viernes, 31 de julio de 2015

Carmela Silva engaña a miles de vigueses, que responden a sus mentiras con aplausos (y además le votan).

Besteiro, Sánchez, Caballero y Silva,
4 grandes del PSOE, hace 2 meses en Vigo.
 Carmela Silva, la inseparable número dos de nuestro alcalde, fue la primera en intervenir en el mitin de fin de campaña del PSOE, celebrado el 22 de mayo en la Plaza de la Independencia de Vigo, con la presencia del líder nacional del partido, Pedro Sánchez, y del líder gallego José Ramón Gómez Besteiro.
   La que desde hace unos días es Presidenta de la Diputación de Pontevedra se dedicó a elogiar desaforadamente a Abel Caballero (llegó a decir que el alcalde paseaba tanto por la ciudad hablando con los vigueses que prácticamente nos conocía a todos y cada uno de nosotros por nuestro nombre: en ese momento Pedro Sánchez puso cara de buscar la cámara oculta); y Silva también se dedicó a criticar a la candidata del PP, Elena Muñoz. Y dijo en tono despectivo: "A Abel caballero le conoce todo el mundo en Vigo; en cambio a la candidata del PP no la conoce nadie, ni la quieren conocer".
   En un momento determinado Carmela Silva contó que Elena Muñoz había propuesto, en su campaña electoral, crear un billete cultural para entrar en los museos de la ciudad con descuento, y Carmela dijo que eso demostraba que la candidata popular no se enteraba de nada de lo que pasaba en Vigo, porque -según afirmó con énfasis y sorna- "los museos de Vigo ya son gratuitos".

   El pasado fin de semana fui, con familia y amigos, al Museo del Mar de Vigo: la entrada me costó tres euros. Pregunté desde cuándo cobraban, y me confirmaron que llevan años haciéndolo. También he comprobado que otros museos de Vigo (no todos) cobran entrada para ser visitados (Verbum, Liste,...).
   Carmela Silva mintió en aquel mitin: los museos de Vigo no son gratuitos (al menos no todos), y un billete conjunto supondría un ahorro y un estímulo para visitarlos. Pero mintió con tanta seguridad y convencimiento, que en vez del abucheo del público provocó sus aplausos, junto a las risas burlonas dirigidas contra la candidata del PP. El público votante del PSOE allí presente demostró su palmerismo: masas dirigidas al servicio del poder, estómagos agradecidos, gregarios acríticos, defensores de la indecencia...
  
   Es preocupante vivir en una ciudad donde tantas personas demuestran un nivel democrático tan precario o inexistente. Lo normal y deseable sería que la mayoría de los habitantes de Vigo fueran personas razonables, situadas en el ámbito de la justicia y de la democracia, y que estuvieran bien informadas. Si así fuera, no se les ocurriría votar a un partido dirigido por personas que mienten una y otra vez, que no paran de hacer falsas promesas y que no dan explicaciones de casi nada (como es el caso de Caballero, algo comprobado en múltiples ocasiones), que amenazan a los vecinoslos llaman nazis, y regalan a sus familiares salarios públicos por trabajos ficticios (como parece que hizo Carmela con su cuñada, y la justicia lo está investigando), que están imputados por corrupción (como Ángel Rivas, que vendía su propio hormigón al Concello), o que fueron los que dirigían las cajas gallegas y aprobaron las "Preferentes" con las que robaron los ahorros de miles de gallegos (como la nueva concejala socialista, amiga de Caballero, Ángeles Marra)...
   Es consolador pensar que sólo 72.000 vigueses (de los casi 300.000 que somos) han votado a Abel Caballero y a Carmela Silva a pesar de sus mentiras. Espero -por nuestro bien y el de la ciudad- que cada vez sean más los vigueses que detecten la falsedad de esos políticos y que actúen en consecuencia, y que no solo no les voten sino que les exijan responsabilidades por traicionar con su falsedad la confianza que el pueblo ha depositado en ellos. Ellos (Caballero y Silva) saben que se mantienen en el poder y que consiguen ser votados gracias a sus mentiras, a la compra de voluntades con favores y subvenciones, y al control que ejercen de los medios de comunicación a los que pagan (vía publicidad y otras) con dinero público.
   Los Vigueses no nos merecemos un gobierno de políticos mentirosos, y yo confío en que poco a poco toda esa casta vaya quedando en evidencia. La historia colocará a Carmela Silva y a Abel Caballero en su sitio, para vergüenza de sus seres queridos (si es que los tienen, dejando aparte el interés por gozar de sus favores).

viernes, 24 de julio de 2015

Fernando Savater es culpable de la desaparición de UPyD. ¿Se le puede acusar de idiotez o de cobardía?

   Ahora que UPyD languidece y está apunto de morir, Fernando Savater lo ha reconocido: "A veces siento que tengo la culpa de la crisis interna de UPyD". Efectivamente, el filósofo y escritor tiene motivos para sentirse culpable.
   Savater tuvo gran parte de responsabilidad en el nacimiento y primeros pasos de UPyD. Pero después no hizo nada o casi nada cuando empezaron los problemas en su partido. Me atrevo a afirmar que se mostró irresponsable o pasota, y ciertamente "idiota" (según los griegos, tal como el mismo nos enseñó).
   Incluso en algunos casos dio muestras de cobardía. Al menos desde mi punto de vista y con los datos que yo tengo: me refiero a cuando en el II Congreso de UPyD, de noviembre de 2013, Savater defendió en su discurso inaugural que había llegado el momento de afrontar la unión con otros partidos (haciendo una clara referencia a Ciudadanos): pero Rosa Díez mandó censurar el video de su intervención y además afirmó que nadie en ese Congreso había hablado de pactar con otros partidos... Savater no dijo nada ni se atrevió a quejarse ante semejante desprecio, que también era una falta de respeto a la verdad y una muestra del autoritarismo reinante en UPyD.

   Se podría decir que la crisis de UPyD "eclosionó" hace un año, en agosto de 2014, cuando su eurodiputado Francisco Sosa Wagner publicó un artículo en El País en el que reflexionaba sobre los resultados que habían tenido en las elecciones europeas, pidiendo un acercamiento a Ciudadanos y la superación de las prácticas autoritarias que se daban en la dirección del partido.
   Pero muchos (sobre todo los que lo hemos vivido desde dentro) sabemos que la degeneración de UPyD comenzó bastante tiempo antes, como consecuencia de la falta de democracia interna y del despotismo con el que Rosa Díez gobernaba el partido, despreciando los principios de regeneración y de rectitud plasmados en el Manifiesto Fundacional de UPyD, documento del que el propio Savater había sido principal redactor ideológico.


Cuando ha reaparecido, ya era tarde.
  Savater no es tonto, y pronto se debió dar cuenta de que las cosas no iban bien. No comentó nunca el hecho de que más de 100 de los 127 Fundadores de UPyD (muchos de ellos de la plataforma Basta Ya) hubieran abandonado el partido en sus primeros años de vida, la mayoría de ellos criticando a Rosa Díez. No defendió (al menos durante los primeros años) a los que eran expulsados del partido o forzados a marcharse, como en el caso de Mikel Buesa. Se apartó de la primera línea y dejó que UPyD fuera perdiendo fuerza, degenerando. Surgió la crisis y Savater se mantuvo al margen; y cuando quiso reaparecer y hacer algo ya era demasiado tarde.
   Pero tampoco ahora ha sido coherente: antes del reciente Congreso Extraordinario declaraba: "es indispensable que UPyD se dé un buen lavado de cara, sin prescindir de nadie pero tratando de renovar la primera fila y de recuperar a algunos de los que se sintieron maltratados por falta de tacto". Nada de eso pasó en el Congreso, en el que ganó (aunque sin mayoría, sólo con 802 votos) el delfín de Rosa Díezy en la primera fila de UPyD siguen estando los miembros de su denostado equipo de gobierno. Y sin embargo, después de ese Congreso, Savater ha afirmado que se ha alegrado del resultado, con el argumento de que "Herzog es una persona muy valiosa que ha encabezado la lucha contra la corrupción". No era eso lo que exigía poco antes como indispensable para salvar a UPyD: me resulta incongruente, y casi casi cínico.

   Me imagino que Fernando Savater podía estar pensando en UPyD cuando escribía en su reciente libro Ética de Urgencia: “En la vida hay cosas que empiezan muy bien y poco a poco se van estropeando por lo que sea, y entonces hay que cambiarlas. Los romanos tenían un aforismo: corruptio optimi pessima, que significa que cuando lo que se corrompe es bueno, el resultado será peor que si solo hubiese sido malo. Así que cuando los políticos se estropean hay que cambiarlos por otros. Y hay que ofrecerse y participar para seguir viviendo en un sistema que nos permite cambiarlos. (.) Si nadie está interesado en señalar las falsedades que los políticos intentan que nos traguemos, podemos ofrecernos para decir las verdades que nadie quiere escuchar. Ese es el campo de batalla de la democracia.” (pág. 116 y 117).
   Savater vio que UPyD se estropeaba y no hizo lo que tenía que hacer (y podía haberlo hecho) para cambiarlo: no dijo las verdades que Rosa Díez no quería escuchar. Abandonó el campo de batalla de la democracia. Los dioses no le amarán por ello, y él lo sabe.

   PD y conclusión: Unas veces se gana y otras se aprende. Aprendamos de los errores de los demás. Cuidemos la democracia (que es cuidar nuestra sociedad) sin flojear nunca, sin mirar hacia otro lado (como han hecho tantos en UPyD), actuando según nuestras responsabilidades cuando tengamos que hacerlo. Savater es sabio y ya habrá tomado buena nota: espero que trate de compensar el daño que ha supuesto el fraude y el fracaso de UPyD. Y nosotros renovemos el compromiso de luchar por mantener y extender el fuego sagrado, la Luz... aunque algunos de nuestros héroes flojeen.

martes, 21 de julio de 2015

La solución al problema foral vasco: aplicar esos privilegios a todas las Comunidades.

   Hoy se cumplen 139 años de la promulgación de la ley que abolía los Fueros Vascos.
   En 1707 el primer rey Borbón de España, Felipe V, abolió los fueros Aragoneses y de toda España, con excepción de los de Navarra y las provincias vascas, como muestra de agradecimiento por su valiosa ayuda en la Guerra de Secesión por la que se había hecho con el trono.
   Durante el siglo XIX se produjo un conflicto entre ese régimen foral que mantenía unos privilegios heredados de la edad media (de fiscalidad propia y de exención del servicio militar fundamentalmente), y el régimen constitucionalista, heredero de la revolución francesa y del liberalismo, que defendía (y defiende) la igualdad de derechos y deberes para todos los ciudadanos.
Fernando de Aragón, en 1473, en
la Jura de los Fueros  de Vizcaya.
   Los vascos defendieron sus Fueros frente al gobierno central, aliándose con los carlistas y con los sectores más tradicionales de la Iglesia, que veía con malos ojos al liberalismo. En febrero de 1876 acabó la tercera guerra carlista con la entrada de Alfonso XII en Pamplona, y cuatro meses después se promulgaba la nueva Constitución, en la que (como novedad respecto a las anteriores) no se decía nada de los Fueros Vascos. Y la Ley de 21 de julio de ese mismo año los abolió definitivamente.
   El dictador Franco otorgó Fueros a Álava y a Navarra por haberse puesto de su lado en el alzamiento golpista contra la república.
   La Constitución española de 1978 en su Disposición Adicional Primera recuperó los derechos históricos de los territorios forales (Navarra y País Vasco), retrotrayendo la legislación hasta 1841.
   Es indudable que esa peculiaridad de mantener la independencia en algunos aspectos tributarios, fiscales o civiles, supone una ventaja para los ciudadanos españoles que viven en esas comunidades lo que resultan incompatible con principios constitucionales esenciales, sobre todo con los que hacen referencia a la igualdad.
   La gran mayoría de vascos y navarros defienden el mantenimiento del régimen foral. Eso demuestra que el egoísmo es una característica que podemos llamar "constitucional" del ser humano. Pero la mayoría del resto de los españoles defendemos que se supriman esos privilegios históricos, igual que los vascos defenderían que otras Comunidades no tuvieran privilegios históricos de los que ellos carecieran.
   ¿Cuál puede ser una solución? Yo no soy jurista, pero propongo no suprimir sus privilegios forales a vascos y a navarros, sino aplicar -e igualar- los mismos derechos forales en todas las regiones o Comunidades.
   Los vascos no podrían protestar, porque a ellos no se les quita nada; y todos los españoles veríamos con satisfacción como se supera una injusta situación ancestral de ventajas y desventajas que hoy en día ninguna persona objetiva e independiente podría defender. Si esos privilegios son buenos para los vascos, también lo son para todos los españoles.
   Espero que esta situación de falta de equidad que padecemos en España se resuelva en la próxima legislatura, ya que aplicar mi propuesta no precisa modificar la Constitución (no así suprimir los privilegios forales vascos). Y pido a los partidos políticos que la lleven en sus programas.

sábado, 18 de julio de 2015

Necesito que Albert Rivera me conteste: ¿por qué Ciudadanos ha rechazado mi afiliación?

(La fecha está equivocada: debería decir 15 de junio).
   El día 15 de junio recibí un correo de la Secretaría del Comité Ejecutivo de Ciudadanos en el que me decían:
   "Apreciado Pedro María Larrauri Puebla. Por la presente adjuntamos su revocación de afiliación. Sin más, Reciba un cordial saludo".
   Y en archivo adjunto, el documento que reproduzco al lado.
   Ese mismo día les respondí, manifestando mi sorpresa y desconcierto: les recordaba que yo no incurría en ningún supuesto de incompatibilidad para afiliarme a su Partido, y les pedía que me dijeran los motivos por los que habían rechazado mi solicitud de afiliación. No me han contestado.

   El día 31 de mayo había hecho, en su Web, los trámites para afiliarme. Ese mismo día recibí un correo automático con el siguiente encabezamiento: Ciudadanos - Estado del proceso de alta/afiliado.
   En él me decían: "El proceso de afiliación online se ha efectuado correctamente. Recuerda que éste es un primer paso, en breve el coordinador de la agrupación que has seleccionado en el formulario de alta se pondrá en contacto contigo para validar la situación y para que formalices la afiliación. Es necesario el aval del consejo de agrupación". El correo acababa dándome las gracias (por afiliarme) "de parte de todos los miembros de Ciudadanos".
   Pero a pesar de lo que me decían en el correo (lo que he marcado en negrita), nadie de la agrupación local de Vigo se puso en contacto conmigo. Y como ya he dicho, me "despidieron" sin más, sin haberme dejado entrar, y sin darme ninguna explicación.
   Me puse en contacto por WhatsApp con el coordinador de la agrupación de Ciudadanos en Vigo, Modesto Comesaña (a quien conozco bien por haber coincidido ambos en UPyD), ya que se supone que fue él quien informó a Barcelona, y me contestó: "No tengo nada que decir"

   Detecto en estos hechos, por parte del partido Ciudadanos un incumplimiento de sus propios Estatutos, a lo que se añade una grave falta de respeto, de prudencia y de sentido común, pues las decisiones injustas que tomen se volverán contra ellos...
   El artículo 2.1 de los estatutos de C´s establece quién puede afiliarse al partido: "Podrá ser afiliado a C's cualquier persona física mayor de edad que no tenga limitada ni restringida su capacidad de obrar y no pertenezca a otro Partido político". No hay ninguna otra condición más que las expuestas.
   A continuación, el artículo 2.2 dice: "La cualidad de miembro del Partido se adquiere a solicitud del interesado y previo acuerdo del Comité Ejecutivo o de la Comisión ad hoc que éste designe en cada caso. Una vez aceptada una solicitud de afiliación, se establece un periodo de carencia de seis meses, durante el cual el Comité Ejecutivo podrá acordar de manera motivada revocar su aceptación".
   En mi caso les han bastado 15 días para que, incumpliendo sus propios procedimientos (pues nadie se puso en contacto conmigo) y de manera arbitraria y despótica, sin motivos (tal como exige su propio Estatuto), violaran el derecho Constitucional que se supone tengo de afiliarme a cualquier partido siempre que no incumpla sus reglas, dado que el artículo 6 de nuestra Constitución establece que los partidos políticos son el instrumento fundamental que tenemos los ciudadanos para participar activamente en política.

   Hace tres años pude hablar con Albert Rivera durante una visita que hizo a Vigo, y tras felicitarle por su trabajo político le dije que si yo no fuera de UPyD (por aquel entonces era el coordinador de ese partido en Vigo) me haría de Ciudadanos. Ha pasado ya más de un año desde que me echaron de UPyD por denunciar su falta de democracia interna y el despotismo de sus dirigentes. Voté Ciudadanos en las europeas del 2014. No lo hice en las pasadas municipales porque el candidato elegido para Vigo abandonó la lista tras empezar la campaña electoral, y no me pareció serio. En estos momentos considero que la alternativa política que ofrece Ciudadanos es la mejor de todas las posibles, y como ciudadano responsable estoy dispuesto a colaborar en su éxito, en el desarrollo y aplicación de sus propuestas.

   ¿Por qué no me han permitido afiliarme?
   ¿Alguien me lo puede explicar?
   Entiendo que Ciudadanos expulse a un afiliado que actua en contra de las normas del partido, o que no permita a alguien que solicita la afiliación serlo si descubre algo en él que le incapacite o lo desaconseje: pero los motivos tendrán que ser objetivos, y no pueden quedar al capricho de nadie. Si C´s quiere ganarse la confianza de los ciudadanos tiene que ser ejemplar y transparente.
   Puede comprobarse que este tema de las expulsiones o revocaciones de afiliación reputadas como injustas no sólo me afecta a mí: ya se han dado casos en varios sitios, y se ha escrito sobre el tema. (Ver artículo muy preocupante, varios casos en Madrid). Pienso que dirección del partido no ha querido o no ha sabido afrontar hasta ahora este asunto. ¿Será que Albert Rivera no sabe nada? ¿Lo sabe y lo permite...?
   Una hipótesis para explicar por qué pasa eso es que "ciudadanos" que se han hecho con el poder del partido en sus respectivas localidades o comunidades no quieren que entre nadie más en el partido. Me temo que si Ciudadanos no pone remedio, pondrá en peligro su asentamiento en toda la geografía española. Sería triste y penoso. Confiemos en que no sea así, y en que Albert Rivera y los dirigentes de Ciudadanos resuelvan cuanto antes este escandaloso problema.

jueves, 16 de julio de 2015

Alvaro Cunqueiro no fue franquista: tratarle como tal y retirar el nombre de su calle en Madrid es un error y una ofensa. Petición vía Change.org a la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena. Firma. Gracias.

Pincha aquí para ir a change.org y firmar la petición. Gracias.

   Estimada Manuela Carmena:
Nos hemos enterado de que tiene usted la intención de cambiar el nombre a la calle Álvaro Cunqueiro de su ciudad, debido a que ese escritor gallego figura en la lista que la Asociación para la Memoria Histórica ha confeccionado, que incluye, según esa Asociación, a personajes que tuvieron relación con la sublevación militar o la represión de la dictadura franquista, a los que su Gobierno municipal quiere hacer desaparecer del callejero de Madrid.
Le aseguramos que considerar a Álvaro Cunqueiro un franquista y quitarle el honor de tener una calle a su nombre en Madrid por ese motivo sería un grave error por su parte, además de una ofensa a todos los gallegos.
Los firmantes de esta petición le solicitamos encarecidamente que rectifique y que no lo haga.
   PD: Parte informativa, para su conocimiento:
Xuntos en Mondoñedo, fai uns 25 anos.
Eu xa vou vello, mais Cunqueiro mantense moi ben.
El insigne escritor gallego (Mondoñedo, Lugo, 1911) creó en 1930 la revista Galiza, escrita sólo en gallego y en la que promocionaba el autonomismo: en esa revista escribieron Castelao, Otero Pedrayo y otros insignes nacionalistas. Cuando se instauró la II República, Álvaro Cunqueiro participó en actos de la ORGA (Organización Republicana Gallega Autónoma) e ingresó en el partido Galeguista de Alexandre Bóveda: colaboró con su órgano de expresión A Nosa Terra e hizo campaña (escritos y mítines) a favor del Estatuto Gallego.
Cunqueiro fue uno de los miles de gallegos (y españoles en general) a los que la división que se formó tras la sublevación de Franco le pilló en la zona llamada nacional, y tuvo que hacer algunas cosas en contra su voluntad para poder sobrevivir.
En verano de 1936, tras el golpe de estado militar, los sublevados  franquistas se hicieron con el poder en toda Galicia. Muchos amigos de Álvaro Cunqueiro fueron asesinados, entre ellos su editor Ánxel Casal. El padre de Cunqueiro, preocupado porque a su hijo le pasara lo mismo si seguía en Mondoñedo o si iba a Santiago, le envió a Ortigueira, en la costa norte de Coruña, donde amigos de la familia le encubrieron: Cunqueiro tuvo que trabajar dando clases y le obligaron, a modo de coartada, a colaborar con los medios de publicidad y prensa de la Falange local, para lo que tuvo que afiliarse a ese partido. Debido a la facilidad de su pluma, pasó a ser director del semanario local, y el año siguiente el director del periódico El Pueblo Gallego, órgano oficial de la Falange de Vigo, le reclamó para que se incorporara a la redacción. Los artículos de Cunqueiro se fueron haciendo famosos y varios editores de revistas franquistas reclamaron sus colaboraciones, a lo que tampoco pudo negarse. A finales de 1938 fue enviado a San Sebastián, a trabajar en la revista La Voz de España; y al acabar la guerra le aconsejan ir a Madrid, donde se instaló y trabajó como escritor y periodista, durante los primeros meses en el periódico ABC.
Durante esa etapa de su vida Cunqueiro tuvo que disimular sus verdaderas ideas y se vio obligado a componer poesías en honor de los fascistas (poesías extrañamente malas, por cierto). En 1943 abandonó Falange, y al año siguiente se le retiró el carné de periodista tras un incidente con la embajada francesa. A partir de ese momento, según afirma su biógrafo Xosé Francisco Armesto, cualquier vinculación con el franquismo «representa descoñecemento ou supón acción malévola». Todo el resto de su vida dejó muy claro, con fina ironía y suma prudencia durante el régimen franquista, su talante democrático y su rechazo a toda censura y dictadura El propio Cunqueiro declaró alguna vez: “Nunca fui franquista. Fui escéptico ante él desde el primer día”. Tras su regreso a Galicia se centró en su trabajo como escritor, y fue director del diario Faro de Vigo entre 1965 y 70. Murió en 1981.
El nuevo Hospital de Vigo se llama
Alvaro Cunqueiro.

   Final: El Pueblo de Vigo y su gobierno (del partido socialista) han decidido que el Nuevo Hospital de Vigo, que está a punto de ser inaugurado, lleve el nombre de Álvaro Cunqueiro.
Sabemos que no se equivocará, señora Carmena: Álvaro Cunqueiro no fue un fascista ni un franquista, por lo que considerarle como tal y hacer lo que ha previsto hacer en la calle a la que el pueblo de Madrid quiso poner el nombre del escritor gallego como reconocimiento a su obra literaria, sólo se puede deber a fanatismo o a ignorancia: usted no es lo primero, y aunque haya podido ser engañada o caído en lo segundo, eso es fácilmente subsanable.
Gracias anticipadas por su rectificación. Contamos con que acepte tomar con nosotros, en plan informal, unas tapas de pulpo o unas ostras (ou ambas as dúas cousas), con un vino blanco gallego de los que Cunqueiro cantó, cuando venga usted a Vigo con cualquier motivo.
Un cordial saludo: Petición presentada por la Plataforma Xuntos. Vigo. Galicia.

lunes, 13 de julio de 2015

¿De qué sirve tener buenas playas en Vigo si no podemos aparcar sin ser multados?

Abel Caballero presumiendo de las 9 banderas
azules que tiene Vigo (VER)
   Un amigo me cuenta cabreado que hoy ha ido a una playa de Vigo y la Policía Municipal le ha puesto una multa por aparcar mal. Reconoce que estaba aparcado sobre una raya continua, pero no molestaba el paso, y no había encontrado ningún otro sitio donde aparcar; además, otros 10 coches delante y detrás de él también fueron multados. Todos cayeron en la trampa de la Alcaldía.
   Hay un principio que dice que si una persona incumple la ley, hay que penalizar a esa persona; pero si muchas personas incumplen la ley entonces el culpable o responsable de esa infracción es quien ha puesto la ley. Si la policía no quiere que nadie aparque ahí, puede poner bolardos, o señalizarlo muy claramente con amenaza de multa... Pero el problema es que no lo hace, porque saben que siempre aparcan coches en ese sitio...
Probablemente Vigo es la ciudad con más
plazas de aparcamiento (ver foto). Pero no
están disponibles para los ciudadanos.
   Nuestros gobernantes deben garantizar la calidad de vida de los ciudadanos. Y entre otras cosas que podamos disfrutar de los recursos naturales, en este caso de las playas. Para eso deben habilitar plazas de aparcamiento. Hay gobernantes que lo hacen: recuerdo una reciente visita al puerto y playa de la Puebla del Caramiñal, en la que me sorprendió un gran aparcamiento gratuito para los turistas. En Samil también hay plazas abundantes, aunque algunos días es imposible aparcar. Pero Sayanes y otras playas y zonas de Vigo son trampas para que los policías pongan multas.
   Aunque a la Alcaldía no le guste que se sepa, en la época de Abel Caballero Vigo se ha convertido en la ciudad gallega donde más multas ponen los agentes Municipales: según se ha publicado, si la cuantía total recaudada en multas se distribuyera por igual entre todos los vigueses tocaríamos a 30 euros cada uno cada año; mientras que en Coruña tocan a ocho euros. Vigo también debe ser una de las ciudades donde más difícil y más caro es aparcar en el centro, sobre todo desde que don Abel se obsesionó con las cínicamente llamadas "humanizaciones" (que implican pérdida de cientos de plazas de aparcamiento), y con ceder a empresas privadas la explotación de los aparcamientos subterráneos hechos en suelo vigués (propiedad por tanto de todos los vigueses). Y por otra parte Vigo es una de las ciudades de España con peor transporte público.
   ¿De qué va el alcalde de Vigo presumiendo de playas con bandera azul, si después no se puede aparcar en sus cercanías? ¿Es cierto que los policías tienen la misión de poner multas a la menor ocasión, y que la cantidad de multas que ponen repercute en su sueldo? ¿No debería el alcalde arreglar los problemas de aparcamiento en vez de dedicarse a recontar, con su risa sardónica, los millones de euros que nos saca con sus multas a los ciudadanos de Vigo, probablemente soñando con gastar ese dinero en poner barcos en rotondas, dinosetos en jardines instalados sobre las aceras que se han hecho con losetas de granito chino (y que a los dos años de su inauguración ya están estropeadas), y anacrónicas farolas de diseño aerodinámico en el casco vello?
Ultima valoración de la Calidad de Vida en las ciudades
realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios.
Vigo suspende. Ref: OCU.

   Otros artículos relacionados:
Vigo, la ciudad donde se ponen  más multas de tráfico.
El Alcalde de Vigo, responsable de la falta de aparcamiento y del cierre de comercios.
Los problemas de tráfico en Vigo han empeorado con Abel Caballero, quien miente, llegando a afirmar que Vigo es la ciudad con mejor tráfico de toda España.
La grúa municipal de Vigo, a la caza de coches bien aparcados (Trampas para los vigueses, mientras el alcalde se ríe).


domingo, 12 de julio de 2015

Rosa Díez será enterrada en una pirámide con los 802 afiliados de UPyD que todavía le apoyan.

   Este sábado el partido de Rosa Díez se ha autoadministrado una inyección letal. ¿Cómo hemos llegado a este extremo?
   Tras una brillante irrupción en el panorama político que les llevó a ser, en las Generales de 2011, el 4º partido nacional en número de votantes, UPyD comenzó su declive en las últimas elecciones europeas, se acercó al ocaso en las andaluzas, y llegó a la agonía en las pasadas municipales.
   Se pueden buscar muchas explicaciones a ese sorprendente proceso de caída y decadencia. Yo propongo la consideración de un dato muy significativo: la cifra record de 20.000 ex afiliados que ha conseguido tener UPyD en ocho años de vida. Otra cifra asombrosa: más de cien de los 127 miembros fundadores de UPyD se habían ido del partido a los 5 años, como reacción al absolutismo y a la prepotencia de Rosa y de su grupo de poder. El que investigue los motivos por los qué tantas personas que entraron convencidas e ilusionadas en ese nuevo partido se acabaron yendo (y algunos que tratamos de arreglarlo desde dentro fuimos expulsados), entenderá lo que quiero decir. El autoritarismo y la falta de democracia interna que se atrevió a denunciar hace un año el eurodiputado Sosa Wagner (quien fue duramente represaliado) sólo lo sufríamos los que estábamos dentro y no nos sometíamos al despotismo con que dirigía UPyD la cúpula de amigos de Rosa Díez. La traición a los principios del Manifiesto Fundacional fue en aumento. Se puede asegurar que el genuino UPyD ya no existía: había sido secuestrado y adulterado por un grupo de amigotes, y ya sólo quedaba "el partido de Rosa Díez". 
   A pesar de su absoluta resistencia a hacer autocrítica y de su cinismo al negarse a aceptar que ella era la máxima responsable de la debacle, Rosa Díez tuvo que acabar (tras las municipales de mayo de esta año) dimitiendo como líder del partido. Mejor dicho, de lo que queda del partido: sólo 4.028 afiliados. En un tardío intento por salvar los muebles, y ante las crecientes presiones de muchos que ya no aguantaron más (algunos se fueron), Rosa accedió a convocar un Congreso Extraordinario, que se ha celebrado este sábado.
   Pero Rosa se empeñó en seguir mandando en su partido y presentó y apoyó, para seguir dirigiéndolo, una candidatura formada por sus amigos incondicionales, comandada por su delfín. Esa candidatura oficialista de Andrés Herzog obtuvo 802 votos. La alternativa presentada por Irene Lozano y Toni Cantó (que era la única opción real que le quedaba a UPyD para cambiar su rumbo y no hundirse) obtuvo 745 votos. Dicen que Herzog ganó por 57 votos. Pero ese resultado se puede interpretar de otra manera: además de la de Irene Lozano había otras dos candidaturas, que obtuvieron 225 votos una y 61 la otra. En total las tres listas críticas contra Rosa Díez y contra su delfín tuvieron el apoyo de 1.031 afiliados, 229 más que la lista de Herzog. En UPyD siempre se ha defendido la elección de alcaldes y presidentes a doble vuelta: Rosa ha comprobado que la mayoría de los afiliados que han votado están en su contra. Si se hiciera una segunda vuelta Irene Lozano ganaría. Andrés Herzog debería reconocerlo y dimitir.
   Siempre he dicho que los mejores afiliados que tuvo UPyD ya se habían ido del partido, hartos de Rosa Díez y de su politburó. Hay excepciones, pero muchos de los que quedan siguen a Rosa Díez con los ojos cerrados en una actitud absolutamente sectaria y acrítica. Incluso cuando modificó los Estatutos para prolongar su mandato de dos a tres legislaturas, en contra del espíritu del Manifiesto, aplaudieron a su líder: y eso sólo es un ejemplo.
   Rosa Díez ha traspasado a Andrés Herzog el título de capitán de un barco que hace agua y se dirige a los arrecifes, con la consigna de seguir el mismo rumbo. Muchos afiliados que esperaron hasta este Congreso para intentar rectificar el desastroso rumbo del partido ya han tirado la toalla. Lo razonable es que se vayan todos. Las bajas ya han empezado (el primero Toni Cantó). Es posible que dentro de unos días nos enteremos de que en UPyD sólo quedan 802 afiliados.
   Lo que ha pasado en el partido de Rosa Díez (antes UPyD) será cantado por los juglares y estudiado en las facultades de ciencias políticas. Me hace pensar en los faraones egipcios que eran enterrados en una pirámide rodeados por todo su séquito y guarnición... y me viene a la cabeza la imagen de una pirámide magenta.
   Los que más pena tenemos somos los que creemos en las ideas de UPyD. Ya se ve que tendremos que buscar otros sitios para defenderlas.