sábado, 13 de enero de 2018

Historia de Tabarnia IV: Las áreas de predominio del Carlismo tradicionalista y reaccionario se corresponden con la Cataluña que no es Tabarnia.

   Hace unos días ha publicado D. Guillermo Fatás (Catedrático de Historia) un artículo titulado "Tabarnia: desmemoria del carlismo" (VER). Ese historiador ha comparado los mapas electorales del siglo XIX con los actuales, y ha comprobado que la zonas con más voto integrista y cerrado del carlismo en Cataluña se corresponde con el voto independentista. Y también que el electorado liberal catalán de antaño vivía en las comarcas catalanas que hoy votan por la Constitución, esto es: la actual Tabarnia.
   El carlismo fue un movimiento político que nació el año 1833, tras la muerte del rey Fernando VII, cuando grupos políticos conservadores no aceptaron que heredara el trono de España su hija Isabel II, y exigieron que fuera coronado Carlos María Isidro, hermano del difunto rey. No solo era cuestión de que fuera una mujer, sino que los carlistas se oponían al liberalismo y al progresismo emergente, aparecido tras la revolución francesa, y defendían el antiguo régimen: el absolutismo y la moral religiosa de la Iglesia Católica.
   El Carlismo ocasionó tres guerras civiles durante el siglo XIX, y en el siglo XX sus partidarios formaron un movimiento político que colaboró con Franco, luchando contra la República española. En la guerra civil los carlistas en Cataluña formaron un famoso batallón militar llamado Terç de Requetés de la Mare de Deu de Montserrat, y lucharon con gran entusiasmo por su causa. Los carlistas era también "uña y carne" con la Iglesia católica más tradicional: recientemente hemos visto como varios obispos y 300 sacerdotes catalanes han manifestado su apoyo pleno a la causa de la independencia: recuerdan a los llamados "curas trabucaires", que apoyaban a los carlistas con el grito de "Dios, Patria, Fueros y Rey".
   El historiador mencionado concluye que "Como en el siglo XIX, la faja litoral catalana vota las posturas menos integristas. Hoy incluye ya a las cinco ciudades más pobladas: Barcelona, L'Hospitalet, Tarrasa, Badalona y Sabadell." Y añade: "Tabarnia es un nombre nuevo, con voluntario aspecto de sarcasmo, para un fenómeno antiguo: el de la persistente oposición, en Cataluña como en otras partes de la compleja España, entre mentalidades integristas y aperturistas. España es así: una Cataluña en tamaño más grande. Y a la inversa.". Nada que añadir a tan magnífico y oportuno análisis, que recojo en mi Blog tras los tres artículos que versan sobre la historia de Tabarnia.

PD: Enlaces a Historia de Tabarnia 1, 2 y 3:
- Epoca Romana, los orígenes de Tabarnia: VER.
- Siglo XII, delimitación de las fronteras de Tabarnia: VER.
- La reconquista y repoblación de Tarragona, hace 900 años: VER


lunes, 8 de enero de 2018

Historia de Tabarnia (3 de 3): Novecientos aniversario de la reunificación de Tabarnia: cuando Barcelona recuperó a Tarragona.

(Tercer artículo sobre "hitos en la Historia de Tabarnia": ver abajo enlaces a los otros dos)

   Dentro de unos días celebraremos el noveno centenario de la reunificación de Tabarnia. La fecha la marca el documento firmado por Ramón Berenguer III el 23 de enero del año 1118, cuando el mencionado conde de Barcelona, consciente de su vinculación histórica y religiosa con las tierras del sur de Tabarnia, hizo el encargo al Obispo barcelonés Oleguer de restaurar la sede metropolitana de Tarragona y de repoblar ese territorio (que hoy llamamos Alta Tabarnia).
   Oleguer cumplió su cometido, ejerció de Arzobispo, y siglos después fue canonizado. San Oleguer, patrono de Tabarnia, obispo de Barcelona y de Tarragona, tuvo mucha influencia en la vida política de su época, demostrando el caracter conciliador y práctico de los tabarneses. Por ejemplo, gracias a su intervención en Zaragoza el año 1134 consiguió que se estableciera la paz entre los reyes Ramiro II de Aragón y Alfonso VII de León y de Castilla, paz que se demostró fundamental para el éxito de la reconquista..
   Resulta muy interesante ver cómo la historia de los siglos XI y XII nos ayuda a delimitar la frontera norte de Tabarnia:
   Cuando se produjo la invasión musulmana la sede arzobispal de Tarragona se trasladó a Narbona, en la septimania Francesa. Cuando los Francos establecieron la Marca Hispánica, se restauraron los obispados que eran sufragáneos de Tarragona, y se fundaron algunos nuevos: pero todos ellos seguían dependirendo de Narbona.
   Con el paso del tiempo se produjeron varios intentos de liberarse de la jurisdiccion eclesiástica narboniense. Se cuenta que el año 955 el monje Cesáreo de Monterrat acudió a Compostela y se hizo consagrar Arzobispo de Tarragona: al final se demostró que sus documentos eran falsos. El año 971 el Papa Juan XIII, a instancias del conde Borrel, firmó varios documentos para trasladar la archidiócesis de Tarragona (que seguía bajo el poder musulman) a Vich, y nombra Obispo metropolitano a Atón: pero Atón fue asesinado al regresar de Roma (a instancias de los partidarios de Narbona, como se puede entender si se sigue leyendo): Borrel quiso intentarlo de nuevo pero el ataque de Almanzor que saqueó Barcelona el año 984 le impidió continuar con sus propósitos y todo siguió igual...
    Durante gran parte del siglo XI el conde de Barcelona Ramón Berenguer I (llamado el Viejo), trató de reconquistar Tarragona y de restaurar la sede arzobispal metropolitana *. Pero no lo pudo hacer por las presiones de las casas de Cerdaña y Besalú, que dominaban los condados del norte de la Marca Hispánica y rivalizaba con el condado de Barcelona por la preeminencia en el nordeste de Hispania.
   Los condes de Cerdaña y Besalú eran aliados uno del otro y estaban emparentados con las casas francesas de Narbona, Carcasona y Toulouse, y no querían que se restaurara la diócesis de Tarragona para evitar que eso sirviera al Condado de Barcelona para aumentar su poder, restando a su vez poder a Narbona y a ellos mismos.
   La abuela del Conde de Barcelona, regente durante su minoría de edad, era Ermesinda de Carcasone, de origen francés y emparentada con las casas francesas, con los condes de Cerdaña y Besalú, y con el arzobispo de Narbona. Todos ellos maquinaban para hacerse con el control del condado de Barcelona y someterlo al gobierno de Narbona y de los Francos, y especialmente no querían que Ramón Berenguer cumpliera su propósito de reconquistar Tarragona para establecer allí un Señorío o Vizcondado, y para además restaurar y revitalizar la sede arzobispal Tarraconense (y dejar de depender de Narbona, situada en Francia, cuyos arzobispos eran claramente favorables a los condados de la Marca Gótica o Hispana situados al norte del de Barcelona, todos ellos favorables a seguir dependiendo de los reyes Francos, mientras Ramón Berenguer buscaba alianzas con Aragón). No podemos olvidar que la soberanía de los reyes de Francia sobre todos esos condados catalanes no cesó hasta el año 1258, con la firma del tratado de Corbeil (VER). 
   Ermisenda forzó el matrimonio de su nieto el Conde de Barcelona con una princesa de Narbona (año 1051), pero al entender que se estaba urdiendo un complot político, Ramon Berenguer repudió a la esposa con la que se acababa de casar. Ermisenda consiguió que el Papa le excomulgara por ello, y para solucionarlo el Conde tuvo que conceder a su maquiavélica abuela el señorío de Gerona, donde ya era obispo un hermano de Ermisenda, Pierre Roger de Carcasone, también favorable a continuar dependiendo política y eclesiásticamente de Francia.
   Los "afrancesados" del norte, especialmente los gobernantes de Gerona, Cerdaña y Besalú, con el apoyo del poderoso arzobispo de Narbona y sus obispos aliados, ganaban terreno, y promovieron una revueltra contra el Conde de Barcelona, en la que estaban implicados el Obispo de Vich y el de Barcelona. Ramón Berenguer salió victorioso de ese golpe de estado gracias al apoyo de los habitantes de Tabarnia. Por suerte para el Conde de Barcelona, las maldades del arzobispo de Narbona (Wilfredo de Cerdaña, que había sido puesto en esa sede cuando solo tenía 10 años por las familias mencionadas, y fue arzobispo durante 60 años) se hicieron públicas, cayó en desgracia ante el Papa, y comenzó una especie de guerra civil dentro de los condados del norte de la Marca y de la Septimania (Narbona). Ramón Berenguer pudo consolidar su independencia relativa respecto a los cortesanos de Gerona y de los otros condados aliados, y respecto a los eclesiásticos y poderes franceses, pero murió en 1075 sin conseguir su objetivo de reconquistar Tarragona.
   El año 1089 su hijo Ramón Berenguer II reconquistó Tarragona, y en 1091 el Papa Urbano II restableció la sede Arzobispal Tarraconense declarándola la Primera Metrópoli de Hispania (título que le disputaron después tanto Braga como Toledo), pero el nuevo arzobispo, Berengario, al no tener Catedral en Tarragona (ciudad que había estado cambiando de propietario muchas veces y había quedado muy dañada por los continuos asedios lanzados desde ambos bandos, cristianos y moros) se instaló en Vich, y no recibió el reconocimiento del Arzobispo de Narbona, que se negaba a devolver los territorios sufragáneos a Tarragona.
   No fue hasta el año 1118, como se ha comentado al comienzo (hace ahora 900 años), cuando Ramón Berenguer III llamado el Grande, conseguía el control definitivo de Tarragona, cuando encargó al Obispo Oleguer la restauración efectiva de la Sede y la repoblación. El Obispo eligió acertadamente al normando Robert Bourdet para gobernar la ciudad, y le nombró Principe de Tarragona: Robert fortificó la ciudad, y actuó como Señor sometido al Conde de Barcelona, en una provechosa alianza que se puede considerar un preludio del autogobierno de Tabarnia.
Las diócesis de la actual Cataluña.
Las de Barcelona, Tarragona, Terrasa y
San Feliú de Llobregat constituyen Tabarnia.
   Como hemos visto, la historia ya nos dibuja en esos siglos medievales una frontera política y eclesiática entre Tabarnia y los condados de la antigua Marca Carolingia, la llamada Cataluña Vieja: Ribagorza, Pallars, Urgell, Cerdaña, Berga, Osona, Besalú, Vallespir, Rosellón, Perelada, Ampurias y Gerona, excluyendo por supuesto a Barcelona.
   También podemos ver que Tabarnia se corresponde prácticamente con el territorio de cuatro diócesis catalanas: Tarragona, San Feliú de Llobregat, Barcelona y Terrasa (en la imagen en colores fucsia, verde claro, azul y verde).



Los condados catalanes justo después de la conquista de
Tarragona, cuando aún no se había tomado Lérida.
El Condado de Barcelona, situado al sur, ocupaba sólo
una pequeña extendión del terreno de la actual Cataluña.
Prácticamente coincide con Tabarnia.


Ver primer artículo (1de3):
Historia de Tabarnia 1: Los orígenes de Tabarnia. Época Romana. VER.

Ver anterior artículo (2de3):
Historia de Tabarnia 2: El primer milenio de Tabarnia: esplendor de la Tarraconense y delimitación de las fronteras. VER.

*Artículo de referencia de este Post: "La restauración eclesiástica y reconquista en la Cataluña del siglo XI: Ramón Berenguer I y la sede de Tarragona". Por Lawrence McCranck  (VER)

PD: Historia de Tabarnia IV: el carlismo del siglo XIX y XX y el territorio de Tabarnia:
http://pedrolarrauricandidatoupydvigo.blogspot.com.es/2018/01/historia-de-tabarnia-iv-el-carlismo.html

domingo, 7 de enero de 2018

Historia de Tabarnia (2 de 3): La "tarraconense" y Tabarnia en la Edad Media: la delimitación de las fronteras.

   Hace veinte siglos la República dio paso al Imperio y los romanos empezaron a conceder autonomía a sus territorios. La ciudad de Tarraco (actual Tarragona) vivió un periodo de esplendor, y se convirtió en capital de la provincia Imperial llamada Tarraconensis, única de rango consular en Hispania. Augusto fundó en esa época la ciudad de Barcino (Barcelona) para asentar a legionarios y a romanos libres y libertos que vinieron del norte, de la Galia Narbonense, que era provincia senatorial.
  Y entonces, Tarraco y Barcino, separadas 100 kilómetros, forjaron el eje principal para el desarrollo de aquella región que hoy conocemos como Tabarnia, que prosperó con una economía muy activa y un carácter cosmopolita.
El Reino Visigodo de Toledo en el siglo VII
(incluía la Septimania al norte de la actual
Cataluña, cuya capital era Narbona).
   Cuando al llegar el siglo V el Imperio Romano entró en decadencia los Visigodos pasaron a España y asentaron su Reino con capital en Toledo, desde donde gobernaron toda la península varios siglos. En esa época la Tarraconense, cuyo núcleo era Tabarnia, fue una de las principales regiones de Hispania, tanto eclesiásticamente (se consideraba a Tarragona el Arzobispado más antiguo e importante, equiparado a Toledo) como civilmente (Barcelona fue en varias ocasiones sede de la corte de los reyes Godos).
   A principios del siglo VIII los musulmanes cruzaron el estrecho de Gibraltar e invadieron Hispania, dominado en pocos años casi todo el territorio. Tabarnia se convirtió en un reino musulmán, dependiente del califato de Córdoba. En Barshiluna (Barcelona) se estableció una corte con un Walí o Gobernante, que mantuvo buenas relaciones con Zaragoza. Algunos tabarnienses se convirtieron a la religión musulmana para no tener que pagar impuestos, y la sabiduría y los refinados modos de vivir árabes pudieron influir en la población durante casi un siglo. En cambio, al norte de Tabarnia nunca hubo más que guarniciones militares de musulmanes, que no dejaron huella ni influencias culturales.
   El año 785 el rey franco Carlomagno conquista el norte de la actual Cataluña y establece en Ampurias (donde había existido un obispado) la  capital de los condados carolingios. El Condado de Urgell, Valle de Arán, Andorra y otros quedaron sometidos a la Marca de Toulouse, y el de Gerona quedó bajo la influencia de Narbona (actual Francia) siendo entonces Gerona el principal condado de la Marca Gótica o Hispana. Pero las fronteras eran muy inestables y prueba de ello es el ataque militar que el año 793 ordenó el califa Hixem contra Gerona y Narbona, un ataque que fue realizado por el gobernador de Barcelona, Abdelmélic, y que causó grandes daños en los territorios de la Marca.
   Tras la muerte del poderoso Hixem los Francos conquistaron Barcelona, el año 801. Los Condes de esa ciudad hicieron resurgir al pueblo tabarnés, tomando el protagonismo en la defensa de la frontera y en las luchas contra los musulmanes.Mientras tanto los condes de la Marca Hispánica del norte abandonan en parte su función militar originaria, dedicándose a las intrigas palaciegas. (Hay quien dice que un conde de Gerona trató de conseguir reconocimiento en Europa para hacerse con el gobierno de Barcelona y crear una República, pero fracasó).
Reino o Taifa de Zaragoza el año 1080.
Lérida no tenía que ver con Cataluña y
a mediados del siglo XII se convirtió
en un marquesado de Aragón.
   Mientras tanto, Lérida seguía dominada por los musulmanes, por diversas familias y gobernadores dependientes de Córdoba o de Zaragoza: y lo estuvo durante casi 450 años. Desde esa ciudad árabe habían salido muchas razzias o campañas de guerra de los moros contra los cristianos de la Baja Tabarnia (Barcelona). Por fin, el año 1150, un ejército dirigido por el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV consiguió tomar la ciudad de Lérida. Pero Ramón Berenguer no incorporó Lérida a sus dominios, sino que entregó la ciudad al Reino de Aragón. Lérida nunca había tenido nada que ver con Tabarnia, y era, por situación geográfica (más cercana a Zaragoza que a Barcelona) y por raíces culturales y etnográficas (descendientes de los pueblos ilergetes), parte de Aragón (Ver), y no de Tabarnia ni de Cataluña como muchos falsamente afirman (de hecho en esa época no existía ni la palabra Cataluña, ni mucho menos la concepción política que después se creó con ese nombre).
   El año de 1297 Jaime II de Aragón fundó la Universidad de Aragón en Lérida, y ese fue el motivo por el que años después autorizó a que una representación de la ciudad y de la Universidad participara no solo en las Cortes de Zaragoza sino también en las de Barcelona. Aunque los leridanos sabían que eran aragoneses de pura cepa, las vueltas que da la historia acabaron convirtiéndoles en catalanes.
   En el sur de Tabarnia, la Taifa independiente de Tortosa, en la desembocadura del Ebro, fue reconquistado el año 1148, gracias al esfuerzo de templarios, genoveses y huestes del conde de Barcelona. Y al igual que Lérida también se integró en el reino de Aragón, como un marquesado, con obispado propio.
   Esos territorios, Lérida y Tortosa, delimitan las fronteras oeste y sur de Tabarnia.
   El año 1351 el rey de Aragón Pedro IV instauró el Principado de Gerona, en el que incluyó los condados situados al norte de Tabarnia (Gerona, Besaú, Ampurias y Osona), cediéndole el título y gobierno de Gerona a su hijo, el heredero al trono de Aragón. El Condado de Urgell se mantuvo independencia hasta 1413. Esos territorios del principado de Gerona delimitan la frontera norte de Tabarnia.
   Siglos después tanto Lérida como Tortosa, y los condados de la marca carolingia (fundamentalmente Gerona) fueron juntados con Tabarnia para formando el engendro llamado Cataluña que conocemos hoy, en el que esas regiones periféricas trataron de anular el primigenio espíritu abierto y cosmopolita de Tabarnia, un pueblo que compagina sus peculiaridades con saberse y sentirse parte de una gran nación llamada Hispania o España. Y últimamente ha resurgido el espíritu y la realidad de Tabarnia para escapar de la retrógrada huida al desastre que impulsan algunos gobernantes (que no parecen dispuestos a cumplir las leyes) que pretenden aprovecharse de una realidad que durante muchos siglos millones de españoles, aragoneses y tabarnienses hemos construido.


Ver artículo previo (1 de 3):
Historia de Tabarnia 1: Sus orígenes diferenciadores. (Epoca Romana). VER.

Ver artículo siguiente (3 de 3):
Historia de Tabarnia 3: 900 aniversario de la reunificación de Tabarnia: cuando Barcelona recuperó a Tarragona. VER. 

sábado, 6 de enero de 2018

Historia de Tabarnia (1 de 3): Los orígenes de Tabarnia. Época romana.

   Tabarnia es una comunidad política y cultural que hunde sus raíces históricas en la antiguedad.
   El año 217 antes de nuestra era las legiones romanas del Publio Cornelio Escipión entraron en Hispania, acabando con la resistencia de los cartagineses y de sus aliados celtíberos.
   Pero años después los pobladores indígenas de la costa del río Llobregat (donde después se fundó Barcelona), que eran un pueblo al que el famoso geógrafo e historiador Estrabón denominó Layetanosse levantaron en armas contra el poder de la República que les quería absorber, muy probablemente unidos a los Cosetanos (que ocupaban el llamado "Campo de Tarragona"), y ambos pueblos lucharon contra los romanos para conseguir su libertad y dejar de tener que seguir pagando estipendios (impuestos abusivos). Laietanos y Cosetanos, se pueden considerar los predecesores étnicos de la actuales tabarneses (barceloneses y tarraconenses de la costa).


En esa época los Laietanos y los Cosetanos
ocupaban lo que hoy es Tabarnia.
   El año 196 a.e.c. Roma envió a Marco Porcio Catón con un gran ejército, para acabar con la rebelión de Tabarnia. El Cónsul desembarcó con más de 25 galeras y 20.000 soldados en las costas de la actual Gerona, en el puerto de Rodas (colonia de origen griego, actual Roses) y se estableció en Emporiae (Emporion, la actual Ampurias): en esos territorios la población autóctona ibérica (los pueblos llamados por Estrabón Indigetes) seguían siendo fieles a los romanos.
   Los Layetanos y los Cossetanos, a los que hoy podemos llamar Tabarneses, fueron derrotados por el ejército de Marco Porcio Catón en las batalla de Rhodes o de Emporium. Los romanos contaron para la victoria con el apoyo de sus aliados los Indigetes (habitantes de la actual Gerona), y en esa batalla se truncó -temporalmente- el primer intento histórico de crear una unidad política en Tabarnia. Y quedó clara la distinción entre los tabarneses y los indigetes. (Según algunas leyendas, Roma no permitió que los Indigetes se constituyeran en República independiente, y alguno de sus caudillos se autoexiliaron a Bruselas).


Ref citada en el texto.
   Podemos comprobar que los pueblos Ibéricos que ocupaban Tabarnia eran diferentes de los del norte y del interior (actuales provincias de Gerona y Lérida) gracias a la arqueología numismática: el experto Javier Jordá Sánchez ha delimitado (VER) el territorio de Iberia donde, en la época de la República Romana, se acuñaban monedas (denarios y ases) en las que en el reverso se imprimía la imagen de un jinete con una rama de palma; y como puede verse, el territorio de Tabarnia estaba ligado a Zaragoza y a Valencia (en la imagen rodeado en verde), y separado de Gerona y de Lérida: esa unidad monetaria demuestra que había allí cierta unidad política y económica, lo que delimita por primera vez la frontera entre Tabarnia y el resto de la actual Cataluña.
Moneda de bronce Cossetana acuñada en la ceca de KESE
(Tarragona) a finales del siglo II AC (Ref, nº 21)

Ver siguiente artículo (2 de 3): Historia de Tabarnia (2): El esplendor de la Tarraconense y la delimitación de las fronteras de Tabarnia. VER.

Ver último artículo de la serie (3 de 3): Historia de Tabarnia (3): 900 aniversario de la reunificación de Tabarnia: cuando Barcelona recuperó Tarragona. VER. 

PD. Para saber más sobre los Layetanos, en "Protohistoria catalana", de David Pozo Gutiérrez VER.
Ver también el artículo "Poblados Iberos de Cataluña", donde se diferenian los que eran Ilergetes o Indigetes, en el norte, de los Layetanos y Cossetanos (actual Tabarnia). VER

Artículo reciente en El Periódico sobre el resurgir de Tabarnia en 2017 como reacción al independentismo catalán antiespañol: VER.


jueves, 4 de enero de 2018

Boicot al Rally Mónaco-Dakar 2018 por violar territorio Sahara

Información sobre el
Africa Eco Race 2018 (Ver en Marca)
Enlace a la web de Change.org para firmar la petición: IR.

Marruecos mantiene la ocupación ilegal del Sahara. La presión internacional es imprescindible para que Sahara sea libre y los saharauis recuperen sus derechos. Nadie ha pedido permiso a los verdaderos dueños del territorio saharaui para que el Rallye Mónaco-Dakar 2018 pase por su país. Hagamos boicot a ese Rallye y a todos sus anunciantes y patrocinadores, es lo menos que podemos hacer para tratar de que Marruecos se vaya del Sahara y pague por sus crímenes.

English: Morocco maintains the illegal occupation of the Sahara. International pressure is essential for Sahara to be free and the Sahrawis to recover their rights. No one has asked for permission from the real owners of the Saharawi territory for the Rally Monaco-Dakar 2018 to pass through their country. Let's boycott that Rally and all its advertisers and sponsors, it's the least we can do to try to get Morocco out of the Sahara and pay for its crimes.

Patrocinadores del Africa Eco Race 2018 (en su web): VER.

  


- SONANGOL (Ver) Multinacional petrolera de origen en Angola, principal patrocinadora de Jean Louis Schlessen, expiloto de carreras y organizador del Rallye Africa Race, quien vivió su infancia en Marruecos (Ver). @sonangoloficial
- DIFFAZUR PISCINES Constructor de piscinas (VER)  @diffazur
- MOTUL lubricantes. VER @motul
- VISIT MONACO Promoción del turismo en Monaco. VER @VisitMonaco
- AMV seguros de moto. VER. @AMV_seguros  
- STAND 21 equipación para pilotos. VER. @Stand21UK
- HELICONIA Helicópteros de Marruecos y Francia VER
- EURO 4x4 PARTS Recambios para 4X4 en toda europa. VER @EURO4X4PARTS
- AGTT Agencia General de Transit et Transport Casablanca Marruecos.
- STARS & BARS Montecarlo Sport Cafe. VER. @starsnbars_mc
- BRM Chronographes Relojes VER @BRMamericas
- DAKAR PORT, Terminal Bolloré. Logística Puerto de Dakar. VER.
- AMADE Asociacion monegasca de amigos de la infancia VER (Es un escándalo que una asociación benéfica como esta se olvide de los niños saharauis que sufren pobreza y exilio). Se lo puedes decir mandando un correo a: secretariat@amade-monaco.com
- MENTON Ciudad turística en la riviera francesa VER @tourisme_menton
- Federaciones francesas de automovilismo deportivo FFSA y de motociclismo (FFM).

jueves, 28 de diciembre de 2017

Cinco motivos para confiar en que la situación política en Cataluña mejorará.

   1) El nuevo gobierno catalán que salga del parlamento elegido el 21D tendrá muy claro que no podrá convocar referéndums ni incumplir leyes españolas ni resoluciones judiciales sin pagarlo muy caro. Y no se atreverán.
   2) Los partidos llamados independentistas que han ganado el 21D tendrá que formar gobierno y gobernar: y tendrán que soportar las críticas y el desgaste causado por el empobrecimiento que ellos mismos han causado. Lo tienen bien merecido. Lo pagarán en las urnas cuando los catalanes vayan siendo más conscientes del la ruina que han causado con sus decisiones y con su antiespañolismo y antieuropeísmo.
   3) Es evidente que hubiera supuesto un desgaste muy importante para Ciudadanos gobernar soportando el gran hándicap que supone el problema económico (huida de empresas, descenso del prestigio y de la actividad global en la Comunidad Catalana...) causado por los separatistas. El partido Ciudadanos ha recibido más del 25% de los votos y se consolida como la alternativa de gobierno en Cataluña, con muchas probabilidades de mejorar sus resultados en las próximas elecciones.
   4) Los catalanes que se saben y se sienten españoles han perdido el miedo y la vergüenza tras el hito de la masiva manifestación del 8 de octubre y tras estas elecciones del 21 de diciembre. Saben que son al menos la mitad de los catalanes: tienen muy claro que son muchos y que pueden sumar apoyos, y que tienen a su lado a la gran mayoría de los demás españoles, y a todos los gobiernos extranjeros. Y por ello, a los nacionalistas cada vez les va a costar más seguir actuando con prepotencia y abuso, como hasta ahora. Estamos seguros de que los catalanes españoles van a plantar cara, cada vez con más energía, al adoctrinamiento en las escuelas, a la imposición del idioma catalán, a los despilfarros de millones por la causa independentista, a la manipulación y sectarismo de TV3 y de los medios controlados por los independentistas...
   5) El independentismo se puede equiparar a una religión de fanáticos, a los que según parece ser pobres no les importa si consiguen dejar de ser españoles. No les importa la realidad, y no paran de mentir ni de manipular la verdad, pues para ellos el fin justifica los medios. Llevan 40 años controlando la educación y los medios de comunicación, subvencionando a emigrantes musulmanes para ganarlos para su causa, monopolizando la cultura y despreciando (cuando no insultando o golpeando) a cualquiera que no se someta a sus consignas... Por todo ello, los resultados del 21-D podían haber sido mucho más favorables para su causa, y no lo han sido. Se puede afirmar que los nacionalistas han tocado techo. Y que si futuros gobiernos de España, si otros partidos (no nos valen ni el PP ni el PSOE, culpables en gran medida del problema catalán) comienzan a trabajar en serio por arreglar el problema, eso sumado a los nuevos planteamientos de los españoles que se saben y se sienten catalanes, podemos pensar que lo más probable es que las cosas empiecen a mejorar.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Una nación de naciones es metafísicamente imposible y políticamente insostenible.

   En Barrio Sésamo pudimos aprender que el TODO está formado por PARTES, y que cada parte es distinta del todo (porque si no, no sería una parte sino que sería el todo).
   Una persona está formada de partes: pero cada una de ellas, un brazo, o incluso la cabeza, no pueden ser nunca una persona.
   España es una nación. Cataluña es parte de España. Cataluña no puede ser una nación.
   Otras cosa es si aplicamos a la palabra nación un significado distinto al que tiene, una acepción secundaria, cultural o simbólica: pero entonces ya no estamos en el mundo de la metafísica, de la razón y de la lógica, y pasamos a hablar de poesía, de lenguaje figurado, de sentimientos...
   En cualquier caso el término "nación" no se puede aplicar de la misma manera y en el mismo sentido a España y a Cataluña.
   El concepto de nación implica independencia y soberanía. Ninguna nación puede estar sometida a otra ni se pueden solapar sus fronteras.
   Las naciones se modifican con el paso del tiempo, sí: pero sólo por pactos pacíficos entre sus gobernantes o entre todos sus ciudadanos, o bien tras una guerra: esas son las dos únicas opciones que tienen los que desean que Cataluña, Euskadi o Galiza sean naciones  independientes.
   Por eso predicar sobre la "plurinacionalidad" o sobre que España es una "nación de naciones" es una contradicción filosófica. Y opino que quien lo hace, si es inteligente miente y pretende engañar a la gente sencilla; y si quien lo hace tiene buena voluntad, entonces demuestra ignorancia y/o estupidez.