lunes, 8 de septiembre de 2014

Rosa Díez siendo europarlamentaria del PSOE también publicó una carta en El Mundo criticando a su partido (igual que ha hecho ahora Sosa Wagner, con gran cabreo de Rosa y de la oficialidad de UPyD).

   ¡Por fin se va Rosa Díez!, dijeron algunos del PSOE el año 2007. Ella criticó a su partido, y posteriormente lo dejó, junto con su acta de Eurodiputada. ¿Debe hacer lo mismo Francisco Sosa Wagner, el Eurodiputado cabeza de lista de UPyD, que ha criticado el sectarismo y el autoritarismo que hay dentro de su partido?
   Resulta muy interesante repasar las similitudes y diferencias entre el conflicto que tuvo Rosa Díez con el PSOE, y el que está teniendo Sosa Wagner con UPyD.
Rosa Díez y Sosa Wagner,
en la época dorada de la omertá.
El eurodiputado ha tardado en hablar,
pero más vale tarde que nunca.
   El 20 de febrero de 2006 Rosa Díez (entonces europarlamentaria socialista) publicó una carta en El Mundo criticando a Zapatero y al PSOE y al Partido Socialista de Euskadi (PSE). El titular del periódico era: "Carta abierta al Presidente del Gobierno: Rosa Díez denuncia ante Zapatero la actitud “infame” del PSE hacia las víctimas" (Ver). Rosa denunciaba la "irresponsabilidad" y la "falta de pudor" de dirigentes socialistas que, en su opinión, mantenían una actitud "infame" hacia las víctimas de ETA, haciendo responsable de ello al Secretario General del PSOE, entonces Presidente del Gobierno.
   Sin duda se puede asemejar esa carta con la que ha publicado el pasado 18 de agosto Francisco Sosa Wagner, también en El Mundo, criticando el autoritarismo que hay en UPyD, y sus consecuencias: rechazo a pactar con partidos afines (como Ciudadanos), sectarismo y represión contra afiliados...
   Rosa empezaba así su carta a Zapatero: “Querido presidente, te escribo esta carta abierta porque voy a hablarte de un asunto que tiene alcance público y porque su contenido es plenamente político. Espero que sigas compartiendo conmigo la opinión de que la política ha de desarrollarse en la plaza pública.” (parece que Rosa Díez piensa ahora todo lo contrario, al criticar a Sosa Wagner por hacer lo que ella hizo). Y Rosa terminaba su carta escribiendo: “Te pido disculpas si esta carta abierta te causa alguna incomodidad. Habrá quien piense que diciendo en público estas cosas se hace daño al Partido Socialista. Yo creo que a nuestro partido se le hace daño, se le traiciona, si nos callamos ante la falta de pudor de alguno de nuestros dirigentes. Confío en que tú lo entenderás también así.” (Ahora ella misma no lo entiende así, y junto a sus dirigentes de UPyD llaman traidor, mezquino y corrupto a Sosa Wagner).Y en una Postdata en esa misma carta abierta Rosa Díez añadía: “Presidente, hay cosas que sólo tú puedes hacer. O evitar que se hagan. Creo que ha llegado el tiempo de decírtelo. Un abrazo".
   La reacción del PSOE a la carta pública de su eurodiputada fue de rechazo y negación de esas acusaciones, pero en un contexto de respeto y tolerancia. Criticaron sobre todo que Rosa afirmara que dirigentes del PSOE equiparaba a víctimas con verdugos, y que daba a entender que Zapatero pensaba lo mismo al guardar silencio. El secretario de Política Autonómica del PSOE, Alfonso Perales, declaró que la dirección de su partido estaba siendo "injustamente" tratada por la eurodiputada socialista y miembro del PSE, y añadía: "es normal que haya posiciones dentro del PSE que no estén de acuerdo (con su política antiterrorista). Pero me quedo con otras posiciones, con la de la dirección de mi partido" (Ver).
   Rosa Díez fue eurodiputada del PSOE durante siete años: fue cabeza de lista en 1999 y reelegida (de nº 2 en la lista) en 2004. El 29 de agosto de 2007 abandonó el partido socialista, en el que llevaba más de 30 años. Dijo que ya no compartía el programa ni las ideas que defendía el PSOE; anunció que dejaba también su escaño en el Parlamento Europeo; y un mes después fundaba un nuevo partido: UPyD.
   Muchos socialistas criticaron los últimos años de Rosa Díez en el partido. Un socialista comprometido, el abogado Jose Luis Prieto, escribía a finales de 2006 un artículo contra Rosa Díez con un título muy elocuente: “Compañera Rosa Díez: vete a la mierda(Ver). El portavoz del partido socialista vasco (PSE), Rodolfo Ares, aseguró cuando Rosa Díez anunció que dejaba el PSOE que: «hace tiempo que venía atacando las tesis del PSOE y defendiendo las del PP».Y añadió que “desde hace tiempo está trabajando desde dentro del PSE-EE para constituir otro grupo» y que esto «demuestra su poca lealtad con el partido y también su poca coherencia personal y política» (Ver). El socialista que sustituyó en el parlamento europeo a Rosa Díez, Vicent Garcés, aseguró (Ver) no compartir la decisión de la ex eurodiputada ni su forma de actuar, ni tampoco muchos de sus planteamientos. En su opinión, las discrepancias políticas se deberían haber resuelto en el seno del partido. (Lo mismo que Rosa critica ahora a Sosa Wagner).
   Cuando en agosto de 2007 Rosa anunció que se iba, el dirigente socialista Luis Solana publicó un artículo con este título: “¡Por fin se va Rosa Díez!” He seleccionado algunos párrafos de ese Post: “No sabéis lo descansados que vamos a estar los socialistas tras la marcha de las filas del PSOE de esa pesadez política que ha venido siendo Rosa Díez”. “¿Se puede ser europarlamentaria en las listas del PSOE y luego andar criticando a la dirección del partido todos los días? Creo honestamente que no”. “¿Por qué esa actitud provocadora permanente de Rosa Díez? Dicen algunos que es por despecho; que no soporta recordar que ha sido derrotada todas las veces que ha pretendido ser alguien en el Partido”. “En mi opinión Rosa Díez tiene un ego insaciable y una necesidad compulsiva de andar por los medios de comunicación. Ahí está el origen de su actitud”. Enlace al artículo completo: ver.
   Uno de los comentarios a ese artículo (ver) dice que Rosa comenzó su deriva tras fracasar en sus intentos de hacerse con la Secretaría General del PSOE y con la Secretaría del Partido Socialista Vasco; y añade: "Ha utilizado su condición de eurodiputada para conseguir que sus declaraciones llegaran a los medios. Eurodiputada, por cierto, que no solo no aparecía por el parlamento europeo en los últimos tiempos, sino que cuando lo hacía era para apoyar a Mayor Oreja” (Ver). Efectivamente, cuando Rosa Díez estaba en el Parlamento Europeo, sobre todo los últimos años, además de faltar a muchos plenos y reuniones, no votó en ocasiones a propuestas de su propio Grupo Socialista, como cuando el 26 de octubre de 2006 se negó a apoyar (y en vez de votar a favor se abstuvo) una propuesta del PSOE sobre el proceso de paz con ETA (Ver): eso sí que fue traicionar a sus votantes y a sus compañeros de partido.
   Sin embargo, Rosa Díez y su guardia pretoriana le han criticado a Sosa Wagner por el voto que dio a favor de la investidura del conservador Juan Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea. UPyD no había dicho nada sobre eso en su programa, por lo que Sosa Wagner no ha traicionado a sus votantes (al menos no en eso, aunque sí en otro asunto: Ver). Debe considerarse que de los cuatro europarlamentarios de UPyD, dos votaron a favor, y los otros dos hicieron caso a Rosa Díez y se abstuvieron. El que votó con Sosa Wagner fue Fernando Maura, el mayor experto en cuestiones internacionales de UPyD: y a él nadie le ha criticado. Además UPyD está integrado en Europa en el grupo ALDE, la Alianza de Liberales y Demócratas de Europa, quienes votaron mayoritariamente a favor de Juncker (que al final recibió 422 votos a favor y 250 en contra: Ver).
   La carta publicada por Francisco Sosa Wagner en El Mundo hace tres semanas provocó muchas reacciones agresivas de dirigentes de UPyD contra su Eurodiputado cabeza de lista (Ver). Esas reacciones son un ejemplo más del autoritarismo que hay en UPyD. Algunos dirigentes del partido de Rosa Díez le han pedido que se vaya y entregue su escaño. Pero hay una gran diferencia entre el caso de Rosa Díez y el de Sosa Wagner (SW): porque el Catedrático leonés sigue compartiendo el programa y las ideas de UPyD. Rosa se fue del PSOE porque dijo que no podía defender sus ideas en ese partido (Ver); Sosa Wagner quiere seguir en UPyD porque confía en poder seguir defendiendo sus ideas en ese partido.
   Los dirigentes de UPyD parecen olvidar que Sosa Wagner ha propuesto públicamente algo que otros políticos de UPyD también defienden: el acercamiento del UPyD al partido Ciudadanos. El propio Fernando Savater (filósofo y uno de los principales impulsores de UPyD) propuso lo mismo en el pasado Congreso de UPyD, en noviembre de 2013, aunque Rosa Díez consiguió que no trascendiera, censurando el vídeo de su intervención (Ver) y negando falsamente que en ese Congreso se hubiera tocado el tema (para después decir también falsamente que los Delegados representantes de los afiliados habían zanjado el asunto en ese mismo Congreso, decidiendo no pactar con C´s ni con nadie). Han sido muchos los dirigentes de UPyD que han apoyado esa propuesta de Sosa Wagner, y según las encuestas la mayoría de votantes de UPyD también lo apoya.
   Pero el aspecto principal de la crítica de Sosa Wagner, el que más ampollas ha levantado entre los miembros de la cúpula del partido magenta, ha sido la denuncia del autoritarismo y sectarismo que hay en UPyD (un autoritarismo que es una realidad que sólo la líder del partido y su círculo de poder niegan cínicamente). Los ataques que Sosa Wagner ha recibido estos días, de los que el eurodiputado magenta se ha quejado (Ver) no tienen nada que ver con cómo se portó el PSOE con Rosa Díez el año 2006.
   Sosa Wagner no es tonto, y si ha hecho esa denuncia de manera pública ha sido para provocar la reacción que ha provocado: porque él ha considerado que denunciar el problema dentro de UPyD sería inútil (le doy la razón por experiencia propia, pues todas mis denuncias dentro de UPyD no han servido para nada, más que para que me expulsaran); mientras que actuando como ha hecho ha provocado una crisis en UPyD que el partido puede aprovechar para salir fortalecido y regenerado.
   Porque si UPyD sigue por el camino que lleva es seguro que acabará muy mal: muchos estamos convencidos de que Rosa Díez y la corrupción política de los dirigentes de UPyD son los culpables de la pérdida de votos (en las europeas), de afiliados (ya son más de 16.000, aunque UPyD mienta dando datos falsos), y de su descenso en las encuestas.

1 comentario:

  1. En aquella ocasión el PSOE actuó con más inteligencia que UPyD.

    En esta ocasión UPyD, como dice Fernando Maura,"se pasó de frenada". Y en el pecado va la penitencia.
    http://fernandomaura.es/2014/09/08/el-linchamiento/

    "Ni los más antiguos del lugar, avezados contendientes en batallas políticas de todos los tiempos desde que este país iniciara su lento y tortuoso camino democrático, habían presenciado semejante linchamiento. La víctima, un bregado profesor, escritor de muchos y buenos textos jurídicos e históricos, que soportaba a veces entristecido, las más estupefacto o indignado cómo una jauría rabiosa le lanzaba «dentelladas secas y calientes» —que decía Miguel Hernández— sin descanso durante más de 6 horas, en un acto al que habían puesto por infeliz título «Debate sobre la situación política».

    No sólo no resultaría justo, porque el profesor no dispusiera de las mismas oportunidades que sus eyectantes. Y es que el cátedro jamás había pasado en su vida por semejante trago. Acostumbrado a lidiar con alumnos más o menos brillantes o difusos, con compañeros de universidad o con ilustres representantes de la cosa pública europea, no pensaba que la alevosía humana pudiera alcanzar cotas tan bajas como las que le esperaban en aquel hotel madrileño, que devenía en una suerte de tortura psicológica durante las 7 horas que duraba su encierro.

    No, no era justo, porque si la objeción principal de sus contradictores lo eran las formas empleadas por el profesor —escribir un artículo y no defender sus tesis en el cónclave partidario al uso—, serían precisamente las formas de estos últimos las que sobrepasaron con desmedida amplitud lo que es exigible en los debates políticos: el respeto al adversario, la contradicción dialéctica y —cuando menos— la no utilización de la descalificación ad hominem.

    No se sabe muy bien si es que disponían de argumentos respecto de la materia que en apariencia había suscitado el encuentro, porque no argumentaron, sólo insultaron. Y el profesor, en una de esas épicas personales enfrentadas a las mezquindades humanas de que la historia reservará en adelante sin lugar a dudas un espacio, aguantaría con estoicismo el lance, devolvería el golpe con corrección y se sumaría al voto de los congregados ante la sorpresa de quienes sólo pretendían con el presunto debate y el documento preparado al efecto ofrecer un quiebro y con él provocar su confusión.

    Estuvo bastante aislado, el profesor. No totalmente, desde luego, aunque hubo quien pretendiera su más absoluta soledad al objeto seguramente de perpetrar así con mayor seguridad el linchamiento. Fueron pocos quienes salieron en su ayuda, unos cuantos los que participaron en la vileza y algunos más los que asistían entre desconcertados e impresionados al espectáculo.

    Es muy triste que los más de entre los que componían el grupo de lapidantes lo hacían para ganar mérito para mejor conseguir sus aspiraciones futuras. Sabedores quizás que los escaños no se obtienen por la competencia sino por el servilismo a las aspiraciones de sus jefes, administrarían su saña en idéntica proporción a sus ambiciones más próximas. Es muy triste, sí, pero pertenece a la condición humana, desde luego.

    Pero se equivocarían de frenada. «Es peor que un crimen, es un error», debió decir Fouché al conocer el asesinato del duque de Enghien. Y esa frase podría ser repetida también en este caso. Sólo con una mano tendida y un documento aprobado, la cuestión quedaría dirimida y el asunto enterrado para los meses venideros. Pero no lo han hecho así, prefirieron el error y el linchamiento y conseguirán, a cambio, abonarse al suplicio de la gota china de su rival político reclamando conversaciones improbables,negociaciones imposibles y acuerdos que nunca quisieron quienes convocaron el cónclave y redactaron el documento y que precisamente por eso no se producirán.

    ¡Malos tiempos para la regeneración democrática cuando quienes promueven la nueva política han utilizado los más arteros procedimientos de la vieja!"

    ResponderEliminar