a su proyecto estatal. Fueron muchos los gallegos que confiaron en Albert Rivera, y se afiliaron con ilusión a ese partido joven que se presentaba como reformador y democrático. Recordemos que una de sus señas de identidad era la elección de sus candidatos en elecciones primarias.
   Pero esos ciudadanos gallegos pronto comprobaron que la mercancía que habían adquirido no era la que les habían dicho que les vendían. Y empezó a trascender cuando se produjeron expulsiones masivas de afiliados que tuvieron repercusión en los medios de comunicación (Ver Coruña) (Ver Vigo)... ¿Por qué pasaba eso? Un grupo de amigos que habían salido huyendo de UPyD tras ser rechazados por los afiliados del partido magenta debido a sus comportamientos fraudulentos, vieron en el naciente partido naranja la posibilidad de instalarse en un chiringuito nuevo, y de hacerse con el poder. Y para controlar el poder se dedicaron a expulsar sin explicaciones a cualquiera que diera la impresión de no ser sumiso, o de tener el mínimo pensamiento crítico... Expulsados o directamente rechazada su afiliación, como en mi caso.
   Los dirigentes catalanes de C´s confiaron ciegamente en ese grupo directivo, comandado por J. Canedo y por J. Chouza: y les dejaron hacer todo lo que quisieron.  Y se pasaron tres pueblos. Pero ante las denuncias de tantos afiliados, hubo un momento en que dio la impresión de que las cosas se iban a arreglar, cuando esos directivos fueron relegados de sus responsabilidad... Pero efectivamente fue solo un momento, unos meses: porque el grupo de caciques se las apañó para volver a hacerse con el control del partido...

   LAS ELECCIONES GENERALES DE 2015 Y SU REPETICIÓN: Los afiliados de la provincia de Coruña eligieron en primarias a Antonio Rodríguez como candidato. Y el 20D ese abogado de Ames consiguió un escaño de diputado: el único para C´s en toda Galicia.
   Pero como sabemos, fue una legislatura frustrada, y el tres de mayo el Rey disolvió las Cortes. Se convocan elecciones para el 26 de julio. Albert Rivera anunció que no se harían nuevas primarias: repetirían los mismos candidatos.
   Pero los dirigentes de C´s en Galicia se cegaron por la envidia, y quisieron hacerse con el escaño de Antonio Rodríguez, a quien consideraban "del grupo de los críticos" (esto es: los afiliados que no les hacían reverencias ni les decían que sí a todo). No podían dejar que un crítico volviera a ser elegido diputado: tenía que ser alguien "de sangre noble", del stablishment, del aparato del partido... Y entonces comieron el coco al Secretario de Organización de Ciudadanos, considerado el "número tres" de C´s, el catalán Fran Hervías, quien, bien "informado" y aleccionado decidió poner al propio José Canedo como nuevo número uno en la lista del 26J.

   EL DEDAZO: Fran Hervías convocó a Antonio Rodríguez en Vigo en un acto de precampaña y se lo comunicó. Como éste se negó a dejar su puesto y protestó, Hervías pasó al plan B: desacreditar y difamar al exdiputado entre el resto de los afiliados y también ante la opinión pública. Algo mezquino. Llegó a decir que no supo explicar el programa de C´s para el 20D, cuando ese programa no existía. Llegó a decir que no había trabajado bien como Diputado, cuando de enero a mayo los 40 diputados de C´s no hicieron nada, salvo asistir a debates y votar unas cuantas veces, levantando la mano cuando Albert Rivera se lo ordenaba...
   Hervías y Rivera mintieron diciendo que la decisión de cambiar al cabeza de lista por A Coruña se había tomado en una reunión del Consejo General de Ciudadanos: porque esa reunión se celebró días después de destituir de manera unilateral a A. Rodríguez y de que se hiciera público que José Canedo sería el candidato (Ver). Cuando estalló el escándalo, Albert Rivera respondió a los periodistas diciendo primero que él no sabía por qué habían destituido a Antonio Rodríguez, cuando se supone que él votó a favor de lo que Hervías les propuso (si es que realmente se votó esa modificación del candidato, pues Hervías carece de credibilidad); y después el líder de C´s cayó en la misma mezquindad de Hervías al justificar el dedazo, el pucherazo de modificar desde la dirección el resultado de las primarias, insultando a Antonio Rodríguez, afirmando que no había estado a la altura...
   Antonio Rodríguez fue purgado, destituido de su puesto, sin que se le abriera ningún expediente disciplinario ni tuviera derecho a defenderse. En ausencia de motivos, la cúpula del partido se inventó esos calumniosos rumores de incompetencia, y los difundió entre sus afiliados sumisos, que tragaron como buenos pelotas..., demostrando que ellos (esos afiliados serviles) sí que están a la altura que Canedo, Hervías y Rivera quieren.
   Sin embargo muchos afiliados y dirigentes de C´s de Coruña y de otros sitios hicieron pública su protesta, tachando la decisión de la cúpula de Ciudadanos de dedazo, de enchufismo y de cacicada. Ocho directivos de C´s de diversas localidades de Coruña dimitieron de sus cargos como señal de protesta, tratando de forzar que C´s rectificara y saliera del lado oscuro... pero fue en vano.

  LA DECEPCIÓN Y EL FRACASO ELECTORAL. Lógicamente los afiliados gallegos de Ciudadanos encajaron mal la decepción de militar en un partido que les traiciona y no cumple sus propios principios, no respetando la voluntad de los afiliados expresada en primarias. Y la campaña electoral se resintió. A todo esto, José Canedo nunca dio la cara ni ofreció ninguna explicación: se escondió detrás del partido y de Albert Rivera (en ocasiones literalmente, como se puede ver en la foto del reciente acto en Vigo).


Ref.
   Algo de decencia debe quedar en Ciudadanos cuando sienten vergüenza por lo que han hecho: saben que no puede mirar a sus afiliados ni a sus votantes a los ojos. Al menos en Galicia. El ambiente estaba muy caldeado, y por eso Rivera no se atrevió a ir a Coruña. Y se produjo una situación esperpéntica, el día que Albert Rivera vino a Vigo, el día 20, seis días antes de las elecciones (aunque se había anunciado su visita para el día 17, visita que se suspendió sin dar explicaciones), donde el líder naranja protagonizó un acto minoritario, en el puerto de Vigo, ante menos de 100 personas: un acto de campaña raquítico, que ni siquiera se publicitó, del que no se avisó a los propios afiliados de C´s: probablemente para evitar que alguien pudiera ir a montar follón, a recriminarle a Rivera lo que había hecho o permitido...

   COLOFÓN: CAZA DE BRUJAS. El colofón a esta historia lo hemos conocido estos días: Ciudadanos perdió su escaño por Coruña, aunque se lo otorgaban las encuestas. Y en vez de buscar responsables en la cúpula del partido en Galicia (Canedo, Chouzas, Agostino...) o en la persona del factotum Fran Hervías (a quien se le puede atribuir sin duda ser el máximo responsable de la pérdida del escaño por Coruña), lo que ha decidido el partido Ciudadanos es expedientar a todos los afiliados coruñeses que se han mostrado críticos. ¿A alguien le parece bien todo esto? ¿Tiene futuro Ciudadanos en Galicia? (ver artículo con ese título, donde califico a C´s de "colonialistas").
   PD: Los afiliados dignos y decentes de Ciudadanos de distintos puntos de Galicia se han hartado, y estos días se ha hecho público que 30 de ellos se daban de baja del partido...
Noticia en La Voz de Galicia cuatro días después del 26J. Ver.

 

domingo, 3 de julio de 2016

Por un gobierno tripartito PSOE + Unidos Podemos + Ciudadanos: es necesario y es lo más democrático.

  En una democracia parlamentaria como la que tenemos, dejar que el voto de los 7.9 millones de españoles que han votado al PP lleve a formar un gobierno que el resto de votantes (más de 16 millones) consideramos inaceptable, sería antidemocrático.

   El PP tiene 133 diputados, fruto de 7.9 millones de votos que sólo representan el 32.72% del total de los emitidos el 26J.
   Por otra parte PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos suman 188 diputados, respaldados por 13.6 millones de votantes. Y está muy claro que ni esos tres partidos ni sus votantes quieren apoyar al PP. Tampoco lo quieren los partidos autonómicos con representación en el Congreso (ERC, CDC, PNV, EH, CCa) que suman 25 diputados y 1.6 millones de votos: ni siquiera está claro que Coalición Canaria apoye al PP (Ver), aunque si lo hiciera solo representa a 78 mil votantes. Y además la gran mayoría de votantes del resto de partidos, que no han alcanzado representación parlamentaria, tampoco quieren al PP en el gobierno.
   Se puede afirmar que más de dos de cada tres votantes del 26J estamos en contra de que vuelva a gobernar el PP. No queremos a un partido que facilita y encubre la corrupción, que no cumple sus promesas, que se alinea con los defraudadores y con los grandes poderes económicos, que fomenta monopolios eléctricos y puertas giratorias, que controla a la justicia, que aplica recortes y políticas que están aumentando la desigualdad, la pobreza y la precariedad laboral... Se pueden exponer éstas y otras razones: cada uno podrá poner mayor énfasis en los argumentos que quiera... Pero en definitiva, más de 16 millones de españoles hemos dejado muy claro con nuestro voto que no queremos al PP: que queremos un cambio de gobierno.

   ¿Qué debería pasar en una democracia? Que se imponga la voluntad de la mayoría. Por eso, lo que muchos esperamos es que esos tres partidos, PSOE, UP y C´s, lleguen a un acuerdo de gobierno: porque tienen muchas cosas en común, mayoría de escaños y mayoría de votantes. No debe olvidarse que incluso sumando los votos del PSOE y de Ciudadanos son más que los del PP: superan los 8.5 millones. Es cierto que respecto al 20D esos tres partidos han perdido un pequeño porcentaje de votos (el 3.4%), debido a la abstención y a la movilización de los votantes de derechas por miedo a que entren en el gobierno partidos que les dan miedo... Pero el tripartito rojo morado y naranja sigue teniendo mayoría absoluta de votos: el 56.5%. 

   El pasado mes de abril ya se sentaron a negociar el PSOE con Ciudadanos por un lado (con su pacto previo para la investidura de Pedro Sánchez) y Podemos por el otro (Ver). Entonces no se pusieron de acuerdo por varios motivos: uno de ellos, y quizá el principal, pudo ser la prepotencia de los líderes de Podemos, que plantearon unas exigencias desproporcionadas y un veto a C´s: y al negarse a configurar un gobierno renovador quisieron forzar unas segundas elecciones, pensando que conseguiría mejores resultados. Pero ya se ve que no ha sido así. Han sido los que más votos han perdido: y eso les debería llevar a replantearse su postura para esta legislatura. Por lo que ahora debería ser más fácil llegar a un acuerdo a tres bandas...


SC: Ref.
    Una gran mayoría de españoles queremos y necesitamos ya, sin más demoras, una reforma radical de la Política. Y sabemos que el PP no puede ni quiere llevar a cabo ese imprescindible proceso de regeneración. Los 13.6 millones de españoles que hemos votado a PSOE, UP y C´s podemos exigir a esos tres partidos que hagan un pacto para gobernar. Son muchas más las cosas que tienen en común que las que les desunen: y tienen que ser capaces de dejar esas diferencias al margen, aparcadas: porque si no lo hacen y se empeñan en imponer sus propuestas peculiares, quien impondrá las suyas será el PP. Necesitamos que se pongan de acuerdo para derogar la LOMCE y la Ley Mordaza, para modificar la ley Electoral y perseguir eficazmente el fraude; para mejorar los servicios sociales y públicos, y lograr la independencia del poder judicial... Los tres partidos pueden y deben ponerse de acuerdo en otros muchos puntos. Lo contrario sería traicionar a sus votantes y dejarnos otra vez en manos de Rajoy y del PP, que debe pasar la oposición, para limpiar toda su basura y regenerarse.

Morado, rojo y naranja: los tres
colores del gobierno del cambio.
   Ni Pablo Iglesias debe seguir empeñado en remarcar sus diferencias programáticas con Ciudadanos, ni Albert Rivera debe excluir de un gobierno tricolor a miembros de Unidos Podemos. Si llegan a un acuerdo entre los tres partidos, cediendo cada uno en algo, ganaremos todos los españoles. ¿Todos? Quizá pierdan algo algunos del PP que pretenden seguir aprovechándose del sistema político que se han montado estos años, que tiene que llegar a su fin. Porque estamos hartos, y ni nos representan ni hay pan para tanto chorizo...
   Por eso se tiene que poder. Los líderes de esos tres partidos tienen el respaldo de la mayoría de los españoles, que les hemos votado para que se produzca un cambio. Y si no son capaces esta vez de conseguir un acuerdo razonable, estarán traicionando la voluntad mayoritaria del pueblo, la democracia: y no se lo perdonaremos.
No está nada claro que el PP consiga apoyos suficientes para investir presidente a Rajoy.
En ese caso un tripartito PSOE + Unidos Podemos + Ciudadanos sería la única
alternativa para no tener que repetir por tercera vez elecciones (Ver).
   Este artículo ha sido publicado (con pequeñas variaciones) en El Confidencial Digital: http://www.elconfidencialdigital.com/opinion/la_voz_del_lector/Ahora-necesario-PSOE-UP-Cs_0_2738726133.html

  Otro artículo del Blog que te puede interesar: Carnívoros y vegetarianos, donde se explica por qué es razonable poner veto al PP de Rajoy. Ver.
  Otro: en defensa de lo que une a Podemos y a Ciudadanos, una propuesta que hice para el 20D: Rivera Presidente e Iglesias Vicepresidente. Ver.

lunes, 27 de junio de 2016

¿Tiene futuro el partido Ciudadanos en Galicia, donde ejerce un colonialismo que le ha hecho perder su único diputado por A Coruña?

Referencia
   Colonialismo es un término muy apropiado, ya que el partido de Albert Rivera pretende dominar un país o "colonia" (que en este caso es Galicia) desde otro país: "la metrópoli" (que en este caso es Cataluña).
   El partido del color naranja nació hace 10 años con el nombre de "Ciutadans", restringido inicialmente al ámbito catalán; hace dos años dio el paso y amplió sus límites a la totalidad del Estado, manteniendo su cuartel general en Barcelona. Desde allí sus dirigentes eligieron a sus "Virreyes" en Galicia (los famosos Canedo y Chouza) que mantuvieron el control de la colonia "a sangre y fuego", purgando y expulsando a decenas de afiliados que se acercaron y se afiliaron al partido buscando una opción de centro regenerador, creyendo que realmente Ciudadanos era una opción digna, fiable y democrática.
   Ahora ya nadie puede tener dudas de que no lo es. Las últimas decisiones de los dirigentes catalanes, comandados por un peculiar personaje llamado Fran Hervías (el Secretario de Organización de C´s, número tres de Rivera), actuando despóticamente en Galicia, despreciando sus propios principios y estatutos, destituyendo al candidato que los afiliados de Coruña habían elegido en primarias (e imponiendo a dedo de cabeza de lista en Coruña a alguien reiteradamente rechazado por los afiliados y por los votantes), y poniendo también a dedo a la candidata de Pontevedra, sin aclarar -cuando hizo falta- sus actuaciones reprobables, son para muchos la gota que ha colmado el vaso.
   A lo que hay que sumar la falta de proyecto y de programa de C´s para Galicia, consecuencia de que los dirigentes gallegos del partido, los Virreyes y Corregidores de la Colonia gallega de Ciutadans, están más preocupados de mantener el poder, de hacer la pelota a la cúpula catalana, y de eliminar a cualquier afiliado que tenga ideas propias y que pueda disputarles el liderazgo en el partido (en su chiringuito colonial) a nivel local, que de trabajar para hacer propuestas adecuadas para Galicia: de ahí que ni el 20D15 ni el 26J16 Ciudadanos presentara un programa específico para Galicia: solo les interesa la metrópoli.
   Todos los ciudadanos gallegos que quieran defender ideas políticas consideradas "de centro" (en su sentido amplio espectro, incluyendo muchas que también defienden el PP y el PSOE) y de regeneración (acabar con la corrupción, con los despilfarros, con la gestión mala y politizada, con la injusticia social y el deterioro de la sanidad pública, con la burocracia y la hipertrofia de las administraciones, con los privilegios de partidos y políticos, con las puertas giratorias, con el control político de la justicia, con la falta de colaboración entre administraciones, con la mala calidad educativa, con la falta de igualdad de oportunidades, con el control político de los medios de comunicación...), todos ellos, no pueden -no podemos- apoyar a Ciudadanos.
   Hasta ayer muchos gallegos toleraban a Ciudadanos y lo consideraban el mal menor: la opción política menos mala... Yo mismo voté a Ciudadanos aplicando ese principio.
  Pero el día después del 26J podemos decir que C´s no tiene futuro. Quizá consiga mantenerse en el candelero, si hace urgentemente reformas drásticas y cambia totalmente de planteamientos. Pero los que conocemos Ciudadanos sospechamos que eso sería un milagro... y los milagros no existen. Y además la historia nos demuestra que los colonizadores nunca rectifican.
   Ciudadanos en Galicia está tocado de muerte: porque ha perdido la fuerza de centenares de afiliados y la confianza de miles de votantes.
   Los gallegos que compartimos esas ideas y que rechazamos los planteamientos de los actuales partidos, no podemos resignarnos. A partir de ahora hay que ponerse manos a la obra y buscar otra opción política libre de lastres y de corruptos, que aplique el sentido común para resolver los problemas de los gallegos (y de todos los españoles), sin populismos, sin fanatismos ni nacionalismos excluyentes.
   Atentos.

   PD: Comparando la variación de porcentajes de votos recibidos entre el pasado 20 de diciembre y ayer 26 de junio, Ciudadanos ha perdido porcentualmente en Galicia un 4.9% de los apoyos (pasa del 9.07% al 8.63%). Y desglosando por provincias, es en Pontevedra donde menos ha bajado: sólo un 1.45% (del 9% al 8.87%). En A Coruña ha bajado un 5.25% (del 9.91% al 9.39%, y eso que tenían al mejor candidato posible), en Lugo un 9.95% (se queda en el 6.92%) y en Ourense un 10.3% (se queda en el 7.06%). Empieza un declive, algo que ya le ocurrió a UPyD, que acabará con la extinción.

sábado, 25 de junio de 2016

Ya he reflexionado y el 26J voy a votar a Ciudadanos (a María Rey, cabeza de lista por Pontevedra).

   Ha servido de algo la jornada de reflexión de hoy. Había dicho que no lo haría, que no repetiría mi voto del 20D a Ciudadanos... pero voy a rectificar, y mañana les votaré: es la menos mala de las opciones posibles. Y quiero compartir mi decisión con mis amigos y con quienes siguen este blog.
   Las ideas que defiende Ciudadanos, calificables como de centro reformista, coinciden con las mías en mayor medida que las que defienden el PP y el PSOE. Además, la corrupción de esos dos partidos, sistematizada y encubierta desde sus cúpulas (mucho más en el PP, pero también en el PSOE, por ejemplo en Andalucía y en Vigo) me impiden plantearme la mínima opción de votarles (y me llevan a considerar a todos los que votan a Rajoy o a Sánchez cómplices de corrupción).
   De Podemos no me fío, y aunque me gustan muchas ideas que defiende (especialmente el rechazo a los grandes poderes económicos y su lucha contra el control que ejercen sobre los políticos, a costa de empobrecer al pueblo) me parece un partido peligroso para el orden, la libertad y la democracia (y he explicado los motivos que me causan ese rechazo: Ver).
   De los nacionalistas del Bloque (BNG) espero que esta vez consigan representación en Madrid, aunque no puedo compartir sus planteamientos antiespañolistas, xenófobos e impositores del pensamiento y la lengua única para todos los gallegos.
   Volviendo a C´s, Albert Rivera es, para mí, a nivel personal, el mejor líder de los cuatro en liza: me parece sensato, convincente, razonable y dialogante. Si a partir de mañana tiene el respaldo de suficientes diputados podrá contribuir a que tengamos en España un gobierno equilibrado, bien del PP sin autoritarismo y sin corrupción, bien del Psoe llevando a cabo una reforma progresista del sistema, o bien equilibrando a Podemos sin permitirles ni radicalismos antisistema ni que faciliten ilegalmente los independentismos... Si Ciudadanos fracasa mañana será por culpa del propio Rivera: por no haber cuidado su casa, su partido, de puertas para adentro...
   Quien siga mi Blog sabe que tengo muchas cosas contra Ciudadanos, especialmente sus despóticas actuaciones contra afiliados sin dar explicaciones, su falta de democracia interna... Y que dejen que caciques e incompetentes campen a sus anchas controlando el partido en muchos sitios, especialmente en Galicia.
   Centrándonos en las elecciones de mañana, si yo fuera un votante de la provincia de A Coruña, no votaría a Ciudadanos: por la imposición a dedo y contra la voluntad de los afiliados de un candidato al que conozco, que no me inspira ninguna confianza, y con quien me enfrenté en mi etapa en UPyD, cuando también protegido por la cúpula del partido, fue impuesto fraudulentamente como candidato por la provincia de Pontevedra.
María Rey junto a Albert Rivera, en el acto de campaña
en el paseo del Náutico de Vigo este lunes (VER)
   Pero mi voto desde Vigo servirá para elegir diputados por la provincia de Pontevedra. La cabeza de lista es María Rey, concejala de C´s en la capital, a la que no conozco personalmente. Me parecía buena política y buena persona hasta que leí en prensa hace unos días que había falsificado una tarjeta de misnusválido para aparcar su coche en zonas reservadas. La prensa decía que María Rey no quería dar explicaciones sobre el asunto, que era algo personal, que ya había pagado una multa por hacer algo mal, y que le bastaba con tener el apoyo de su partido... Nada de eso arreglaba el rechazo que la noticia me había causado (a mi y a miles de potenciales votantes): al revés, agravaba la situación...
   Pero tuve la suerte de escuchar en la radio, por casualidad, el pasado miércoles, en un debate en La Ser con candidatos de Pontevedra, las explicaciones que María Rey daba personalmente ante los ataques de Miguel Fidalgo, del PP de Vigo: y lo que escuché me hizo cambiar de opinión.
  Y me ha quedado muy claro (más que antes) que los medios de comunicación pueden manipular a la opinión pública: sobre todo si están subvencionados por los grandes partidos, que les impulsan a machacar a los nuevos candidatos, como los de C´s, que pueden acabar con su monopolio.
El debate al que me refiero. María Rey
es la segunda por la izquierda, de blanco.
   María Rey explicó que, cuando sucedieron los hechos, su pareja era minusválido, y algunas veces usaba su coche o iban juntos (él en su coche), y que en alguna ocasión ella le llevó al centro en su coche y aparcó en zona reservada, y después retiró el coche ella sola; y en otras ocasiones él le pidió que recogiera el coche que había dejado aparcado..., y cuando lo estaba haciendo la policía le pidió la identificación. Además, la considerada falsificación no era una falsificación sino una fotocopia de la tarjeta, debido a que el original se había estropeado o decolorado por el sol... Aunque la justicia concluyó que las actuaciones de la ahora candidata había sido irregulares y reprochables, había circunstancias y explicaciones que suavizaban o disculpaban su comportamiento....
   Le mandé un mensaje a María Rey manifestándole mi asombro por el hecho de que Ciudadanos no hubiera sabido salir en su defensa con contundencia, dando explicaciones y pidiendo disculpas. Se me ocurre que deberían despedir al responsable de su campaña electoral -no sé quien es ni me importa- por incompetencia manifiesta en este asunto. (Pienso que rodearse de incompetentes es algo muy propio de Partidos despóticos y caciquiles, como C´s en Galicia, donde echan fuera a los afiliados buenos y se quedan con una mayoría de pelotas mediocres). Ciudadanos debería haber hecho un esfuerzo para conseguir explicar en todos los medios los alegatos que María Rey había manifestado en aquel debate en la radio. Le escribí que eso le iba a hacer perder muchos votos, y le conté que una buena amiga mía, que tiene un hijo con una enfermedad que le obliga a desplazarse en silla de ruedas, estaba indignada. Me sorprendió la reacción de María Rey, quien me pidió el teléfono de mi amiga para llamarle y darle explicaciones personalmente. Y efectivamente así lo hizo, como me confirmó mi amiga ayer.
   En fin: a ver si Ciudadanos consigue en las elecciones de mañana un diputado por Pontevedra: es la última vez que les doy mi apoyo. Después de votar, pasaré a considerar definitivamente a Albert Rivera como un adversario político, y a Ciudadanos como un partido internamente corrupto: van por el mismo camino y acabarán como UPyD. Y me dedicaré a buscar o a crear un nuevo partido de centro que sea digno depositario del voto de millones de españoles que compartimos un mismo espacio ideológico y una exigencia democrática que no nos satisfacen los partidos tradicionales, incluido ahora Ciudadanos: nos han defraudado.
   Igual que Rivera le dice a Rajoy que no puede gobernar sin arreglar antes la corrupción del PP, tampoco Rivera puede hacerlo mientras su partido no respete a los afiliados, traicione sus estatutos y sus principios, y funcione a base de autoritarismo antidemocrático y como una mafia. Una pena.

PD. Al Alcalde de Vigo (Abel Caballero, PSOE) le pillaron aparcando su coche en zona de Minusválidos. La fotos de esa noticia (que los medios comprados por el Alcalde no publicaron) no dejan lugar a dudas: VER,
PD: A un concejal del PP de Badajoz le costó el puesto político aparcar en plaza de minusválidos, pero porque se puso chulo con la policía diciendo que él aparcaba donde quería VER
PD: El PSOE de Jaén fue multado por ocupar una plaza de minusválido para poner una mesa de recogida de firmas VER

PD: Artículo: sobre las personas discapacitadas y la democracia.

lunes, 20 de junio de 2016

El aumento de la desigualdad, el mayor fracaso del PP de Rajoy: solo por eso no deberían seguir gobernando.

   ¿Qué pensaríamos de un padre de familia que, faltando comida para los suyos, permitiera que unos hijos comieran cada vez más, mientras que los otros hijos y el resto de la familia tuvieran cada día menos comida? Pues ese ejemplo sirve para entender lo que está haciendo Mariano Rajoy.
   El presidente en funciones del gobierno y candidato a la reelección por el PP presume de que estos cuatro años las cosas han mejorado, económicamente, en España. Pero la realidad es que han mejorado solo para unos pocos, y han empeorado para muchos más.
   Los datos publicados sobre aumento de la desigualdad en España son unánimes e incontestables. Y no pueden atribuirse solo a la crisis, porque esos índices de desigualdad han aumentado en nuestro País mucho más que en los demás de nuestro entorno.
   Sorprende que nadie o casi nadie en el PP considere un problema la creciente desigualdad, y que no hagan propuestas para luchar contra ella. De hecho, ni siquiera suelen hablar del tema... Supongo que es porque les da vergüenza lo que está pasando.
   Una sociedad cada vez más desigual es una sociedad enferma, que genera sufrimiento evitable y que tiene muchas posibilidades de acabar en una crisis violenta: nadie puede ser completa o suficientemente feliz viviendo en una sociedad así. A la vista de esa realidad, nadie que sea sensato puede pensar o decir que en España las cosas van bien, que hay que seguir por ese camino. Es una falacia, una imprudencia: un suicidio colectivo.

Noticia publicada en El Confidencial 18 de enero de 2016 (Ver)
   Como afirmó John Rawls, profesor de Filosofía política de Harvard: "el bienestar de una sociedad depende del bienestar de la peor situación individual: porque la sociedad es tanto mejor si mejora el bienestar de los demás". Un buen gobierno debe promover la libertad y la justa igualdad de oportunidades, asumiendo las diferencias (el que más se esfuerza y más trabaja tiene derecho a tener más) pero aplicando la justicia distributiva, según lo que Rawls llama principio de la diferencia, que permite una asignación a cada individuo que no coincide con el igualitarismo estricto, para lograr que los miembros menos aventajados de la sociedad queden materialmente en una mejor situación de lo que estarían bajo ese igualitarismo.
    El individualismo debe ser controlado por el Estado para impedir que la gente caiga en la codicia, la corrupción y la violencia, pero sin impedir el ejercicio de la libertad individual: ese es un equilibrio difícil de conseguir, pero necesario para que la sociedad progrese de la mejor manera posible. Un partido que tengo entre sus prioridades reducir la desigualdad, no puede gobernar nuestra sociedad.
Noticia de La Vanguardia 7 de octubre de 2015 (Ver)
En España la situación empeora incluso para los que consiguen trabajo.
   La política fiscal del PP favorece a las élites, no combate el fraude fiscal, estimula la economía sumergida, abandona la progresividad de muchos impuestos... En mi opinión, nadie que defienda la justicia y la paz social, el bien común, la solidaridad... incluso nadie con sentimientos cristianos, debería apoyar al PP, sabiendo que está favoreciendo la desigualdad, la injusticia social, al no controlar al individualismo ni a su vertiente económica: el capitalismo. Nadie cuyas circunstancias sociales y económicas hayan empeorado estos cuatro años debería votar al PP.
    Considero que los que van a votar a Rajoy y a su partido son aquellos a los que les ha ido bien durante la pasada legislatura. Puede ser que hayan mejorado su riqueza y su nivel de vida actuando ilegalmente (corrupción y delincuencia), teniendo suerte, o mediante mucho esfuerzo personal (y comportándose de manera honrada): pero incluso en ese tercer caso, si votan al PP, teniendo en cuenta lo dicho, no dejan de ser unos egoístas.

Titular en El País hace dos semanas (Ver)

sábado, 18 de junio de 2016

Marhuenda, director de La Razón, critica a Rivera y defiende cínicamente a Rajoy en un artículo de opinión; y después borra los comentarios de los que no estamos de acuerdo.

Marhuenda en su artículo, volcado en la defensa de
un impecable Rajoy, sobre quien nadie tiene sospechas
o dudas. El arquetipo del político honrado, vamos.
   Anoche leí el artículo de opinión que el director de La Razón publicó en su propio medio, titulado: "La desfachatez soberbia de Rivera" (ver). Tras esa frase gramaticalmente discutible, Marhuenda manifestaba su indignación y criticaba a Rivera por vetar y lanzar graves acusaciones contra Rajoy, y tachaba al líder de Ciudadanos de soberbio, arrogante, desconcertante, entregado a los socialistas y agresivo contra el PP. Y afirmaba el Sr. Marhuenda que Rajoy "ha tenido una trayectoria impecable en todos los cargos públicos que ha ocupado desde que comenzó su carrera", y que "Nunca ha existido ni la más mínima sospecha o duda sobre su gestión. Ni una peseta o un euro. Es el balance de un político honrado."

Mi comentario, antes de ser borrado.
   Escribí un comentario (en la página de La Razon) criticando su punto de vista. Daba mi parecer sobre el autor de ese artículo, calificándole de fanático ciego. Ya sé que es una redundancia, porque según el diccionario un fanático es aquel que defiende apasionadamente creencias, opiniones, ideologías, etc., y que está entusiasmado ciegamente por algo (Ver).
   Marhuenda tiene derecho a creer firmemente en la honradez de Rajoy: pero no puede negar el hecho de que millones de españoles estamos convencidos de su corrupción, y de que es responsable directa o indirectamente de las irregularidades cometidas por dirigentes del PP (Gúrtel, Bárcenas, Púnica, Rita Barberá... Ver casos, Ver ejemplo). Marhuenda lo niega y cae en el cinismo, entendido cinismo como desvergüenza en la defensa de acciones reprochables.
   Según la encuesta del Gesop publicada hace tres meses, el 60% de los españoles culpa a Rajoy de la corrupción del PP.
No todo el mundo piensa, como dice Marhuenda,
que Rajoy es un político honrado. Enlace a la noticia.
   Continué mi comentario diciendo que es bueno abrir los ojos a los votantes del PP (como hace Rivera) para que no voten engañados pensando que Rajoy no es responsable de su corrupción. Y añadí que  fue el propio Rajoy el que se puso el veto a sí mismo al rechazar presentarse a la investidura como Presidente, cuando el Rey se lo pidió. Y concluía con una opinión, que coincide con la idea de Rivera y de muchos otros: España no se merece soportar otra vez a Rajoy.
   Un lector de esa noticia de la Razón, encubierto bajo el seudónimo de Don Quijote Rafael, respondió a mi comentario, perdonándome la vida: "Tranquilo hombre, le soportaremos a Ud. aquí".
   Pero a Marhuenda no le gustó lo que yo había escrito, y hoy he comprobado con sorpresa que mi comentario en La Razón ha sido borrado. Al igual que otros comentarios cuyo contenido (supongo que crítico) desconozco.

Mi comentario fue borrado (en amarillo).
Y otros más, como pued comprobarse en esta misma captura.
   Un periódico dirigido por una persona que actúa como ha hecho el director de La Razón resulta poco o nada fiable. Personalmente me parece que no encaja bien en el sistema democrático. Manifiesta una visión totalmente sesgada de la realidad, y esa manera de proceder, vertida en un medio de comunicación, aleja a la opinión pública de la verdad. Y Marhuenda (y/o La Razón) ha demostrado intolerancia hacia quien no opina como él o le critique (mientras que él sí que puede criticar a los demás).
  Si Marhuenda fuera un político al servicio de unas siglas tendría que aceptar su actuación. Pero lo que ha hecho le aleja de ser un buen periodista, y le acerca más a ser "la voz de su amo", al servicio en este caso del PP y de los poderes fácticos que lo sustentan, pura propaganda partidista, convirtiendo a su periódico en un panfleto: su credibilidad queda reducida por debajo del límite de lo aceptable.        En mi opinión, Marhuenda no puede ser digno director de un medio de información supuestamente independiente; y puede ser considerado un manipulador intolerante: un peligro para el derecho a la información veraz y, consecuentemente, para la democracia.


ABC daba esta noticia el día 25 de mayo (Ver).
En La Razón lo ocultaron.